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No soy gorda, tengo gordura

16/07/2017 7:00 AM CDT
Westend61
"Ser compasiva con mi propio cuerpo es algo que me ha costado mucho trabajo".

Mi papá vino de visita la semana pasada. Nos arreglamos para ir a una boda familiar en mi departamento. Durante su estancia de 2 horas no paró de decir lo gordo que se veía en traje. "Estoy hecho un marrano, ya me tengo que poner a dieta". En ese mismo tiempo me preguntó tres veces que cuándo me iba a poner a dieta, que lo tenía que hacer por salud. "De veras hija". Tenía desde marzo que no lo veía.

Esto de la gordofobia lo hereda de su madre. Mi abuela es un señorón. Siempre que la ves está impecable. Ya quisieran muchas personas de su edad verse como luce ella. Sin embargo, cuando ella se reconoce en fotos, siempre dice que se ve gorda. ¿Por qué será que en mi familia lo que más importa es si estás gordo o no?

Recientemente me he dado cuenta que he subido de peso. Calculo que unos 4 kilos. He estado ansiosa por mi situación de estar "entre trabajos" y termino comiendo de más. Me he refugiado del desempleo en M&M's amarillos y conchas gourmet. La culpa —no puedo con la culpa— siempre después de un atasque. Mis jeans no perdonan. Me veo cachetona en las fotos. Hago una selfie e inmediatamente después digo "me tengo que poner a dieta". Definitivamente no necesito la ansiedad por mi físico además de la ansiedad de buscar trabajo y pagar las cuentas.

¿Por qué un calificativo de nuestro físico se ha vuelto más importante que quienes somos como personas?

Citando a la youtubera heartbeat: "No soy gorda, tengo gordura". ¿Por qué un calificativo de nuestro físico se ha vuelto más importante que quienes somos como personas?

Parece que hay menos perdón para las mujeres gordas que para los hombres gordos. El otro día, en un restaurante de esos que tienen mil pantallas, reparé en el hecho de que para ser un artista pop, de esos de one hit wonder, si eres hombre, puedes ser gordo y hasta feo. Pero si se trata de una mujer, esta tiene que ser delgada y tener mucha producción. Cuando sí logras armarla en el pop siendo una mujer "grande", se convierte en tu firma. Como Meghan Trainor, que se volvió famosa cantando sobre tener un culo grande. Ni Adele, quien es ya una institución, se salva de la gordofobia. Es más, ni Rihanna, quien en cuanto sube unos cuantos kilos ya comienzan a llamar "Thickanna" (por gruesa).

Por todos lados nos dicen que tenemos que ser minúsculas. Pequeñas. Delgadas. La gente ataca a las mujeres que practican el gordiamor como voceras de "una vida poco saludable". ¿Desde cuándo «ser delgada» es sinónimo de salud? Existen las mujeres con cuerpos grandes que son saludables. Necesitamos dejar de juzgar la salud de la gente por su apariencia.

Practicar el gordiamor es ver belleza en las personas, sin importar su físico, pero sobre todo, es ver belleza en una misma. Esta última parte es la que más me cuesta trabajo. Hace un par de meses me di cuenta que nunca me he puesto un croptop. No me pongo leotardos porque escondo mi panza. Cada vez escondo más mis piernas.

Solo espero que mi amor propio pueda más que el odio a mi cuerpo que me inculcan en mi familia y en los medios.

Ser compasiva con mi propio cuerpo es algo que me ha costado mucho trabajo. A veces me veo y digo "qué guapa, qué poderosa". Otras veces solo veo mis cachetes y borro la selfie porque es demasiado. El gordiamor es un vaivén en mi vida. El odio a mí misma se esconde entre las palabras de mi padre y la sentencia de que me tengo que poner a dieta "por salud". Entre que los jeans no me cierran. En el no querer prender las luces con mi pareja.

Pero la idea de que somos personas más allá de nuestros cuerpos y que nuestros cuerpos son hermosos, así como son, tiene que brillar más fuerte que ese odio. Como feminista, es esencial para mí gane el amor propio.

Mi pareja me conoce bien. Sabe que estoy ansiosa. El otro día me dijo que no debo preocuparme por esos kilos de más, que son cosas minúsculas. Yo sé que en cuanto tenga trabajo me subiré a la bicicleta y esos kilos de más desaparecerán y me cerrarán los jeans. También sé que no pasa nada, que puedo comprar unos jeans más grandes. Solo espero que mi amor propio pueda más que el odio a mi cuerpo que me inculcan en mi familia y en los medios.

(VIDEO: El poderoso mensaje de Meghan Trainor)

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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