EL BLOG

Por estas razones fue que 'Moonlight' se llevó el Oscar

Al fin el filme correcto se lleva el premio.

28/02/2017 9:00 AM CST | Actualizado 28/02/2017 11:59 AM CST

Facebook: Moonlight

Como si fuera ayer, recuerdo el enojo y decepción que sentí hace 11 años cuando Crash le robó el premio a Mejor película en los Oscar a un filme que se lo merecía mucho más y fue inolvidable: Brokeback Mountain. Me tomé esa derrota como algo personal, porque una película conmovedora y original que se atrevió a contar una historia que otras no —una historia que repercutió profundamente en mí y reflejó ciertas experiencias de mi propia vida— fue eclipsada por una película que ganaba aparentemente porque estaba ambientada en Los Ángeles y porque le interesó a personas en el mundo del negocio del espectáculo. ¿Quién recuerda ahora de qué trataba Crash? Yo no.

El domingo me fui a dormir antes del final de los Oscar, y esperaba despertar con la misma sensación de decepción este año. Tengo que admitir que realmente quería que Moonlight ganara, por razones personales que hicieron eco de mis esperanzas para Brokeback Mountain hace 11 años. Esta vez, en contra de todas las probabilidades —y en un asombroso golpe de suerte que se desarrolló en vivo en el escenario con una mezcla dramática de sobres— sí ganó. Una película de bajo presupuesto (1,5 millones de dólares) sobre un joven afroamericano gay que creció en una de las zonas más pobres de Miami, le arrebató el premio de Mejor película al musical de gran presupuesto y glamuroso éxito de Hollywood que la mayoría de la gente esperaba que ganara el premio. (En beneficio de los productores de La La Land, hay que decir que fueron amables en el escenario cuando se reveló el error y entregaron el trofeo al reparto y a los creadores de Moonlight).

En octubre de 2016, cuando fui al cine y vi Moonlight, me emocionó tanto que escribí una reseña en The Huffington Post. Lo llamé "la película más humana del año", porque —sin fanfarrias musicales, efectos generados por computadoras ni trajes elaborados— nos cuenta la historia del crecimiento de un ser humano y su lucha por encontrar un lugar en un mundo que parece contrario a él desde tantos ángulos: raza, sexualidad, nivel socioeconómico y circunstancias familiares. Que la película logre esto, con tres e igualmente talentosos y diferentes actores interpretando al personaje principal en tres etapas de su vida, es un triunfo tanto de actuación como de dirección. Moonlight ganó Mejor película porque es una impresionante obra maestra del cine y una obra de arte original y audaz. Y ganó, también, porque la historia que cuenta es a la vez muy próxima y profundamente veraz.

Eso, tal vez, es la mayor razón para ver Moonlight, si aún no lo has hecho. Ahora más que nunca, no necesitamos fantasías escapistas, sino historias de experiencias humanas verdaderas, honestas, auténticas y diversas, historias que enfaticen las cosas que todos tenemos en común: nuestro sufrimiento y alegría, nuestras esperanzas y miedos, nuestras heridas y nuestra armadura emocional. Y nuestro deseo más profundo: dar y recibir amor.

Checa aquí mi reseña de Moonlight.

Este artículo fue publicado originalmente en The Huffington Post y luego traducido y editado para su comprensión.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

También te puede interesar:

- La arrogancia del Oscar

- Después de los Oscar... ¿cómo anda el cine mexicano?

- "La La Land": los solteros no cabemos en historias de amor y éxito