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Un funcionario de Semarnat sugiere saltar consulta pública para agilizar permiso ambiental

22/03/2017 5:57 AM CST | Actualizado 22/03/2017 9:13 AM CST

SEMAR /CUARTOSCURO.COM
Elementos de Profepa aseguraron en mayo de 2017 un buque por pescar en un área de refugio de la vaquita marina, especie en peligro de extinción, en el Golfo de California.

El pasado 8 de marzo todos los representantes del sector pesquero del Alto Golfo de California, se reunieron en Ciudad de México con Alfonso Flores, titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con el fin de solicitar los permisos necesarios por parte de la dependencia, para pescar curvina, la cual coexiste en el hábitat de la vaquita marina, mamífero marino de la cual quedan solo 30 ejemplares.

La reunión fue transmitida a través de Facebook Live en el Fanpage Unidos por el Futuro del Alto Golfo. En ella se puede ver una negociación entre ambas partes, en donde se busca darle celeridad a las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIAs), necesarias para dar cumplimiento a la ley. Esto porque las solicitudes las ingresaron a la Semarnat muy tarde, a solo unas semanas de que iniciara la temporada de pesca de curvina, cuando el trámite dura al menos 60 días.

En el video se puede ver cómo el funcionario expresa su deseo en al menos tres ocasiones de que nadie solicite la consulta pública porque eso podría "retrasar todo el proceso". Además, dice que "...no hay que dejar de lado que hay varias ONGs que no tienen ojos, tienen los binoculares puestos el Alto Golfo" señalando que tienen intereses (últimos 3 minutos del video).

Según los tiempos que marca la ley, si es que se respeta, los permisos de Semarnat para pescar curvina no podrán estar listos antes de que termine la temporada.

Esto es preocupante y grave pues el funcionario está expresando que no quiere abrir el período de consulta pública frente a los promoventes, actuando con parcialidad y exhortando hacia un proceso no transparente. Así mismo, alude a las organizaciones de la sociedad civil como una advertencia de riesgo para dilatar el proceso por querer una consulta pública, rivalizándolos delante de todos los representantes del sector pesquero. Esto lo dijo todavía frente a otros funcionarios y legisladores como el diputado federal Everardo López Córdova.

Sin embargo, al no haberse conseguido un acuerdo por ambas partes de "agilizar los trámites", esa misma noche se desataron hechos violentos en el Golfo de Santa Clara, Sonora. Fueron agredidos 10 servidores públicos de la Profepa y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp), así como 18 oficiales de la Comisión Nacional de Pesca (Conapesca), además de que habitantes del poblado quemaron un total de 15 vehículos oficiales, una embarcación y una cuatrimoto, entre otros daños y diversos robos.

Profepa
Vehículo de Profepa incendiado

Todo esto a unos días de que se anunciara la llegada de la nueva gendarmería ambiental para resguardar el Alto Golfo, que por cierto decidieron mantenerse al margen, al igual que otras autoridades, por lo que se impuso la anarquía en el Golfo de Santa Clara, y pescadores furtivos salieron en busca de curvina, así como del pez Totoaba, también en peligro de extinción y cuyas redes para capturarla son actualmente la peor amenaza para la vaquita marina.

Entre todo este conflicto, la vaquita marina sale perdiendo. Hoy por hoy es el mamífero marino en mayor riesgo de extinción del planeta, mientras kilómetros de redes ilegales para capturar totoaba siguen siendo utilizadas. Prueba de ello fueron las 66 totoabas encontradas en una red ilegal por la organización Sea Shepherd, con un peso promedio de los peces de 40 kilogramos. Lo que quiere decir que, su vejiga natatoria o buche, que es traficado a Asia, alcanzaría un valor de al menos 6 millones de pesos en el mercado en Hong Kong.

Profepa
66 totoabas incautadas en el Alto Golfo de California

Al mismo tiempo que la vaquita está más amenazada que nunca, la pesca ilegal y el tráfico de totoaba está más imparable que nunca, o al menos así se ha visto a pesar de la presencia de autoridades rebasadas de la Conapesca, Secretaría de Marina, Policía Federal, Profepa y hasta la gendarmería ambiental, mientras que nadie cae preso como responsable. Se ha visto a personas enfrentar a integrantes de la Semar para recuperar sus embarcaciones decomisadas, al estilo Wild West.

Así pues, según los tiempos que marca la ley, si es que se respeta, los permisos de Semarnat para pescar curvina no podrán estar listos antes de que termine la temporada. Por ello la Conapesca tuvo la "grandiosa idea" de negociar con el sector pesquero de compensarlos económicamente, otra vez, por no pescar. Si se da la negociación en los próximos días, más de 50 millones de pesos podrían ser destinados como subsidios, sobrevalorando el valor real de la curvina en el mercado.

Es así como el gobierno cede otra vez ante la amenaza de la anarquía, ya que ha dejado crecer el conflicto como una gran bola de nieve, y ha dejado reinar a la impunidad. En vez de desarticular a la red de tráfico de totoaba y castigar a los culpables, siguen pagando "justos por pecadores", y se sigue recurriendo a políticas asistencialistas que no hacen más que magnificar los vicios. Y entre esta bola de nieve, las vaquitas siguen apareciendo muertas.

Profepa
Ejemplar de vaquita recien nacido encontrado en el mar

*Este texto representa la opinión del autor y no necesariamente la de The Huffington Post México.

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