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Cuando el miedo y el enojo llevan al amor y la esperanza

27/01/2017 6:25 AM CST | Actualizado 27/01/2017 6:25 AM CST

Tayfun Coskun/Anadolu Agency/Getty Images
Cerca de 50 mil personas se reunieron en el City Hall de San Francisco para protestar contra Donald Trump y mostrar su apoyo a los derechos de las mujeres en el marco de la Marcha de las Mujeres el 21 de enero de 2017.

Como seguro ya sabes (si no ¿bajo qué piedra vives?) el sábado pasado más de tres millones de personas salieron a las calles a marchar a favor de los derechos de las mujeres. La marcha de San Francisco, donde vivo desde hace 3 años, se llevó a cabo mucho más tarde que las otras. Irónicamente, coincidió con una marcha que se lleva a cabo cada año de mujeres pro-vida, quienes ya habían solicitado los permisos de la ciudad. Así que el mitin y los discursos comenzaron a las 3pm; para cuando arrancó la marcha, a las 5pm, el sol ya se ponía y caía una lluvia torrencial.

Pero eso no detuvo a las más de 100,000 mujeres, hombres, niños , personas trans, heterosexuales y homosexuales que se sumaron para marchar, cantar, bailar y dejar en claro que los derechos de las mujeres son derechos humanos.

View from here at 3:04. The @womensmarchbayarea San Francisco rally has begun. The march starts at 5pm and will proceed down Market Street ending at Justin Herman Plaza at 8pm. #womensmarch #womensmarchbayarea #womensmarchsanfrancisco Now part of #sfhistory & #sanfranciscoarchives

Una foto publicada por San Francisco Public Library (@sfpubliclibrary) el

#womensmarchsanfrancisco

Una foto publicada por Johnny Machonny (@teriyakichkn) el

La marcha principal en Washington, D.C. y las marchas hermanas fueron únicas. Primero por su diversidad, gracias a la crítica de muchos grupos que lograron que las marchas fueran incluyentes y realmente representativas del diverso grupo de personas que conforman a EUA. Comparemos esto con lo que sucede en México. Es común que los chilangos nos quejemos de las marchas en la Ciudad de México. "Nunca se logra nada" "Nomás desmadran la ciudad". Pero creo que esta es una reacción de privilegio.

Las marchas son solo un paso en el largo camino por la igualdad; estar informadas; apoyar a organizaciones de la sociedad civil; ceder la voz y el espacio a quienes no lo tienen; votar.

La realidad es que para mucha gente las calles y la protesta son la única forma de hacer que sus cuerpos sean visibles, y sus palabras escuchadas. Las marchas del sábado fueron únicas también porque no hubo ni un solo arresto. Piénsalo. Más de 600 marchas, con más de tres millones de personas, y no hubo un solo arresto. Esto en parte también tiene que ver con el privilegio de algunos sectores que marcharon (cuando hay mujeres blancas marchando no se ve a la protesta como una amenaza), pero es digno de resaltar de todos modos. Tenemos la obligación de asumir nuestro privilegio, de sumarnos a las protestas que no necesariamente son personales, pero nos atañen como ciudadanos que queremos contribuir a un país más justo.

Falta mucho por hacer, en EUA y en todos los países en donde las mujeres se sumaron a una lucha que se siente como propia. Las marchas son solo un paso en el largo camino por la igualdad; estar informadas; apoyar a organizaciones de la sociedad civil; ceder la voz y el espacio a quienes no lo tienen; votar, e involucrarnos en la política. Mi experiencia fue una de una inyección muy necesaria de optimismo en momentos oscuros. Porque me sentí acompañada, me sentí contenida; fue una protesta provocada por el miedo, las amenazas y el enojo, pero que fue todo lo contrario: pacífica, llena de amor, diversidad, esperanza.

También fue un momento catártico; muchos carteles hicieron uso del humor, y me dieron el permiso de reírme, porque a veces se siente que ya ni llorar es bueno. Mi momento preferido fue cuando la marcha pasó frente a un local donde un grupo de gente joven había colgado luces y banderas de la comunidad gay, tenían un sistema de sonido a todo volumen, y sonaban las rimas inconfundibles de "Work It" de Missy Elliot. Missy Elliot siempre me ha encantado, su rap es old school, reminiscente del sonido de los ochenta. Pero a diferencia de las letras de ese rap, en 'Work It' ella toma control de su sexualidad, la celebra y se divierte. Como dice el título del libro de Jane Barry y Jelena Djordjevic que relata las historias de más de 100 activistas alrededor del mundo "¿Cuál es el punto de la revolución si no podemos bailar"?

(VIDEO: Missy Elliot invita a las mujeres a tomar control de su sexualidad)

Uno de los muchos momentos conmovedores de la marcha de D.C. fue cuando la cantante Alicia Keys citó del poema de Maya Angelou "Y aún así, me levanto":

De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.

El sábado me fui a dormir sabiéndome privilegiada, no sólo de lo que acababa de experimentar, sino del lugar desde donde lo experimenté, sintiéndome un poco menos sola y un mucho más esperanzada. El sábado marchamos, ahora nos toca levantarnos.

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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