EL BLOG

La política de Trump que afecta a las mujeres en todo el mundo

25/01/2017 4:08 PM CST | Actualizado 25/01/2017 5:19 PM CST

Kamil Krzaczynski / Reuters
Participantes anti-Trump en una protesta a favor del derecho de abortar en Chicago, Illinois, este 15 de enero de 2017.

"Yo amo a las mujeres. Yo quiero ayudar a las mujeres. Voy a hacer cosas para las mujeres que ningún otro candidato podrá hacer". – Donald Trump, 9 de agosto de 2015

Después de declarar 12 veces durante su campaña que "respeta a las mujeres", entre las primeras órdenes del presidente Trump al asumir el cargo estuvo restablecer la llamada Mexico City Policy (Ley de la Ciudad de México) mediante una orden ejecutiva.

La importancia de esta política radica en la obsesión de los políticos conservadores en Estados Unidos con la autonomía de las mujeres y el acceso a los servicios de salud reproductiva, incluido el aborto. Esto se ve reflejado en que cada presidente de Estados Unidos durante los últimos 30 años ha emitido una orden ejecutiva al respecto durante los primeros días en el cargo para revocarla o restablecerla, desde su primera implementación por Ronald Reagan en 1984.

La llamada Ley Mordaza es una prohibición federal de fondos estadounidenses para organizaciones no gubernamentales internacionales que ofrecen o asesoran a las mujeres en una amplia gama de opciones de planificación familiar y salud reproductiva si estas incluyen el aborto, incluso cuando los fondos no sean específicamente para servicios relacionados con el aborto.

La Ley Mordaza ha contribuido al cierre de clínicas de salud y a la obstrucción del acceso a la atención médica.

Aparte de la orden ejecutiva, es necesario señalar lo simbólico del acto, ya que fue firmado el lunes 23 de enero de 2017: un día después del aniversario del caso de la Corte Suprema de Roe vs. Wade, que garantiza el derecho de las mujeres a acceder a un aborto en Estados Unidos y dos días después de la histórica Women's March en Washington, replicada en todo el mundo.

La Ley Mordaza ha contribuido al cierre de clínicas de salud y a la obstrucción del acceso a la atención médica. Esto se debe a que solo ofrece dos opciones a las organizaciones:

1. Aceptar fondos de planificación familiar de Estados Unidos y no realizar abortos (excepto bajo tres excepciones limitadas), consejería para el aborto, referencias e incluso esfuerzos de incidencia.

2. Rechazar los fondos de planificación familiar de los Estados Unidos y buscar fuentes alternativas de financiamiento para mantener abiertas las clínicas de salud, continuar proporcionando una gama de servicios de salud sexual y reproductiva a los clientes y continuar el trabajo de incidencia para lograr reformas legales que reduzcan el aborto inseguro.

Para muchas organizaciones, tomar la segunda opción significa cerrar. Además, la versión de Trump es más expansiva que las de los presidentes anteriores, ya que la ley se ha extendido para aplicar no solo a los fondos de planificación familiar sino también a 8 mil millones de dólares en apoyo a la salud mundial. Esto significa que cualquier organización que use fondos para hacer trabajo preventivo sobre el virus Zika, consejería sobre el VIH/SIDA, o incluso si hablan abiertamente acerca de la gama completa de opciones de salud reproductiva disponibles, perderán los fondos.

Uno de los mayores actos de protesta que cualquier persona puede hacer ante esta y otras medidas que atentan contra los derechos reproductivos de las mujeres en Estados Unidos y en el mundo es donar a las organizaciones locales que trabajan estos temas.

Aunque los países de África y Asia son quienes tendrán mayores consecuencias, como cuando pararon las donaciones de anticonceptivos a 20 países en desarrollo durante la administración Bush, las repercusiones se sentirán en todo el mundo. En países latinoamericanos como México, donde el virus Zika continúa amenazando a mujeres embarazadas, la política podría tener un efecto profundamente negativo.

Los datos más recientes demuestran que el apoyo económico que brinda Estados Unidos es de cerca de 600 millones de dólares al año para programas de planificación familiar. Esto significa que 27 millones de mujeres y parejas reciben servicios de anticoncepción, ayudando a evitar seis millones de embarazos no deseados. Estos servicios de planificación familiar también previenen 2.3 millones de abortos inseguros.

En México, alrededor del 7.3% de todas las muertes maternas entre 1990 y 2013 se relacionaron con abortos inseguros. Como señaló Dawn Laguens, vicepresidenta ejecutiva de Planned Parenthood Federation of America, enfocarse en las mujeres más vulnerables del mundo con una política va a significar que las mujeres morirán por culpa de esta acción.

Uno de los mayores actos de protesta que cualquier persona puede hacer ante esta y otras medidas que atentan contra los derechos reproductivos de las mujeres en Estados Unidos y en el mundo es donar a las organizaciones locales que trabajan estos temas. Al apoyar a las organizaciones locales que proporcionan información y acceso a los servicios de planificación familiar y a opciones de salud reproductiva como el aborto, les ayudas a continuar su trabajo sin depender del gobierno de Estados Unidos. Además, demostrar interés público en estos temas envía un claro mensaje de que los derechos reproductivos de las mujeres no son prescindibles y que no dejaremos de trabajar hasta que sean plenamente reconocidos y accesibles para todas.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

También te puede interesar:

- Rodeado de hombres, Donald Trump firma orden ejecutiva antiaborto

- Golpear a mujeres en México: un tema de violencia estructural

- Periodismo y género: ponerse en lugar del otro