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Morena y la sospecha de farsa en su encuesta

25/08/2017 8:00 AM CDT | Actualizado 25/08/2017 11:27 AM CDT

Daniel Aguilar / Reuters
Andres Manuel Lopez Obrador y Claudia Sheinbaum el 5 de julio de 2006.

Una vez que se han dado a conocer los resultados de la encuesta que realizó el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) para poder presentar a un candidato a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, surgen dudas y críticas en torno al método de elección. No sabemos si la designación de Claudia Sheinbaum fue realmente validada por la población encuestada, o todo se trató de una farsa para ocultar que ella siempre fue la favorita de Andrés Manuel López Obrador.

En el caso de que la encuesta fuera el único mecanismo que ayudó a Sheinbaum a ganar la candidatura, resulta necesario conocer a detalle la metodología empleada para el levantamiento de los cuestionarios y la manera en cómo fueron formuladas las preguntas.

En el caso de la metodología, se debe partir de un universo de siete millones y medio de electores (dato ofrecido por el Instituto Nacional Electoral), pues esa es la cifra de personas que cuenta con una credencial de elector con domicilio en la Ciudad de México. Conocer el total de electores y contrastarlo con el tamaño de muestra (número de personas que se entrevistó) nos da un primer indicio de la seriedad del trabajo de campo.

Lo más justo para los cuatro participantes era la aplicación de un muestreo del tipo estratificado.

Un número relativamente bajo de encuestas puede arrojar un resultado espurio dado el gran tamaño de la población de la Ciudad de México, ya que muchas veces se pierde información en el camino debido al mal tratamiento que se le da a los datos o las respuestas ambiguas, errores de captura o por omisión al no querer dar respuesta algunos de los encuestados.

Otro elemento que se debe conocer de forma obligada es el tipo de muestreo elegido, es decir, si se trató de un muestreo aleatorio o estratificado. En el caso de ser un muestreo del tipo aleatorio, los encuestadores preguntan a cualquier persona sin importar el sitio donde ellas viven, el tipo de ingreso que tienen o si actualmente son o no simpatizantes de MORENA. El muestreo estratificado contempla una mejor selección de los posibles encuestados, ya que discrimina de acuerdo a las características ya mencionadas.

Si el muestreo fue aleatorio, no sabemos cuántas personas de la delegación Cuauhtémoc (entidad gobernada por Ricardo Monreal) fueron incluidas en el trabajo de campo; lo mismo se puede decir para los encuestados en la delegación Tlalpan, la cual gobierna Sheinbaum o de aquellas delegaciones vecinas a Cuauhtémoc y Tlalpan que sienten de forma indirecta las políticas públicas puestas en marcha por Claudia y Ricardo.

Otro elemento desconocido hasta el momento es la pregunta o preguntas hechas en el cuestionario.

Lo más justo para los cuatro participantes era la aplicación de un muestreo del tipo estratificado, en el cual se encuestaría a una parte proporcional de cada una de las 16 delegaciones sobre el candidato a elegir. Y que además fueran simpatizantes de MORENA, ya que se estaría tomando en cuenta a toda la ciudad y no se generarían sesgos a favor o en contra de un determinado candidato.

Otro elemento desconocido hasta el momento es la pregunta o preguntas hechas en el cuestionario, ya que nunca supimos si lo que se intentaba medir era popularidad, capacidad o evaluación del trabajo hecho previamente por cada uno de los participantes.

En un trabajo de campo, en el cual se desea encontrar un candidato a jefe de gobierno, resulta muy complicado generar una pregunta o preguntas adecuadas que arrojen como resultado al mejor perfil, pues los antecedentes político-laborales de cada uno de los participantes es tan distinto que, aquellos que no están en constante exposición mediática, pueden ser los más capaces al mismo tiempo que los menos populares entre el electorado y por ende no ser elegidos.

Todo lo escrito hasta el momento podría aclararse hasta que MORENA haga público el cuestionario empleado, la metodología utilizada y el tamaño de muestra sobre el total de electores. De no hacerlo, la sospecha de que Sheinbaum siempre fue la favorita de Andrés Manuel, hará que todo este proceso sea percibido como una farsa y que dicha encuesta fue hecha a modo para beneficiar a un personaje, lo cual es viable hablando en temas de estadística y probabilidad.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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