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Y tú, ¿qué tan racista eres?

15/08/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 15/08/2017 9:47 AM CDT
Justin Ide / Reuters
Heather Heyer, quien protestó contra el racismo y murió atropellada por un fanático supremacista blanco en Charlottesville, Virginia, el 14 de agosto de 2017.

Las manifestaciones de supremacistas blancos que tuvieron lugar en Charlottesville, Virginia, me dejaron sin palabras. Como si la humanidad no supiera qué ocurre cuando el racismo toma las calles, volvemos a ver banderas nazis cargadas por hombres y mujeres que creen que su color de piel, su religión y el lugar donde nacieron los hace mejores que otros. No solo mejores, sino superiores y con más derecho a vivir que los demás.

Estas manifestaciones no solo demuestran la profunda crisis del vecino del norte, sino de como el racismo y la discriminación continúan reinando nuestros tiempos. Y no solo en Estados Unidos. Solo con dedicarle cinco minutos a leer los comentarios de los lectores en el artículo sobre las selfies en el monumento al holocausto en Berlín, publicados en este mismo foro, dejan ver que en México no nos quedamos atrás en estos temas.

O tú, ¿te has sentado a pensar qué tan racista eres?

Las actitudes racistas, por pequeñas que sean, importan mucho. Y tenemos que ser vigilantes para evitar que pasen a mayores como en Estados Unidos.

¿Cuántas veces al quejarte de algún compañero de trabajo o al mal hablar de un actor, celebridad o político utilizas adjetivos que describen el color de su piel, su religión, o sus preferencias sexuales? No te hagas el santo, más de una vez has dicho "pinche negro", o que tal el clásico "mira a este imbécil, tenía que ser maricon".

Antes de hablar, escribir comentarios en Facebook o insultar a alguien, párate un segundo a pensar: ¿cuál es la actitud que me molesta y está relacionada a la nacionalidad/religión/raza/preferencia sexual de esa persona?

O cuántas veces te has sentado en una reunión de amigos, donde todos empiezan a quejarse de su jefe y sueltas el "bueno, ya sabes, tiene un montón de dinero por judío (libanés también aplica), son súper codos y solo se ayudan entre ellos". Cuántas veces no has sido tú el que lo dice, pero tampoco has dicho nada para evitar problemas con tus amigos.

Y no me digas que ahora el problema es que todo el mundo sea políticamente correcto y que ya no se puede decir lo que uno piensa. No, el asunto es que cuando dices "pinche indio" para quejarte de un hombre que no te dio el asiento en el metro, o en el peor de los casos cuando dices que el metro no lo tomas porque tú no te juntas con los nacos, ahí estás siendo racista y tampoco te gusta que te digan eso.

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Pero así es, nos quejamos mucho del maltrato a los mexicanos en Estados Unidos a nuestros queridos paisanos. Sin embargo, más de uno les llama mexicanos de segunda.

Abramos los ojos y trabajemos para erradicar de raíz el racismo y la discriminación en México, y empecemos por nosotros y nuestra familia. Saca de tu vocabulario palabras como naco, que dicen más de tu ignorancia que la de los demás; nunca utilices el color de la piel para ofender a alguien (que tal si perdemos la horrenda costumbre de apodarle a la gente como " el negro") ni tampoco su religión, o lugar de nacimiento

El primer paso para erradicar el racismo y la discriminación es ser consciente de nuestros propios prejuicios y trabajar para eliminarlos.

Lee, infórmate y no dejes que teorías conspirativas te ganen. Piensa antes de hablar y evita decir cosas como "siempre hay un negrito en el arroz", o quejarte de alguien describiéndolo por su nacionalidad.

No generalices: no todos los mexicanos somos racistas, ni todos los sacerdotes son pederastas, ni todos los judíos son codos, ni todas las mujeres manejan mal, ni todos los musulmanes son terroristas. No se vale decir "los judíos controlan el mundo" cuando ni siquiera sabes qué es la comida kosher.

No se vale decir "los musulmanes son unos machos" cuando no conoces a uno solo y so te llevas por lo que dicen las noticias. Que tú bien sabes nunca cuentan la historia completa.

Antes de hablar, escribir comentarios en Facebook o insultar a alguien, párate un segundo a pensar: ¿cuál es la actitud que me molesta y está relacionada a la raza/nacionalidad/religión/preferencia sexual de esa persona?, ¿cuántas personas que pertenecen a ese grupo social conozco a fondo?, ¿acaso eso me da la autoridad para generalizar?, ¿qué aporta mi comentario a la discusión?, ¿realmente necesito usar ese adjetivo?

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No te escondas diciendo "me malinterpretaron" cuando te quejas del olor de una persona diciendo "pues claro, tenía que ser francés, nunca se bañan".

Cuando dices "los gringos son unos imbéciles" también lo eres. El primer paso para erradicar el racismo y la discriminación es ser consciente de nuestros propios prejuicios y trabajar para eliminarlos. La mejor manera para hacer eso es conocer y dedicarle tiempo a esas personas que nos parecen diferentes, pues en el fondo lo mas probable es que no sepamos mucho de ellos y en cuanto lo hagamos, créanme, superaremos nuestro problema.

Habla con aquel que tiene otra religión, ve películas, lee novelas, si tienes posibilidades viaja y pon atención. Nunca te quedes con una primera impresión, siempre da una segunda y levanta la voz ante el racismo, defiende a quien es discriminado pase lo que pase. Es la única manera de evitar que los supremacistas ganen.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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