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Por qué no creo en las dietas

12/02/2018 12:00 PM CST | Actualizado 12/02/2018 3:21 PM CST

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Otra vez llega un nuevo año con sus propósitos, vidas nuevas y buenas intenciones. Muchas dietas, muchos cambios y membresías del gimnasio pero para hoy, casi a mediados de febrero, tres cuartas partes de nosotros ya decidimos que hicimos lo que pudimos y que mejor ya no, ahí muere.

El problema es que si no bajas los cinco kilos que subiste en el Guadalupe-Reyes en una semana te desquicias. Nuestros propósitos son no solo ambiciosos, sino poco realistas y queremos correr maratones después de entrenar dos días y tener el abdomen plano sin hacer abdominales. Yo tengo la mala costumbre de comprarme ropa una talla más chica para ponerme en mi cumpleaños que es a principios de febrero y nunca, ni un solo año he logrado entrar en el vestidito.

Y créanme he hecho de todo: la dieta de la sopa de la col (esa todos, ¿no?) que solo me funcionó en sexto de prepa, cuando mi vanidad me hacía capaz de pasar un día solo comiendo plátanos y leche; la de cero carbohidratos, que te hace rebotar solo con oler pasta; o meterte a esos programas para bajar de peso que te hacen sentir que estás enfermo por solo tener un kilito de más. En fin, después de años de investigación práctica y continuas decepciones puedo decir que para mí que las dietas no funcionan, ni las "super foods", ni las malteadas ni nada de eso. Lo único que funciona es ser saludable, quererse un montón y ser paciente.

Después de años de investigación práctica y continuas decepciones puedo decir que para mí que las dietas no funcionan.

Pero aceptémoslo, no solo queremos entrar en la talla chica también nos creemos los cuentos que esas dietas milagrosas nos harán más saludables. Entre ellas están las famosas dietas "détox" que prometen a sus fieles seguidores un cuerpo más limpio, sano, y libre de toxinas. Tres días de jugos verdes o rojos, dos días de ayuno y no solo tendrás cinco kilos menos sino que estarás lleno de energía! Será como reiniciar tu sistema!

Bueno, a ver, primero usemos el sentido común: una dieta tan baja en calorías te puede llenar de energía? No pues no, no necesitas ser nutriólogo para saber que si no comes lo que necesitas tu cuerpo la va a pasar mal. Y luego, desintoxicarte, ¿de qué? Para eso justamente tenemos hígado, para limpiar nuestro cuerpo de toxinas y solo dejar pasar los nutrientes que nos benefician.

Pero no lo digo solo yo. La Maestra Mariana Sierra, psicóloga especialista en conducta alimentaria nos dice: "Estas dietas milagro juegan con la esperanza y expectativa de la gente. Recordemos que nuestro cuerpo tiene "buffers" naturales, que se encarga de regular el PH, de conseguir energía suficiente, de limpiar el organismo. Todo esto es independientemente de lo que comamos. El cuerpo a su vez, tiene necesidades de micro y macro nutrientes, que justamente ayudan a proveerlo de lo necesario para las funciones que tiene. Las dietas detox, alcalinas, etc. que están tan de moda, no son dietas completas pues no tienen todos los grupos de alimentos. Estas dietas, incluso son consideradas dañinas por su alta restricción de nutrimentos".

Claro, a lo mejor si la sigues perfecto tres días bajas de peso. No requiere demasiado esfuerzo, pues aunque comes muy poco comer solo un alimento como jugos hace que seguirla sea más fácil... ¡pero no aprendiste nada! Para la siguiente boda vas a tener que volver a hacer algo extremo y aunque entraste en el vestido, tu salud no solo no mejoró sino que empeoró. Y ahí vamos otra vez con los propósitos de año nuevo y este año ahora si voy a ser saludable, y más sexy etc.

Así que mi propuesta para este 2018 es sencilla: manda a volar las dietas. Quiérete y sé paciente contigo. ¡Aprende a cocinar! Un estilo de vida más saludable no implica matarte en el gimnasio y olvidarte de las garnachas. Implica caminar todos los días, bailar un poco más o finalmente atreverte a ir al trabajo en bici, pedir una orden de pastor y no dos, tomar más agua, e intentar incluir más frutas y verduras en tu dieta.

Tampoco necesitas gastar más, comer saludable no requiere que compres aceite de coco y quinoa: con que uses menos aceite y cambies tu pan blanco por integral sentirás un cambio. Y por favor: ¡cocina! Cocinar te ayudara a saber qué comes exactamente, a ahorrar dinero y a apreciar mucho más cada mordida. Eso sí, no habrá resultados inmediatos pero como dice mi mamá, bien que nos hace falta desarrollar nuestra "capacidad de demora".

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.