EL BLOG

No hay que dejar que Trump sea quien busque y nombre al nuevo jefe del FBI

Los miembros del Congreso de EU deben exigir al presidente que ponga ya un alto a ese proceso.

02/06/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 02/06/2017 10:48 AM CDT
Andrew Harrer/Bloomberg via Getty Images
El 22 de enero 2017 Donald Trump saludaba a James Comey, entonces director del FBI.

En su reunión informativa del martes, Sean Spicer, el secretario de Prensa de la Casa Blanca, apuntó que el presidente Donald Trump estaría entrevistando a dos nuevos candidatos para el puesto de director del FBI: el ex subprocurador general Christopher Wray, y el ex jefe de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA) John Pistole. Antes de su primera gira por el extranjero, Trump había estado pasando revista a otros candidatos como el exsenador Joe Lieberman, a quien se le vio saliendo de la Casa Blanca.

Trump y su equipo abordan esta labor como si fuera otro proceso de selección de personal. Pero algunos miembros del Congreso que sean responsables, así como cualquiera en el país a quien le preocupe la integridad de la democracia, debería exigir que este proceso para nominar al jefe del FBI se detenga ya.

No se debe permitir a Trump nombrar a un nuevo director del FBI hasta (y si es que) se determina él no incurrió en un esquema de obstrucción a la justicia con su despido de James Comey de la agencia.

No se debe permitir a Trump nombrar a un nuevo director del FBI hasta (y si es que) se determina que él no incurrió en un esquema de obstrucción a la justicia con su despido de James Comey de la agencia.

Pero las evidencias que dan fundamento a esa acusación son muy fuertes y del conocimiento de la mayoría del público. El 20 de marzo, Comey confirmó en un testimonio ante el Congreso que el FBI está investigando si el equipo de campaña de Trump se coludió con Rusia para influir en las elecciones de 2016. El 11 de mayo, varios días después del despido de Comey, Trump admitió en una entrevista con NBC que: "Cuando decidí que ya era hora de hacerlo, me dije a mí mismo: 'Sabes, esta cosa rusa de la relación entre Trump y Rusia es una cosa fabricada...'"

El 16 de mayo el New York Times reportó que, en una reunión en la Oficina Oval en febrero, Trump le pidió a Comey cerrar la averiguación federal en torno al exconsejero de Seguridad Nacional del presidente, Michael Flynn, a quien se le investiga por, entre otras cosas, sus vínculos con Rusia. El 19 de mayo, el Times reportó que Trump se reunió con el ministro ruso de Relaciones Exteriores y su embajador en EU en la Oficina Oval y les informó: "Acabo de correr al jefe del FBI. Estaba loco, un auténtico loco de atar... Estaba yo bajo mucha presión por Rusia. Pero ya se desactivó... No me están investigando".

Lee: El FBI pidió al gobierno de Trump que deje de acusar en falso a Obama

Luego, el 22 de mayo, el Washington Post reportó que, en marzo, Trump ordenó a su director de Inteligencia Nacional y al jefe de la Agencia de Seguridad Nacional que afirmaran en público que no había ninguna prueba de colusión entre su equipo de campaña y Rusia.

Lee: El FBI sugiere "coordinación" entre Rusia y equipo de Trump

Muchos expertos legales han afirmado que este patrón de comportamiento, si es cierto, podría tratarse de un caso de obstrucción de la justicia, una falta que podría terminar en un juicio político, la destitución, y una condena criminal. La orden de averiguación para el recientemente nombrado fiscal especial Robert Mueller, va más allá de investigar la colusión Trump-Rusia de 2016. Se trata de que Mueller investigue "todos los asuntos que surjan o que puedan surgir directamente de la indagatoria", términos que los expertos creen que sugieren los esfuerzos para obstruir la justicia.

Acabo de correr al jefe del FBI. Estaba loco, un auténtico loco de atar... Estaba yo bajo mucha presión por Rusia. Pero ya se desactivó... No me están investigando".Donald Trump

La investigación ya está en marcha, pero no se ha presentado toda la evidencia y si bien las notas de prensa cuentan de manera colectiva una historia convincente, no prueban la culpabilidad de nadie.

Lee: Para el NYT, a Comey lo separaron del FBI porque "podía derribar a Trump"

Sin embargo, si el despido de Comey por parte de Trump fuera parte de un esquema para obstruir la justicia —lo que seguiría con el nombramiento del reemplazo en el FBI con un director elegido por el propio presidente— justo en frente de los ojos de todo el público.

Los costos de no tener un director titular permanente son menores que los riesgos de dejar que Donald Trump, bajo el manto de la sospecha, elija al nuevo líder del FBI.

En circunstancias normales, es obvio que EU necesita de un director del FBI permanente, confirmado por el Senado, para llevar a cabo la crucial aplicación de la ley, de las actividades de contraterrorismo y el trabajo de contrainteligencia que desempeña el buró.

Pero ahora no estamos hablando de circunstancias normales. Andrew McCabe, el subdirector y director interino del FBI, es capaz de supervisar el trabajo del buró en lo que se resuelve esta crisis. Los costos de no tener un director titular permanente son menores que los riesgos de dejar que Donald Trump, bajo el manto de la sospecha, elija al nuevo líder del FBI.

Sería una farsa dejar que Trump nominara, y que el Senado confirmara, al nuevo director del FBI. Al menos antes de que el asunto de la conducta del presidente se resuelva.

Este artículo fue publicado originalmente en HuffPost y luego traducido y editado.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

Tal vez te interese:

- El FBI también investiga al yerno de Trump por Rusia

- Trump insinúa que el exjefe del FBI grabó conversaciones

- Trump habría pedido al FBI frenar investigación sobre su exasesor de Seguridad Nacional