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Se vale soñar de ambos lados del muro

13/06/2017 9:05 AM CDT | Actualizado 13/06/2017 1:25 PM CDT

REUTERS/Shannon Stapleton

Hace unos días concluyó en la ciudad de Nueva York la segunda edición del foro Dreamers en Movimiento, un esfuerzo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior por tender puentes entre aquellos jóvenes mexicanos que fueron traídos por sus padres a los Estados Unidos y su país natal.

120 dreamers venidos de los cuatro puntos cardinales de la Unión Americana se dieron cita por tres días en la Gran Manzana para debatir, convivir, inspirar y trabajar. Jóvenes como Apolinar, Judith, Leslie, Juan, Carlos y Cindy... llenos de confianza y líderes natos, con brillantes carreras en ciernes y desbordantes de ideas y proyectos. Jóvenes confiados y confiables que no le temen a nada ni a nadie pues ya lo han vivido todo. De Carolina del Sur y de Utah, de Oregón, de California y de Texas. Nacidos en Hidalgo y en Morelos, en el Valle de Chalco y en Guadalajara.

Rostros curtidos por una vida difícil y ojos llenos de esperanza. La cara más noble y auspiciosa de la relación entre México y los Estados Unidos. Jóvenes —más allá de un estatus migratorio irresuelto— binacionales, biculturales y bilingües. Jóvenes que representan el futuro de la dinámica y desbordante relación bilateral entre nuestros dos países, pero también el presente.

El foro aspira a reconectar a todos y cada uno de ellos con ese país que les vio nacer, pero que por diversas circunstancias desconocen.

De los cerca de 800 mil jóvenes beneficiarios del programa de acción diferida para los llegados en la infancia (DACA, por sus siglas en inglés) implementado a través del decreto presidencial firmado por el ex mandatario estadounidense Barack Obama, casi 600 mil nacieron en México. Dejaron sus pueblos y ciudades a los pocos años de nacidos, algunos incluso a los meses de haber llegado al mundo; acompañaron, sin saberlo, a sus padres en un sinuoso camino, el camino del migrante, hasta este lado del río Bravo. Crecieron en un entorno completamente distinto del de su origen, pero del que lograron apropiarse hasta la médula.

Esos cientos miles de jóvenes son hoy el más genuino y confiable puente entre dos países, dos naciones, dos culturas, dos idiomas y dos maneras de ver la vida. Son la vía natural entre dos mundos, suyos ambos.

El foro Dreamers en Movimiento, cuya primera edición se realizó a finales del 2016 en la ciudad californiana de Los Ángeles, pretende proveer a esos cientos de miles de jóvenes de un espacio seguro en el cual puedan explayarse y vincularse, entre sí y, sobre todo, con México. El foro aspira a reconectar a todos y cada uno de ellos con ese país que les vio nacer, pero que por diversas circunstancias desconocen. Proyecta desarrollar en ellos un sentido de pertenencia con México y de arraigo con los Estados Unidos.

A lo largo de los tres días de sesiones, los 120 jóvenes participantes tuvieron la oportunidad de escuchar a una multiplicidad de voces, políticas, académicas y de la sociedad civil; de adquirir herramientas útiles para su continuo desarrollo personal y profesional; y, sobre todo, de utilizar una plataforma para dar a conocer sus ideas y sus proyectos. Para reafirmar su doble pertenencia, para soñar, tanto aquí como allá, con un mundo mejor.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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