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La vaquita marina: víctima de malas decisiones gubernamentales

04/09/2017 6:00 AM CDT | Actualizado 04/09/2017 10:16 AM CDT

DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM
La organización del Fondo Mundial para la Naturaleza realizó una acción pública frente a Palacio Nacional para pedir al gobierno federal que se implementen las recomendaciones urgentes con el fin de salvar a la vaquita marina, la cual se encuentra en peligro de extinción. 8 de julio de 2017.

El gobierno federal ha fracasado en el intento de recuperar y proteger a la vaquita marina implementando malas políticas de regulación pesquera. A través de prohibiciones con excepciones, falta de regulación de la pesca, omisiones en la inspección y vigilancia, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) ha contribuido a que este mamífero marino sea hoy por hoy el mamífero en mayor riesgo de extinción del planeta, con menos de 30 ejemplares que habitan en el alto Golfo De California.

Hace unos días las organizaciones Centro para la Diversidad Biológica, Comarino, Defenders of Wildlife, Greenpeace y Teyeliz denunciamos a través de un informe con información oficial que recapitula las malas gestiones de Mario Aguilar, al frente de Conapesca, cómo se han entorpecido los esfuerzos para salvar al cetáceo, ignorando las recomendaciones de expertos internacionales y sus obligaciones establecidas en la ley.

Entre varias fallas, señalamos que no se estaba cumpliendo con las recomendaciones de expertos como el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), quienes han solicitado desde antes de la administración de Mario Aguilar una ampliación del polígono de protección de la vaquita (que llegó después de tres años), la implementación de artes de pesca alternativas que no capturen vaquitas marinas y el refuerzo de la vigilancia.

Lo que buscamos es que se implemente una política pública sustentable en la que se incluya a las comunidades y que garantice la protección de nuestros océanos y sus recursos.

Recordemos que después de tres años de su administración, el presidente Peña Nieto, a través de Sagarpa-Conapesca, emitió una veda temporal que prohibía el uso de redes de que dañan a la vaquita con una vigencia de dos años, tiempo en que el Inapesca y Conapesca deberían desarrollar métodos de pesca que no afecten al cetáceo y así los pescadores pudieran volver a su actividad. El plazo se cumplió, hubo dos extensiones de la veda de 30 días y ahora una veda permanente. Sin embargo, hasta la fecha, la autoridad pesquera no ha implementado estas alternativas para las comunidades.

Pasaron 5 años para que esta administración hiciera caso a los expertos de prohibir permanentemente las redes que dañan a la vaquita, y durante todo este tiempo, en lugar de impulsar la reconversión de artes de pesca hacia alternativas que no dañen a la vaquita marina, Conapesca retrasó los permisos para utilizarlas. El proceso burocrático de obtención de permisos de las artes experimentales propició que fueran otorgados después de iniciada la temporada de pesca, desincentivando con ello a los pescadores que realmente estaban dispuestos a utilizar artes que no dañen a la vaquita.

Hoy todavía, después de estos 5 años, se sigue experimentado con otras redes llamadas suriperas.

Nuestra denuncia no quedó ahí. La Conapesca respondió a las organizaciones través de un comunicado en donde omite dar explicaciones sobre la falta de implementación de artes alternativas, y se lava las manos diciendo que le compete a la Semarnat la protección de la vaquita y la vigilancia a la Secretaría de Marina, cuando ellos tienen, por ley, facultades y obligaciones para inspeccionar. Y si tomaran al pie de la letra sus palabras, ¿por qué fue esa dependencia la que decretó las pasadas vedas y la actual, y no fue en conjunto con la Semarnat? Como mencioné antes, el gobierno federal busca la protección a través de instrumentos de gestión pesquera, estableciendo regulaciones que han tomado por sorpresa inclusive en Semarnat.

Lo anterior no es para defender el papel de Semarnat, pues esta secretaría, encargada de cuidar el capital natural de México —en teoría—, no es la primera vez que se hace a un lado, dejando en manos de la Conapesca la protección de especies en riesgo. Lo mismo sucedió con la muerte de tortugas en el Golfo de Ulloa, Baja California Sur, donde Conapesca desplazó el trabajo de Semarnat para crear un área de refugio para las tortugas y publicó una veda, es decir, un instrumento de gestión pesquera, para proteger a la tortuga caguama en peligro de extinción.

Lo que nadie puede negar es que cada vez quedan menos vaquitas, 85% menos que en 2012.

Las leyes ambientales proveen de instrumentos para proteger a las especies en riesgo, sin embargo, ha sido una comisión la que empuja unilateralmente a una secretaría para establecer sus propias reglas, cuando debería ser en conjunto. Y es que no es nuevo que el sector pesquero y ambiental tengan desacuerdos, pero es desafortunado que por ello salgan perdiendo las especies en riesgo, como la vaquita, las tortugas marinas, entre otras.

Lo que Conapesca tampoco respondió es sobre tráfico ilegal de la vejiga natatoria (buche) del pez totoaba hacia China, que en su captura ilícita muere colateralmente la vaquita, y por ello hoy es su principal amenaza. Lo último sobre este tema fue una reunión trilateral EU, China y México, hace unos días en Ensenada, BC, en la cual se denota que los resultados de tres días fueron escasos con declaraciones como "crear un grupo de seguimiento" y "aumentar la a capacitación de los funcionarios de aduanas". No se pudo firmar un borrador de memorando de entendimiento, faltó tiempo.

Pudiera citar más comunicados de prensa, regulaciones, "estrategias integrales" (como las bautiza el gobierno) que pudieran ser sujetas a debate. Sin embargo, lo que nadie puede negar es que cada vez quedan menos vaquitas, 85% menos que en 2012, fecha en la que Mario Aguilar asumió la titularidad de Conapesca, y la pesca ilegal de totoaba no ha cesado.

Debido a lo anterior las organizaciones solicitamos la destitución inmediata de Mario Aguilar al frente de Conapesca. Cualquier persona puede apoyar esta petición aquí. Con ello, lo que buscamos es que se implemente una política pública sustentable en la que se incluya a las comunidades y que garantice la protección de nuestros océanos y sus recursos para que situaciones como la de la vaquita marina no vuelvan a repetirse.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

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