EL BLOG

En apoyo al Museo del Juguete

11/01/2017 9:54 AM CST | Actualizado 11/01/2017 9:54 AM CST
¡LO NUEVO! SELECCIONA Y COMPARTE
Selecciona el texto que quieras para compartirlo en Facebook y Twitter
Instagram: museodeljuguete

Aún recuerdo la primera vez que fui al Museo del Juguete Antiguo México (MUJAM) en la colonia Doctores de la ciudad de México. Mis ojos no dejaban de abrirse, mi corazón de palpitar y mi memoria de recordar. Un lugar que es perfecto caldo de cultivo para la nostalgia pero también para la revisión y la historia. Un paraíso para niños, jóvenes y adultos. Un lugar único.

Su fundador es don Roberto Shimizu, comerciante de origen japonés, establecido en la colonia Doctores que en los años setenta tenía la "Dulcería Avenida" y la papelería "La Primavera", donde se vendían algunos juguetes durante la temporada navideña y de reyes. Enamorado de los juguetes, Shimizu comenzó a guardar, receloso y emocionado, algunas de las piezas que vendía en sus locales. Poco a poco, se vio contagiado por el virus del coleccionismo y se aventuró a buscar en tiendas, tianguis y bazares, juguetes específicos que se centraran en la idea de armar un acervo que reflejara la industria –y por ende el diseño- del juguete en México.

Así en 2006 en un edificio de departamentos de su propiedad, en la calle de Dr. Olvera, en el corazón de la Doctores, abrió las puertas del Museo del Juguete Antiguo Mexicano (MUJAM). Con una enorme sensibilidad, Don Roberto acomodó sus piezas y realizó una impecable curaduría que reflejaba su gusto por las piezas mexicanas, pero también lo que se empezaba a delimitar como una importante colección que mostraba la historia de la industria juguetera en México.

(VIDEO: El Museo del Juguete Antiguo México, paraíso de los coleccionistas)

El museo fue creciendo orgánicamente: salas enteras de lucha libre, piezas de empresas mexicanas –hoy desaparecidas- como Cipsa, Lili Ledy y Apache. Además de juguetes como La Lagrimitas, Barbies y señorita Barbaras; kid aceros, hombres nucleares, He-Man y muchas, muchas piezas de Star Wars. Un homenaje a la cultura popular del siglo XX, al diseño de juguetes, a la industria juguetera y a la niñez.

La familia entera de Don Roberto está dedicada al museo. Durante un fin de semana, su esposa atiende la taquilla y/o la tienda, su hijo Roberto lleva los talleres y otros proyectos de educación de difusión de la institución. Los empleados que antes eran de sus empresas hoy están abocados al museo. Una empresa familiar para el disfrute de todos los mexicanos.

Ante la falta de cultura y sensibilidad de la comisión de Cultura de la Cámara de diputados, la existencia de El Museo del Juguete esta en riesgo.

El museo se ha sostenido mayormente del trabajo y ahorros de Don Roberto y durante algunos años, por una partida que la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados le otorgaba al museo. Este año, la Cámara decidió no otorgarle el donativo de 1.5 millones de pesos que daban al MUJAM, y puso en riesgo la existencia del recinto. Sobra decir que desde hace años la comunidad cultural y la prensa han denunciado lo amañado que se encuentra ese fondo, y cómo los diputados de la Comisión, dicho sea de paso, poco, muy poco saben de lo que en cultura sucede en el país.

Apenas hace un par de semanas, el periódico Reforma denunció que la Comisión otorgó un donativo por 16 millones de pesos a la hermana de la diputada Angélica Mondragón –que es miembro de la Comisión de Cultura- y la benefició en 3 proyectos. Esa es solo la punta del iceberg. Los diputados otorgan fondos a su antojo utilizando el dinero de los ciudadanos poco para promover y sostener la cultura y mucho como prebenda política. Roberto Shimizu hijo me contó del agotador cabildeo que hicieron este año, teniendo una pobre respuesta de los legisladores. Solo la diputada Cristina Gaytán se hizo presente en el museo, mientras que Santiago Taboada, presidente de la comisión, no se dignó ni darles una cita. Mucho menos concederles el tiempo para visitar el espacio.

Paguen su entrada, compren en la tienda y si se sienten tan emocionados como yo al recorrerlo, hagan un donativo ya sea en efectivo o en especie.

El MUJAM atiende a colonias donde la cultura esta muy poco presente: Doctores, Buenos Aires, Algarín, etcétera, con una propuesta de cultura popular y arte urbano que hace eco en muchos de los jóvenes que viven en esas zonas tan conflictivas. Si los gobiernos federales y de la ciudad ni siquiera están preocupados en generar propuestas para estos barrios, lo menos que podrían hacer es apoyar las que desde la sociedad civil se generan.

Ante la falta de cultura y sensibilidad de la comisión de Cultura de la Cámara de diputados, la existencia de El Museo del Juguete esta en riesgo. Bajo esta perspectiva, Roberto Jr. decidió lanzar una campaña en la plataforma digital de fondeo colectivo Kickstarter para que la comunidad se acerque al museo. Este texto busca conminar a los lectores a que conozcan y apoyen la iniciativa. Proyectos como el Museo del Juguete suceden pocas veces y hay que mantenerlos, para nuestro deleite y aprendizaje.

Si acaso no pueden donar en línea, los invito a visitar el Museo, es una experiencia maravillosa. Paguen su entrada, compren en la tienda y si se sienten tan emocionados como yo al recorrerlo, hagan un donativo ya sea en efectivo o en especie. El museo lo necesita y la ciudad necesita al museo.

En un momento tan tremendo como el que estamos viviendo, creo que la sociedad civil debe tomar la delantera para proponer, ordenar y mantener. Este museo viene de la sociedad civil y creo que, ante la ignorancia y desidia de las autoridades, es nuestra responsabilidad mantenerlo vivo.

Apoyen al museo en Kickstarter

Vengan al museo: Calle Doctor Olvera #15 col. Doctores, delegación Cuauhtémoc. CDMX

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

También te puede interesar:

- El Bazaar Sábado: 56 años de resistencia

- Cómo envejecer con gracia y, sobre todo, dignidad

- La CDMX le debe su arquitectura modernista a la influencia de este francosuizo