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La última oportunidad para salvar a la vaquita marina

03/11/2017 6:00 AM CST
Semarnat

Ante la incapacidad de protegerla en su hábitat natural, el gobierno mexicano apoya una iniciativa de los científicos para capturar algunas de las pocas vaquitas marinas que quedan y mantenerlas en cautiverio. Es una hazaña nunca antes realizada que presenta muchos riesgos, sin embargo, es la última opción para poder salvar a la especie. Es la última oportunidad, la última esperanza para salvar al mamífero marino en mayor riesgo de extinción del planeta del cual quedan menos de 30 ejemplares.

Hace un par de semanas empezó el programa llamado #VaquitaCPR - acrónimo médico que significa Captura, Recuperación y Protección- el cual consiste en capturar a algunas de las vaquitas marinas que quedan en el planeta para mantenerlas en cautiverio en jaulas flotantes en el mar, muy cerca de donde nadan en vida libre.

Esta opción arriesgada se convirtió en la única opción, es por ello que algunas organizaciones estamos de acuerdo en que debe hacerse, ya que es la última oportunidad a la que los mejores expertos a nivel mundial han recurrido. Sin embargo, no hay que olvidar que el gobierno mexicano está salvando a la vaquita de la inefectividad que ha demostrado al no poder acabar con la pesca ilegal del pez totoaba y al no poder proteger a esta especie en su hábitat natural. Llevarlas al cautiverio significa aceptar que no hay otra forma de protegerlas de las redes agalleras ilegales y que las políticas de conservación anunciadas por el presidente Peña Nieto han fallado para proteger su hábitat.

Desde que inició la incursión, los expertos capturaron una vaquita bebé de tan solo 6 meses de edad, la cual tuvieron que liberar después debido al estrés que sufría al separarse de su madre, y así evitar poner en riesgo su vida. A pesar de esto, hubo mucho optimismo, pues con ello se respondía la primera de muchas preguntas desconocidas. Es decir, si estas marsopas pueden sobrevivir al ser capturadas en una red, y ser transportadas en una embarcación hacia una jaula flotante y no morir en el intento.

Semarnat

Hasta la fecha, no se han logrado capturar más ejemplares a pesar de que sí las han visto en diversas ocasiones. Y es curioso que los científicos hayan reportado que las vaquitas parecen estar esquivando las redes, como si esto fuera el reflejo de un comportamiento adquirido que les ha permitido sobrevivir durante los últimos años. De tal forma que los últimos ejemplares que quedan hayan aprendido este comportamiento, y se hayan podido salvar a un costo tan elevado como es la cuasi extinción, pero esto es solo una hipótesis.

Queda mucho por hacer. Esto nunca se había hecho y todavía hay mucha incertidumbre en torno a las capturas y el cautiverio. Si bien existen otros ejemplos de rescate de especies que se ha evitado la extinción, sus poblaciones no han logrado reponerse a niveles históricos, como es el cóndor de California y el lobo mexicano. Para la vaquita la situación es diferente, al ser totalmente marina, difícil de observar y muy escurridiza, se hace más difícil capturarla, transportarla, mantenerla y reproducirla en cautiverio. No es posible dar por hecho que reaccionará como sus primos los delfines.

Por ahora no es posible cantar total victoria. La captura de una vaquita es el primero de varios eventos desconocidos y que no deben tomarse como un éxito logrado. Falta saber si es posible que estén confinadas en un espacio pequeño, si pueden recibir alimento, y todos los mismos procedimientos similares a los que es sometido un delfín al ponerlo en una piscina. Por ello, el hecho de confinar vaquitas no significa que la población ya se salvó.

Estos carismáticos animales merecen vivir libres en el Golfo de California, pero eso nunca sucederá hasta que el gobierno mexicano elimine la pesca ilegal con redes de enmalle que han llevado a estas marsopas al borde de la extinción. La vaquita se salvará de la extinción cuando tenga un hábitat libre de redes y otros riesgos, y no cuando estén todas en cautiverio.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.