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En el día de "San Valentín" de la Kabbalah las almas gemelas pueden encontrarse

07/08/2017 5:00 AM CDT | Actualizado 07/08/2017 12:39 PM CDT
Désirée Fawn para Stock Snap
"Aunque nos veamos tan diferentes y tan separados, estamos interconectados por circuitos de luz".

En la Kabbalah, el 15 de av —o sea hoy 7 de agosto— se celebra Tu Beav, una festividad que se caracteriza por tener al sol y a la luna en el mismo grado. Es el San Valentín kabbalista; el día del amor, la amistad y las almas gemelas.

Para festejarlo con una conciencia más elevada que un mero brindis con copa de champaña en mano, se llevó a cabo una conferencia en la que Batsheva Zimmerman fue la oradora principal. Aquí un extracto —mediante 21 citas— de la plática que la maestra dio más de 600 alumnos e interesados:

1) Tu Beav es un marco de 24 horas en las que fluye en el universo una energía de amor y unidad absoluta. Es un periodo energético muy poderoso. Hay una emanación de luz que nos permite elevar nuestra conciencia y así eliminar, lavar, limpiar toda nuestra negatividad.

2) Se dice que en este día el cosmos está abierto para que las almas gemelas pueden encontrarse. Esto no quiere decir la encontrarás en las siguientes 24 horas (12 quizá para cuando leas esto); es igualmente valioso plantar una buena semilla para que aquello que es lo mejor para ti se manifieste.

3) El Rav Berg dice: "el día de hoy, lo único que tenemos que hacer es amar". Lo malo es que no sabemos amar. Voy a explicar qué es el amor incondicional y lo voy a relacionar con la pareja porque las mismas leyes son aplicables para cualquier tipo de relación: de amistad, trabajo, los cuatro reinos.

Aunque nos vemos muy diferentes en apariencia, de acuerdo a la Kabbalah, todos somos una sola alma.

4) El amor que nosotros conocemos es vulnerable, va y viene, se acaba, se va. Cuando iniciamos una relación, estamos felices, pero luego ya no sabemos qué hacemos ahí. El amor que conocemos es muy condicional, muy emocional; es de emociones y sentimientos. Confundimos amor con necesidad.

5) ¿Cómo y de quién nos enamoramos? La mayoría de las veces, tanto hombres como mujeres nos enamoramos de alguien que llena mis carencias, que alimenta mi ego. Por eso los buscamos guap@s, con cuerpazo, dinero y carrazo. O bien, queremos pareja "porque no me quiero quedar sol@", "todos mis amig@s ya se casaron", "mis padres me presionan". Buscamos pareja enfocándonos en nosotros.

6) El problema empieza cuando la confianza de la convivencia permite ver los defectos del otro. La Kabbalah nos enseña que a caminar en pos de la perfección personal, pero nosotros buscamos la perfección en los demás y no volteamos a ver nuestros propios defectos. Nos creamos expectativas, esperamos que las personas sean de una manera y nos decepcionamos o nos sentimos mal si no lo son, cuando en este universo físico no hay nadie perfecto.

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"Nos creamos expectativas, esperamos que las personas sean de una manera y nos decepcionamos o nos sentimos mal si no lo son".

7) Tenemos que respetar como es el otro. No tenemos derecho a exigirle que sea lo que nosotros queremos. Todos estamos compuestos de fortalezas y debilidades, de positivo y negativo. Lo positivo es la fortaleza con la que venimos a este mundo a transformar lo negativo.

8) ¿Por qué andas con esa persona?, le pregunto a muchos estudiantes. "Me trata bien", "me quiere mucho", "me hace reír". "Me, me, me, mi, mi, mi, mí, mío, mío". Tenemos que entender que los seres humanos estamos conformados de dos cuerpos, dos vasijas, dos esencias: el físico y el alma. El cuerpo físico es "el vestido" que nos ponemos cada tiempo de vida; el alma es nuestra verdadera esencia.

Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, la mayor parte del tiempo pensamos solo en nosotros mismos, en nuestro propio beneficio.

9) La esencia del cuerpo es ego, la inteligencia que maneja es "el deseo de recibir para sí mismo"; esa fuerza que siempre tira hacia dentro, "lo que yo quiero, lo que yo necesito, lo que yo pienso". El alma es totalmente distinta, su deseo es "recibir para dar y compartir"; comparte con el Creador la esencia absoluta del amor incondicional. El cuerpo es receptor, el alma es una fuerza dadora. Venimos a aprender a desapegarnos, a transformarnos, el ego es una herramienta para lograrlo.

10) Desgraciadamente el ego nos va gananda la batalla. Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, la mayor parte del tiempo pensamos solo en nosotros mismos, en nuestro propio beneficio. Eso nos hace entrar en situaciones y relaciones conflictivas que, en resonancia, se manifiestan en guerras, violencia, caos y sufrimiento.

11) El ego juzga, critica, se queja, quiere que el otro sea perfecto; busca gratificación inmediata, satisfacción a corto plazo. El ego quiere ganar las discusiones. El alma es todo lo contrario: permite la imperfección, da espacio al error, no juzga, sabe que el universo se rige por un sistema de causa y efecto, acción y reacción. "Si quieres amor, tienes que dar amor". Nadie es víctima de nadie, todos somos responsables de la vida que creamos tanto para nosotros como para los demás.

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12) El alma es uno con los cuatro reinos, con el universo, con la creación. No se puede ser "buena gente" y maltratar a los animales, destruir las plantas o contaminar las playas. Dios es la expresión del amor incondicional absoluto. Dios no hace diferencias, no juzga, no ama al bueno y odia al malvado; esas diferencias las hacemos nosotros, no Dios.

13) El verdadero no tiene nada que ver con mariposas en el estómago. El verdadero amor se trabaja. ¿En qué consiste el trabajo? En dejar fluir el amor que existe dentro de nosotros. Porque en realidad somos seres de bondad, de misericordia, porque así es el alma. Lo que tenemos que intentar es estar en conexión con ella la mayor cantidad de tiempo posible y desligarnos del ego.

14) Aunque nos vemos muy diferentes en apariencia, de acuerdo a la Kabbalah, todos somos una sola alma. El trabajo es aprender a unificar y complementar nuestras diferiencias. Desafortunadamente las religiones, que deberían ser unificadoras, lo que en realidad hacen es separarnos, fragmentarnos. "Porque si no eres de mi religión, estás condenado", "si no crees en mi Dios, eres un pecador". ¡Hay una sola fuerza creadora!, que es la esencia del amor incondicional absoluto, que no hace diferencia con nadie. Él solo ama y comparte sus bendiciones.

15) ¿Por qué entonces unos tienen más que otros? Porque tenemos que aprender a hacer esa apertura para poder atraer y recibir toda la abundancia que el Creador nos está dando. Pero para poder lograr ese objetivo, tenemos que caminar por la vida al menos con dignidad humana hacia todos los seres humanos, y no solo hacia las personas con las que me llevo bien o me tratan bien.

16) Dios no puede habitar en nosotros, no puede conectar con nosotros si no tratamos a los demás con dignidad humana, si no vivimos con respeto y tolerancia a las diferencias. ¡Eso es lo que venimos a aprender! Esa es la energía que fluye hoy y por eso es que podemos sembrar esa semilla, empezando por la casa: con tus papás, tus hermanos, tus hijos, tu pareja, y después hacia fuera, con los demás, en tu trabajo, en el súper, en la calle.

17) Vivimos alterados, no solo en la Ciudad de México. Lo que pasa es que esta ciudad es poderosa, gigantesca; hay una energía poderosísima. Cuando uno viene volando y voltea hacia abajo, es impresionante la energía que se siente. ¡Hagamos una ciudad poderosa en amor, en unidad, en respeto, en dignidad humana! No solo entre las personas, también con el reino animal. Ellos sufren tanto por nosotros, y no debe ser. Ellos también comparten la chispa del Creador. Al igual que el reino vegetal. Este planeta tan bello, nuestra única casita.

Deseo que hagamos una gran diferencia en estas 24 horas.

18) "La ocupación por el otro" es verdadero amor, verdadera unidad. Piensa: "si yo me ocupo de los demás, Dios se ocupará de mí". Aunque la verdad es que ocuparme de mí es ocuparme de los demás porque es la manera de crear el espacio para recibir las bendiciones del Creador. Tenemos que ocuparnos en que el otro esté mejor y aplica en todas las relaciones: de pareja, negocios, amistad.

19) El simple acto de saludar, sonreír, preguntar, poner atención, es inyectarle amor a nuestro día a día, es ocuparnos del otro, que en resonancia está salvando una vida en algún lugar del mundo. ¡Esa es la responsabilidad que tenemos todos con todos! Porque lo que hacemos en lo individual, en lo colectivo y en lo global nos afecta a todos.

20) Aunque nos veamos tan diferentes y tan separados, estamos interconectados por circuitos de luz. Amar es sencillo, no tiene que ver con emociones y sentimientos, tiene que ver con inyectar unidad, ocuparnos del otro, vivir con respeto hacia el otro. Y eso lo podemos hacer todos.

21) Deseo que hagamos una gran diferencia en estas 24 horas que conocemos como el 15 de av, para que al final de nuestros días cuando nos pregunten ¿dónde está la diferencia que se suponía que hicieras en el mundo con tu presencia?, podamos decir "cumplí con el propósito, cumplí con la misión, estoy en paz". Vivir en un mundo de paz y armonía está en nuestras manos. Basta tomar la decisión y empezar a trabajar en ello. Plantemos la semilla HOY.

Para saber más, visita la página del Centro de Kabbalah México.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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