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Lo que el gobierno de México no dice sobre la protección de tortugas marinas

27/06/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 27/06/2017 10:00 AM CDT

Alejandro Olivera
Alejandro Olivera
Alejandro Olivera
Alejandro Olivera
Alejandro Olivera

Los mares mexicanos han sido testigos por décadas de la mayor muerte de tortugas caguama a nivel mundial debido a que quedan atrapadas accidentalmente en las redes de pesca. Miles de estos animales han muerto durante décadas porque frente a las costas de Baja California Sur se presentan condiciones oceanográficas que propician una alta productividad y biodiversidad y, por lo mismo, las actividades de pesca ribereña coinciden con las áreas esenciales de alimentación de las tortugas caguama que habitan en el Pacífico norte.

Lo anterior viene a colación puesto que esta semana se lleva a cabo la octava Conferencia de las Partes (COP) sobre la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas en Buenos Aires, Argentina. En la COP bianual, que es la más importantes del continente americano en la protección de las tortugas, se discutirá la protección de esta población de la caguama a través de un plan trinacional entre México, Estados Unidos y Japón.

Esto es necesario ya que las tortugas caguama que llegan a México a alimentarse son japonesas; después de eclosionar allá, cruzan todo el Océano Pacifico, pasando por Hawái y California hasta llegar a las costas mexicanas cuando todavía no son adultas. Por ellos se necesita la coordinación de los tres países.

Sin embargo, el gobierno de México tiene la mayor responsabilidad puesto que las tortugas mueren en su territorio. Y, a pesar de ello, hay hechos que no se comunican a los otros países miembros de la Convención. Es por ello que, en 2015, México recibió una certificación negativa de los Estados Unidos por no haber adoptado un programa regulador "comparable" al de ese país para hacer frente a la captura incidental de estos reptiles.

Esto fue porque las regulaciones implementadas para "proteger" a las tortugas en abril el año 2015 fueron insuficientes, debido a la temporalidad de las regulaciones, el alcance geográfico y la incertidumbre respecto a la implementación. Este fracaso llevó a México a pedir al gobierno estadounidense una "segunda oportunidad" y establecer un nuevo "refugio pesquero" temporal en junio de 2016. Después de eso, el gobierno de Estados Unidos retiró la certificación negativa.

Cabe señalar también que a pesar de que las regulaciones establecen un programa de observadores a bordo y un programa de videovigilancia y monitoreo satelital, esto no es transparente.

No obstante, este "refugio pesquero" temporal y vigente que ha sido presumido a nivel internacional, permite la muerte de 90 tortugas por captura incidental al año, un nivel inaceptablemente alto, que incumple con la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas y con la legislación mexicana. Así que después del verano del próximo año, cuando termine la protección temporal, se desconoce cuál será la estrategia de conservación de las tortugas por el gobierno mexicano.

Aún más desafortunado es el hecho que esto ya no es de extrañarse, pues no es la primera vez que el gobierno establece regulaciones que duran meses para especies que necesita décadas de protección, alentando la incertidumbre para la conservación.

Cabe señalar también que a pesar de que las regulaciones establecen un programa de observadores a bordo y un programa de videovigilancia y monitoreo satelital, esto no es transparente. Desde su implementación, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) ha negado información pública esencial sobre el número de muertes de otras especies en la zona, incluyendo otras especies de tortugas marinas, reservándola como información "clasificada" por 2 años.

Así, en esta próxima reunión en Buenos Aires se espera que las autoridades mexicanas den a conocer las acciones que han implementado para proteger a los quelonios, acciones que se han quedado cortas, ya que no se no abordará directamente los altos niveles de captura incidental. En consecuencia, las organizaciones ambientalistas Defenders of Wildlife de México, Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente, Conservación de Mamíferos Marinos de México, Greenpeace, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, el Grupo de Especialistas de Tortugas Marinas, Human Society International y el Centro para la Diversidad Biológica ya expresan su extrema preocupación por este hecho.

Recientemente las organizaciones instamos a la Convención a que se reconozca expresamente la amenaza pasada y presente de la captura incidental de tortugas caguama. Así mismo, pedimos que el gobierno de México adopte regulaciones permanentes y legales que reduzcan aún más las capturas incidentales, que los países parte ayuden al gobierno de México en sus esfuerzos, y que este incluya los niveles anuales de captura incidental e informe sobre sus planes para adoptar regulaciones permanentes de captura incidental.

Y sobre todo, que México demuestre con hechos de que existe la voluntad política de proteger a estos extraordinarios reptiles en peligro de extinción.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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