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Tan bonito que es decir la verdad

24/05/2017 5:00 AM CDT | Actualizado 24/05/2017 9:15 AM CDT

Stanley Dai para Stock Snap

El otro día leía un post en el Facebook de un amigo gay que decía algo más o menos así: "Hay sobrepoblación dentro del clóset. ¡Salgan! Afuera el aire es más fresco, se respira mejor", y no pude evitar estar más de acuerdo.

Una de mis autoras favoritas es Cindy Chupack. Si has visto o eres fan de Sex & the City ubicas su trabajo; era una de las guionistas.

No recuerdo si es en The Between Boyfriends Book o en The Longest Date el libro en el que Cindy cuenta que estuvo casada con un homosexual. Pero lo cuenta tan bonito, con tanta empatía y asertividad... Eso sí, admite que le arruinó un poco sus planes porque para cuando tendrían que haber estado teniendo hijos, más bien se estaban divorciando y había que empezar de nuevo.

Para sorpresa de nadie, él lo hizo primero. Conoció al amor de su vida y adoptaron dos niños si no mal recuerdo (quizá haya sido uno, dispensa mi mala memoria). La cuestión es que, cuando lo vuelve a ver para anular el matrimonio, se da cuenta de los juicios que emiten todos a su paso. "Qué asco", "qué horror", "qué atrocidad más grande", "violencia absoluta contra esos pequeños". Ella no puede más que llorar del pesar que le da que la gente no vea más allá de "dos hombres con hijos". Entonces es mucho más piadosa con la situación. El odio de los demás le hace darse cuenta del amor que siente por el ser humano, más allá del ex marido homosexual.

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¿Qué tienen en común Bibiana, Jennifer, Cindy (me encanta que me refiero a ella como si fuera mi amiga, jajaja) y yo? Hemos andado con gays. No es ningún mérito ni un pecado, pero me gustaría profundizar en el por qué del título de este post: "Tan bonito que es decir la verdad...". Aunque quizá debí ponerle "Tan bonito y complicado que es decir la verdad". O "Tan bonito y poco conveniente que es decir la verdad". ¿O qué tal "Tan bonito y cero atractivo que es decir la verdad"? OK, creo que entiendes el punto.

Lo que NO SE VALE es ponerse de novio con una chica guapa de edad casadera sabiendo que el asunto no va a ningún lado ¡porque no te gusta! Eso fue lo que me pasó a mí.

Queridos gays, su preferencia sexual obviamente no es criticable. Yo siempre he dicho que en esta vida "cada quien sus cubas" y la vida privada por algo es así, privada, y se comparte con quien se quiere, no con cualquiera.

Peeeero, y aquí va el pero, lo que no es justo es engañar. Traducción: lo que NO SE VALE es ponerse de novio con una chica guapa de edad casadera sabiendo que el asunto no va a ningún lado ¡porque no te gusta! Eso fue lo que me pasó a mí y desgraciadamente fue en una etapa "crítica": de los 28 a los 30 años.

No estoy diciendo que Roberto sea el culpable de mi soltería casi 6 años después, pero sí me choca que, sabiendo que era homosexual, me haya engañado y me haya hecho creer –¡con palabras!, no creas que lo aluciné– que nos íbamos a casar, a tener hijos y todo el kit del "vivieron felices para siempre". No se vale porque él estaba enamorado de su mejor amigo ¡y lo sabía! Y debió aceptarlo. Si no quería que lo supiera el mundo entero, estoy de acuerdo. Pero de ahí a tener novia y hacer todo el show de "estoy súper enamorado, cualquier día de estos te doy el anillo", la neta cero cool.

Ahora bien, si me hubiera dicho: "Oye Bianca, mira, estoy en un apuro porque me gustan los hombres, pero mi familia me mata si se entera. Entonces tengo que taparle el ojo al macho, ¿qué dices? ¿Me ayudas? ¿Te prestarías a ser mi novia formal sabiendo que me gustan los hombres?". Ya yo hubiera visto si le entraba al juego o no.

Claro que ahora, a la distancia, pienso: "al menos no me casé y me divorcié, ni lo encontré en la cama con otro". Es mi terapia de alivio según yo.

Bibiana, mismo caso que Cindy. Casada, divorciada y de nuevo soltera (a los 37 años) a causa de un gay de clóset. Jennifer, same case. Casada, divorciada (a los 39 años) y de nuevo soltera a causa de un gay de clóset. Y así conozco más casos... y es tristísimo.

Porque se vale estar confundido, no saber qué hacer, tener un signo de interrogación en la jeta 24/7. Lo que NO se vale es fregar a los demás. Lo que está mal es jugar con el tiempo de esa persona, porque además de los sentimientos, ¡¡es el tiempo el recurso más valioso que tenemos!! Tan valioso que es irrecuperable. Si se fue, ¡adiós! No hay nada que hacer para recuperarlo.

Entonces, amigo gay, me imagino lo complicado, duro, difícil, retador, cero cool y quizá amargo que debe ser "decepcionar" a los papás y a los amigos que te creían tan macho. Me imagino que toma un par de blanquillos admitir que te atrae gente de tu mismo sexo, lo cual es considerado por los más mochos como una enfermedad. Me imagino que es una gran prueba de la vida abrazar tu sexualidad cuando muchos la consideran distorsionada y sucia. Pero también me imagino que puedes ser capaz, sino de admitir, de no engañar a una pareja heterosexual.

Yo no juzgo a Roberto por ser gay. Pero sí me da mucho coraje que haya jugado con mis sentimientos, mi tiempo, mi familia y mi tiempo (sí, otra vez, porque es lo que más aprecio en el mundo; eso y mi salud).

En conclusión, ¡¡salgan del clóset!! Como dice mi amigo, afuera el aire es más fresco y se respira mejor.

Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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