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Cuidado con los psicólogos

30/01/2017 4:11 PM CST | Actualizado 30/01/2017 5:11 PM CST

Gary Waters

¿Cómo saber si estoy yendo con un buen psicólogo o si solo me están bajando una renta semanal?

Bendito Dios que en el mundo ya existe mucha más cultura acerca de la importancia de la salud mental, si de por si las cosas están turbias... Lo triste de todo esto es darte cuenta que cualquier hijo de vecino puede elegir un local, rentarlo, anunciarse como psicólogo, que le hablen, llenar su consulta y joder muchas vidas. Sumado esto a la mala fama que nos hacen a los que sí hemos hecho las cosas bien.

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Imagina que de repente te despiertas en la madrugada con un dolor fulminante en el pecho (para ser exactos, donde se localiza tu corazón), despiertas a tu roomie, pareja actual, madre o persona presente en cuestión y ¡PUM! urgencias médicas por la noche. Llegas, te atienden y escuchas en los pasillos que el encargado de atenderte es un "médico general", ¿a qué no esta tan chistoso, no?

Lo mismo pasa con los psicólogos, dar terapia es un tema muy delicado, acudir a consulta es prácticamente estar en cirugía a corazón abierto: estás compartiendo con una persona extraña los temas más profundos de tu ser, ¿le confiarías eso a cualquiera?

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A continuación te dejo una lista de pasos a seguir para no caer en manos de un pseudo psicoterapueta:

1. Pregunta: Siempre que mis amigas me cuentan de sus terapeutas les pregunto: ¿sí saben de qué corriente son? 19 de cada 20 lo desconoce. Es importante identificar desde dónde van a abordar tus problemas y si te late la formación del especialista.

2. Sigue con las preguntas: Confirma también que haya estado en un proceso terapéutico, con supervisión de casos e indaga los años de experiencia que tiene en el consultorio.

3. Formación: Cerciórate que tenga una especialidad o maestría avalada por una institución reconocida y si son varias, mejor, en esta profesión nunca se deja de estudiar.

4. Observa: Empieza a revisar si con el paso de la terapia vas sintiendo que ves la luz, que te da orden, que los síntomas ceden, lo que se te ocurra, pero algo tienes que notar. Es importante tener en cuenta que en ciertas corrientes (psicoanálisis, por ejemplo) es parte del tratamiento que los síntomas se agudicen durante el tratamiento. pero todo se reacomoda para bien después de un periodo de tiempo.

5. Prueba muchas veces: Si es la primera vez que vas a entrar en tratamiento te darás cuenta que elegir a la persona que te haga sentir cómoda no es fácil. Por lo que te recomiendo intentar dos o tres sesiones por terapeuta, hasta que encuentres al merecedor de escuchar tus más profundos secretos.

6. Tiempo: No esperes cambiar cuestiones que vienes arrastrando por años en solo 3 meses con sesiones quincenales y menos con un "taller" de fin de semana o ingiriendo la ayuahuasca. Es bien sabido que los cambios toman tiempo, ten paciencia.

7. Costos: No necesariamente va de la mano precio-calidad, pero de una vez te digo que no son baratos. Mientras más viejitos, más preparados, más caros, es lo mismo que con los doctores. Acuérdate que en ambos casos se trata de tu salud. Si tienes dinero para cada semana hacerte tu "manicure-pedicure spa" es hora de que empieces a priorizar. No esta demás mencionar que también hay muchos que se adaptan al presupuesto del paciente.

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Que no te dé pena preguntar, esto de empezar un tratamiento terapéutico es todo un scouting.

Dependiendo de la la corriente que se busque tienes que tomar en cuenta que existen varias: psicoanálisis, humanismo, cognitivo conductual, existencial, logoterapia, entre otras. Habría que elegir en función de qué se quiere lograr con el análisis. Si se asiste con gente profesional, todas funcionan, el tema está en saber hasta dónde quieres llegar y de qué forma.

Encontrar al terapeuta adecuado puede darle un cambio a tu vida de 180 grados, es de sabios aceptar que a veces no se puede solo.

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*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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