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Todos los neoyorquinos, en especial los mexicanos, son de aquí y de allá

27/01/2017 7:05 AM CST | Actualizado 27/01/2017 9:06 AM CST

Spencer Platt via Getty Images
El 25 de enero de este año cientos de personas asistieron a una protesta en el Washington Square Parke, Nueva York, en apoyo a musulmanes, inmigrantes y en contra de la construcción del muro en la frontera mexicana.

Mientras en Washington se firmaba un decreto presidencial que pretende cambiar una realidad innegable para cualquiera, las invaluables aportaciones de las comunidades migrantes a los Estados Unidos, en Nueva York se multiplicaban, como nunca antes en la historia reciente de la ciudad más grande del país, los esfuerzos por enfatizar que los migrantes asentados aquí, indistintamente de su lugar de precedencia o de su estatus migratorio, son tan neoyorquinos como cualquiera.

Más de un millón de mexicanos, de todos los bagajes sociales, confesiones religiosas, preferencias sexuales, edades, etnias y filiaciones políticas, tienen su hogar en Nueva York. De ese millón extendido, cerca de 300 mil son proclives a mejorar su estatus migratorio vis-a-vis las autoridades correspondientes en materia federal. Sin embargo, hasta hace solo algunas semanas, pocos de esos cientos de miles habían logrado avanzar en el camino que podría llevarles a clarificar su situación.

Las razones son múltiples, el sistema migratorio estadounidense es muy complejo de navegar y está repleto de recovecos legales; hacerse de un abogado especialista en materia migratoria es costoso y complicado; llenar formas y pagar por trámites requiere de un conocimiento agudo del lenguaje burocrático. Las bajas tazas de escolaridad entre la población migrante mexicana, su difícil situación económica, la falta de tiempo dedicado al trabajo, el temor generalizado acendrado en mentes y conciencias desde el triunfo electoral republicano o el débil dominio del idioma inglés son algunas de las causas que han alejado por años a ese universo de personas de buscar la manera de regularizar su situación migratoria.

La Ventanilla de Asuntos Migratorios, nacida de la sinergia entre la plataforma Citizenship Now de CUNY y el departamento de comunidades del Consulado, atiende diariamente y de forma gratuita a decenas de mexicanos neoyorquinos a través de un abogado.

Desde diciembre del año pasado y de manera paulatina esa realidad ha comenzado a cambiar, en gran parte gracias al lanzamiento y puesta en marcha de un proyecto inédito dentro de la red consular mexicana en los Estados Unidos que tiene su origen en la estrecha colaboración entre la City University of New York (CUNY) y el Consulado General de México en Nueva York. La Ventanilla de Asuntos Migratorios, nacida de la sinergia entre la plataforma Citizenship Now de CUNY y el departamento de comunidades del Consulado, atiende diariamente y de forma gratuita a decenas de mexicanos neoyorquinos a través de un abogado especialista en materia migratoria y un equipo de asistentes paralegales.

Más de cien familias han sido beneficiadas desde el inicio del novedoso programa, que no podría haberse lanzado en una mejor coyuntura, y han comenzado ya una ruta directa a la regularización de su estatus migratorio; afirmando, incluso ahora con papel en mano, su irrefutable carácter neoyorquino. En los días, semanas y meses siguientes, mientras en Washington se intente, siempre de forma poco exitosa, socavar la valía de los migrantes en este país, desde Nueva York trabajaremos precisamente con el objetivo contrario.

Hoy, todos los neoyorquinos, en especial los mexicanos, son de aquí y de allá.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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