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Lo que esconde la propuesta de eliminar a los plurinominales

28/09/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 28/09/2017 6:00 AM CDT

Edgard Garrido / Reuters
El PRI, encabezado por Enrique Ochoa, anunció recientemente una propuesta de eliminación de dinero público y plurinominales a los partidos para destinar estos recursos en beneficio de las víctimas del sismo del #19S.

México se ha visto afectado, recientemente, por los embates de la naturaleza. Dos terremotos azotaron la capital del país, así como ciudades y poblaciones de diversos estados de la república, dejando una secuela de destrucción material, pérdidas humanas y miles de damnificados. Mi corazón, así como el de millones de compatriotas, está con todos los afectados. Miles de personas (ciudadanos, policías, bomberos, soldados, marinos, asociaciones civiles, etcétera) han hecho esfuerzos enormes para rescatar sobrevivientes, proporcionar víveres, herramientas, donaciones a instituciones de ayuda, etcétera.

En este contexto han surgido varias noticias que dan cuenta que los partidos, alegando solidaridad hacia el pueblo mexicano, proponen diversas medidas, que van desde rechazar las jugosas prerrogativas que por ley les corresponden, hasta la eliminación de los diputados y senadores plurinominales, bajo el pretexto que los recursos económicos correspondientes sean utilizados para la reconstrucción de las zonas afectadas por los sismos.

En este momento quisiera solo referirme a la segunda de las medidas propuestas, es decir, a la desaparición de los legisladores plurinominales. Todos hemos visto, en redes sociales, memes, peticiones en change.org, infografías o videos que solicitan la desaparición de los plurinominales. Siempre que veía tales mensajes en mi teléfono celular los pasaba por alto, pensando que serían el fruto de algún adolescente trasnochado. Sin embargo, ahora que tal propuesta sale de los propios partidos políticos se han encendido las alarmas de la democracia, lo que amerita reflexionar sobre tal idea.

El sistema de elección plurinominal busca, entre otras cosas, que los partidos de minoría obtengan voz y voto en importantes decisiones que toman las Cámaras del Congreso.

El sistema de elección de los diputados y senadores plurinominales tiene su base en los artículos 52, 53, 54 y 56 de la Constitución Federal. La llamada cámara baja del Congreso de la Unión se integra por 300 diputados uninominales, elegidos por la votación directa, y 200 plurinominales. Mientras que la cámara alta está conformada por 128 senadores, de los cuales, 2 de cada estado y de la Ciudad de México serán electos según el principio de mayoría relativa, uno a la primera minoría y los 32 restantes por representación proporcional, mediante el sistema de circunscripción plurinominal.

No haré referencia a las particularidades y procedimientos necesarios para designar a los diputados y senadores plurinominales, ya que ello distraería el tema central que quiero abordar. Solo diré que con el sistema de legisladores plurinominales se pretende que todos los partidos políticos, aunque no hayan obtenido la mayoría de los votos de los ciudadanos en las elecciones, tengan representación en las Cámaras del Congreso de la Unión o de las legislaturas locales.

Para comprender la magnitud e importancia de esta representación haremos un ejercicio. Imaginemos que en nuestra colonia se va a elegir un comité vecinal, que será el encargado de emitir el reglamento del fraccionamiento y, además, cobrará las cuotas a todos los vecinos con la que se hacen mejores a las áreas comunes. En este barrio hipotético existen 5 calles, cada una integrada por 10 casas. Cada calle elegirá a un representante del comité. De igual manera, existen 3 planillas que postulan candidatos por calle (la blanca, la negra y la lila). Finalmente, se emite un voto por casa, independientemente del número de habitantes que tenga.

Llegado el día de la votación todas las casas emiten su sufragio. Los resultados son los siguientes: En las 5 calles la votación fue idéntica, 4 votos para la planilla negra (20 en total, tomando en consideración que son 5 calles), 3 votos, tanto para para la planilla blanca como para la lila (15 votos en total a cada una).

A nadie es ajena la crisis de representatividad de la clase política con la sociedad, ni tampoco podemos ignorar las críticas, fundadas o infundadas, que se hacen a la figura que comentamos.

Como el sistema electoral de la colonia se rige por el principio de votación directa, entonces los 5 representantes vecinales serán de la planilla negra, a pesar de que no recibieron la mayoría de los votos, ya que solo obtuvieron 20 de los posibles 50. Inclusive, las planillas de oposición, la blanca y la lila, juntas, tienen la mayoría de los votos (30 de 50 posibles) pero no tienen ningún representante en el comité. Si las reglas de elecciones vecinales, en este caso, previeran representantes plurinominales, tanto la planilla blanca como la lila tendrían, por lo menos, la posibilidad de elegir a 1 representante para el comité vecinal y, de esta manera, ser oídos para la toma de decisiones que afectan a toda la colonia.

Como podemos apreciar de este sencillo ejemplo, el sistema de elección plurinominal busca, entre otras cosas, que los partidos de minoría obtengan voz y voto en importantes decisiones que toman las Cámaras del Congreso. No queda duda que la manera en que elegimos a los legisladores plurinominales puede mejorarse. A nadie es ajena la crisis de representatividad de la clase política con la sociedad, ni tampoco podemos ignorar las críticas, fundadas o infundadas, que se hacen a la figura que comentamos.

A pesar de lo anterior, tenemos que meditar con calma la propuesta, con el espíritu y la mente sosiegos y, lo más importante, analizar su pertinencia una vez superada la situación de emergencia creada por los terremotos, así como las elecciones de 2018. El tema es sumamente complejo e importante como para reducirlo a darle "me gusta" o compartir memes e infografías sobre el tema en redes sociales. No caigamos en un falso dilema: por ahorrar una cantidad de dinero, sin duda necesaria para la reconstrucción del país, no optemos por destruir la democracia y silenciar a las minorías del país.

* Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.