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Una manera de entender este mundo polarizado

02/05/2017 10:30 AM CDT | Actualizado 02/05/2017 12:30 PM CDT

Ryan McGuire para Stock Snap

El jueves pasado, los blogueros del HuffPostMX tuvimos nuestro primer encuentro para debatir un tema que, en lo personal, me causa demasiado estrés: la corrupción.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo claro que he dado "mordidas", no tanto porque haya querido, sino porque así me lo han requerido (explícitamente). Incluso, en un par de ocasiones, los mismos policías de tránsito me han acompañado al cajero #elcolmo.

Un día en una fonda de Polanco me tocó compartir la mesa con una tránsito. Ella me explicó que les asignan cuotas diarias –de multas y mordidas–, y que si nos las cumplen, "los jefes" se enojan... Como dicen por ahí, "a saber" si es cierto y de qué cifras hablamos.

Lo que me llamó la atención fue que multiplicó una y otra y otra vez el costo de la multa por el número de infracciones que levantaban; creo que nunca había dimensionado la cantidad de dinero que recaudaban en solo 24 horas. Estábamos impactadas.

COMO EN TODO, HAY NIVELES

Lo que es un hecho es que mi mordida de $500 pesos se queda chica al lado de lo que se han robado los gobernadores de este sexenio. ¡Cero consuelo! A decir verdad evito hablar de esto al 100% porque me pongo furiosa, histérica, encabritada y lo que le sigue.

¿Qué le hicieron a la conciencia esos políticos para que incluso a veces roben dinero que afecta a programas e instituciones relacionados directamente con la calidad de vida de la población? ¿Dónde dejaron la conciencia?

401kcalculator.org para Flickr Creative Commons
¡Por una cultura SIN mordidas!

En el encuentro manifesté mi preocupación, enfado, agobio, estrés y desesperanza. A veces pienso que si tuviera instintos suicidas, ya estaría tres metros bajo tierra. Por eso aproveché cuando vino a México la directora espiritual del Centro de Kabbalah Internacional, Karen Berg, para preguntarle: ¿está el mundo tan podrido como creo que está? ¿Tiene esto solución o ya mejor nos tiramos todo de un barranco? Su respuesta me dio calma y esperanza; te la comparto por si te ayuda, por si hay días en los que sientes que la raza humana es la creación más fallida de Dios.

Lo que me dijo –parafraseándola– fue: este mundo es de polaridades. Existe el sur y el norte, el este y el oeste, la luz y la oscuridad, el frío y el calor, el fuego y el agua... De forma que todo el mal que ves en las noticias tiene, en la misma medida, una polaridad positiva. Solo que esas "buenas" acciones no salen en los medios de comunicación.

Desde que me lo dijo he tratado de identificar esa otra "polaridad luminosa", por así llamarla. ¡¡Y es que quiero creer que es cierto!! Que así como Javier Duarte se robó al menos 35 mil millones de pesos, hay un juez jugándose la vida por no aceptar la mordida de un narco. Quiero creer que así como hay señalamientos de que Humberto Moreira presuntamente desvió cerca de 50 millones de pesos, hay un empresario decidido a no ceder ante la presión de 'X' secretaría de gobierno, que lo ha amenazado con arruinarlo si no le da 'N' millones antes de 'X' fecha.

UN FOCO DE LUZ

¿Dónde sí puedo ver ya –aquí y ahora– que lo que Karen Berg dijo es cierto? En los perros. Hoy más que nunca hay perros en la calle (20 millones en México aprox.), que están siendo maltratados o viviendo en las peores condiciones de indiferencia. Pero hoy más que nunca hay fundaciones que abogan por ellos, haciendo todo lo posible por curar sus heridas tanto físicas como emocionales, buscándoles una familia que los ame como se merecen. Hoy vemos casos abominables de maltrato que duelen en el alma, pero también vemos casos maravillosos de un amor incondicional que rescata, sana y trasciende.

Sí, los seres humanos somos capaces de las peores acciones, pero también del máximo amor. En nosotros reside la misma capacidad. Somos luz y oscuridad. Estoy convencida que es un juego de fuerzas. ¿A cuál le estamos apostando? ¿Por cuál estamos votando? ¿Cuál estamos nutriendo? ¿Cuál estamos fortaleciendo día a día con las decisiones que tomamos?

Vivir en 'una burbuja feliz' ya no es opción. ¡Hay que involucrarnos si queremos que las cosas mejoren!

Yo no sé si alcance a vivir en un país libre de corrupción (en una de esas me muero antes), pero sí sé que de todos depende poner aunque sea un granito de arena para mejorar a México, un país que nos duele y a veces avergüenza, pero que al mismo tiempo nos llena de orgullo, ¡porque es nuestro! Aquí nacimos, aquí vivimos, ¿lo vamos a dejar en manos de unos cuantos rufianes? ¿O lo vamos a rescatar acción por acción? Los buenos somos mayoría. Dejemos la zona de confort para otra vida ¡¡y vamos a involucrarnos!!

La corrupción sí nos afecta: a ti, a mí, a los vecinos, los emprendedores, las fundaciones, las empresas... ¿Qué vamos a hacer para eliminarla?

Tomemos conciencia y optemos por ser ese polo positivo que no acapara las noticias, pero que le da el balance a toda la maldad y corrupción que vemos día a día. Seamos parte de esa masa crítica que prefiere la transparencia, la paz, el civismo, el respeto, la lealtad y el amor.

Aunque la hayamos escuchado mil veces, la frase de Gandhi es muy cierta y sabia: "Seamos el cambio que queremos ver en el mundo". YA, aquí y ahora. No hay tiempo que perder.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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