EL BLOG

Conectar con la abundancia a través del diario de agradecimiento

15/11/2016 9:14 AM CST | Actualizado 15/11/2016 9:15 AM CST
Lia Leslie
Diario de agradecimiento

¿Te acuerdas que hace 15 días empezó la Luna de Escorpión? Bueno, ¡pues sí que me ha pegado, eh! ¿Por qué lo digo?

Lo primero que debemos saber es que el escorpión es el único animal que se mata a sí mismo cuando se encuentra en una situación de extremo peligro (como un círculo de fuego alrededor de él). ¡Es el único animalito de la creación que se suicida!

via GIPHY

Bueno, pues yo he sido un escorpión estas últimas dos semanas. Me la he pasado "dándome de coletazos": refunfuñando mi mala suerte, gruñendo, rumiando mis pesares, comparándome con los demás (y perdiendo cada vez porque todos son mejores, claro está). Yo que tan orgullosa me he sentido siempre de no traer el gen de la envidia y poder sentir alegría por la felicidad de los demás, ¡confieso que he sentido unos celos bárbaros!

La solución que he encontrado ha sido dormir como si no hubiera mañana y lamerme las heridas cuando estoy sola en mi habitación, capuchino en mano, lamentando mi existencia y sintiendo pena por mí misma, porque nada en la vida me ha salido como he querido (hashtag #looser)... Drama, DrAmA, DRAMA, ¿se nota que soy cáncer?

Pero, ¿por qué?, quizá te preguntes, digo que todo me ha fallado... Bueno, digamos que a los 35 yo me veía casada, con dos o tres hijos, dos o tres perros, una casa de alto impacto con un enorme jardín, siendo la editora de belleza y estilo de vida más reconocida de México, dando conferencias y recibiendo galardones por doquier... La realidad es que estoy soltera, sin hijos, sin perros, rento y estoy picando piedra en el mundo del bloggerismo, como le llamo yo. O sea, ¡nada que ver mi vida actual con las expectativas! ¿Ahora entiendes mi tristeza y frustración?

Si no te gusta tu vida, ¡cámbiala! Pero hazlo basado en ti, tus dones y talentos, no en la percepción de los demás... ¿Ellos qué? ¡Ni que te mantuvieran!

Gracias al cielo tengo una maestra de Kabbalah que me ubica y me hace ver lo mal que estoy y lo malagradecida que he sido. ¿Y sabes qué es lo peor del asunto? Que no es solo injusto para Dios, quien nos da amor y abundancia a manos llenas, sino para mí, que he decidido —con mi libertad, voluntad e inteligencia— conectar con mi carencia, en lugar de la riqueza de mi unicidad. ¡Tache para mí!, que he malgastado el tiempo viendo todo lo que me falta sin valorar todo lo que sí soy, tengo y hago; sin apreciar todos esos fabulosos regalos que me hace la vida a diario y que por estar tan ocupada comparándome con los demás en Instagram, ni siquiera veo y mucho menos agradezco.

Así que me dejó una tarea: ¡el famosísimo diario de agradecimiento! Debo confesarte que ya lo tengo (desde hace ocho meses para ser exactos), incluso me hice de unos plumones para que se viera más bonito porque según yo lo iba a escribir a mano, pero a ver, literal una "nota" en el celular también funciona. La cuestión es observar y hacernos conscientes de nuestras bendiciones. Lo mejor es que ahora no tendré de otra más que aplicarme porque le tengo que mandar mi resumen semanal todos los viernes, lo cual a mí me funciona bien; me ayuda en el tema del compromiso.

¿Qué tengo que hacer? Apuntar diariamente 5 cosas por las que estoy agradecida, ¿y te digo algo? ¡¡Son tantas más!! Nada más de entrada, ¡la salud! Después, ¿por dónde empezar? Por el hecho de que me dedico a lo que me apasiona y vivo de ello; que tengo un novio increíble que soporta todas mis bipolaridades (lo he cortado dos veces en 15 días y siempre me dice que na nais, que me relaje y luego hablamos); que vivo en una zona que me encanta, que me permite caminar y andar en bici la mayoría de las veces; que tengo pocas pero muy buenas amigas; que tengo un papá que es mejor que el cojín más grande del mundo, siempre dispuesto a cacharme cuando me caigo; que tengo una mamá que todos los domingos me prepara 10 toppers de fruta para que desayune sano toda la semana; que el artículo que me pidieron para Vanidades es nada más y nada menos que el balazo principal de la portada; que puedo ir a cualquier Sport City de México y hacer lo que más me ayuda a relajarme, que es el ejercicio (bueno, OK, lo segundo, jaja). ¡¡Y la lista sigue!!

Cathryn Lavery

Gracias maestra Sarah por abrirme los ojos, por sacudirme y hacerme ver que el jardín de los demás no está más verde que el mío, ¡porque ni siquiera son comparables! Todos tenemos talentos y dones que nos hacen únicos e irrepetibles. Hay que notarlos, agradecerlos y ponerlos a trabajar; reconocerlos, valorarlos y ofrecerlos al servicio de los demás. ¡Gracias, gracias, gracias!

Si tú, querido lector, te encuentras lamentándote por la vida que querías y no tienes, te invito a apreciar, valorar y agradecer la vida que sí tienes y que puedes cambiar en cualquier momento que lo desees. Dejemos de vernos para abajo y conectemos con nuestra mejor versión. Todo es cuestión de percepción. Si vemos la vida como un maravilloso regalo, así se desdoblará: como un milagro tras otro. Si la vemos como algo pesado que hay que sobrellevar, así será, ¡y suena fatal!

Tú, yo, él, ella... todos somos triunfadores; chingones, como decimos los mexicanos. Nada más hay que creérnosla para que así sea. Como dicen los vendedores: "cómpratela para que te la compre". Yo ya estoy en ello.

También te puede interesar:

- TODO lo que haces tiene consecuencias, piénsalo dos veces antes de...

- El juego del bloffeo te mete en problemas tarde o temprano.

- Controla tu deseo de contarlo todo, te conviene.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.