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La Selección Mexicana de Futbol dará 8 años más de vida a Televisa y TV Azteca

02/10/2017 7:00 AM CDT | Actualizado 02/10/2017 10:44 AM CDT

CHRISTIAN SERNA/CUARTOSCURO.COM

El viernes 29 de septiembre la Federación Mexicana de Fútbol anunció que Televisa y TV Azteca mantendrán los derechos de transmisión de la selección nacional de fútbol por 8 años más, lo cual significó que Telemundo-NBC y América Móvil quedaran fuera del negocio después de ofertar 260 millones y ser rechazada su propuesta.

El hecho de que las transmisiones sigan siendo de las dos más grandes televisoras del país debe leerse como un intento desesperado de Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas por mantenerse en el aire, ya que sin el contenido del futbol mexicano, la audiencia y los patrocinios serían aún menores de los ya observados.

Ese hecho resalta también la complicidad de las autoridades gubernamentales deportivas mexicanas con la televisión abierta, ya que la Federación Mexicana de Futbol debe regirse como toda federación deportiva en el mundo, es decir, regulada y administrada por el Estado.

La implicación principal de que el Estado esté fuera del futbol radica en dejar un jugoso negocio en manos de privados. En caso de que la autoridad deportiva mexicana tuviera las riendas del soccer, implicaría que los derechos de transmisión serían parte del Sistema Público de Radiodifusión y ellos, a su vez, los vendedores de esos derecho. Esto ayudaría a financiar proyectos educativos y de promoción cultural en beneficio del país.

La implicación principal de que el Estado esté fuera del futbol radica en dejar un jugoso negocio en manos de privados.

En México la televisión pública nunca ha contado con 260 millones de dólares para trabajar, por lo que negar ese beneficio significa que se pueda ofertar menos, no contratar nuevo personal y estar sujeto a los clásicos recortes presupuestarios por parte del gobierno mexicano.

En contra parte, al renunciar al manejo de la Federación Mexicana de Futbol, el Estado está transfiriendo de forma indirecta fuertes cantidades de dinero a un grupo de privados que manejan a uno de los deportes más populares de la nación.

El hecho de que Televisa y TV Azteca mantengan los derechos de transmisión no solo debe ser visto como una forma de sobrevivencia para ambas, sino también como el principio del fin de la televisión abierta en México, debido que a pesar de la competencia a la cual hoy sí están expuestos, no los ha llevado a cambiar sustancialmente sus formas de generar contenidos y hacerlos llegar a la población. Para ambas televisoras el futbol es, y ha sido, tabla de salvación. Y los ingresos que se han generado de ese deporte no han sido reinvertidos de forma inteligente a lo largo del tiempo.

Para ejemplificar lo escrito en el párrafo anterior, el error de Televisa y TV Azteca es no entender la nueva dinámica de las audiencias, las cuales están más habituadas a contenidos a la carta con estándares mínimos de calidad que se pueden observar desde cualquier dispositivo móvil.

La competencia es algo con lo que Televisa y TV Azteca no contaban en el siglo XX; esa misma competencia apareció de forma repentina, lo cual sumado al cambio generacional, ha llevado a la televisión mexicana a bajos niveles de audiencia, así como una reducción de ingresos por patrocinadores.

Ese mismo modelo cerrado de televisión significó el auge de Televisa y TV Azteca y el origen de la decadencia de ambas, ya que al no estar en competencia con nadie más, favoreció que personajes sin ningún talento como Roberto Gómez Bolaños, Raúl Velasco, Patricia Chapoy, Lolita Ayala, Francisco Stanley, por tan solo citar a algunos, tuvieran éxito desmedido, ya que no había ningún parámetro para compararlos.

Dichos personajes jamás hubieran tenido alguna oportunidad en cadenas como BBC, TV5, Televisión Española, NBC o ABC tanto en el siglo XX como en el actual.

Los ingresos que se han generado de ese deporte no han sido reinvertidos de forma inteligente a lo largo del tiempo.

Hoy varios de esos personajes están fuera de la televisión en México, ya sea por muerte o porque simplemente no han podido contra la oferta de otras cadenas que hoy afortunadamente pueden ser vistas en el país, la cual está basada en criterios mínimos de calidad inexistentes en Televisa y TV Azteca.

Si lo observado los últimos 50 años se repite, veremos a la televisión abierta en México monopolizando el futbol, generando ingresos extraordinarios por ese concepto. Pero con una idea poco clara de cómo invertir lo ganado, sin saber si ofertar en una plataforma digital descuidando a la televisión tradicional o viceversa.

Es muy probable que dentro de 8 años que caduque el actual contrato de derechos de transmisión de la Selección Nacional de Futbol, la televisión mexicana exista de una forma muy limitada y ya sea demasiado tarde rescatarla con una nueva extensión de contrato por el mismo concepto.

No olvidemos que las audiencias se rigen por normas de calidad y el futbol es un contenido más; entre ver a una mala selección mexicana y alguna otra de calidad, la televisión restringida o el internet saldrán beneficiados, ya que hoy en día nadie tiene tanto tiempo libre para ver mucho futbol, por lo que simplemente decidirá por el juego que tenga mejor calidad.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.