EL BLOG

Estreno en México de la ópera 'Salsipuedes', de Daniel Catán

13/07/2017 9:00 AM CDT | Actualizado 15/07/2017 10:28 AM CDT

Especial

En la historia de la ópera, la producción del mundo iberoamericano (sea catalana, española, portuguesa, hispano- o luso-americana) se registra como una aparición marginal a pesar de contar con una tricentenaria historia. Es cierto que nunca hubo un compositor de ópera de los alcances de Monteverdi, Gluck, Mozart, Mussorgsky, Wagner, Debussy, Berg o Strauss. No obstante, como ya lo permiten establecer los aún pobres estudios al respecto, el mundo iberoamericano cuenta con una serie de obras importantes.

El problema sigue siendo que toda la región representa excepcionalmente su producción operística y las grabaciones profesionales son pocas.

En este contexto sobresale la producción del mexicano Daniel Catán (1949-2011). Su producción consta de 5 óperas en español y una inconclusa en inglés. La primera de ellas, Encuentro en el ocaso (libreto de Carlos Montemayor), hasta donde sé, nunca más se volvió a tocar después de su estreno y su compositor nunca la mencionaba.

La segunda de ellas, La hija de Rapaccini, (libreto de Juan Tovar basada en la obra homónima de Octavio Paz), fue una obra que revisó durante toda su vida y existe en dos versiones: una para gran orquesta y otra para un conjunto de cámara. Dado que la orquestación de la primera versión es extraordinariamente rica, me sorprende la decisión de Catán de hacer una reducción para un conjunto de ópera.

Estamos hablando no solo del más exitoso compositor mexicano de óperas, sino del compositor de óperas en español más exitoso de la historia de la música.

La decisión, sospecho, debe cambiar el sentido de la obra y, consiguientemente, debería ser considerada una ópera más en su catálogo. Lamentablemente, esta segunda versión no se ha tocado en México y tampoco existe grabación de ella.

Su tercera ópera es la muy exitosa Florencia en el Amazonas (libreto de Marcela Fuentes Berain). La cuarta es una comedia cuya acción transcurre en el Caribe: Salsipuedes (libreto de Eliseo Alberto y Francisco Hinojosa). La última ópera terminada por Catán fue Il postino (libreto del mismo Daniel Catán). Al momento de su inesperada muerte estaba escribiendo una ópera en inglés que hubiera tenido el título Meet John Doe. Tal parece que Catán dejó la composición tan avanzada que ha permitido a un grupo de compositores concluirla, aunque, lamentablemente, no ha sido estrenada.

Las cuatro óperas centrales de la producción de Catán (La hija de Rapaccini, Florencia en el Amazonas, Salsipuedes e Il postino) se representan con tal regularidad, especialmente en los Estados Unidos, que, prácticamente, cada año hay varias de ellas en diferentes escenarios. Esto convierte a Catán en el compositor de óperas en español más exitoso de toda la historia de la ópera. Y, no obstante, la Compañía Nacional de Ópera de México no ha realizado una excepción con la obra de Catán en su muy general y vergonzoso desprecio hacia la ópera mexicana.

Esto es un verdadero escándalo. Estamos hablando no solo del más exitoso compositor mexicano de óperas, sino del compositor de óperas en español más exitoso de la historia de la música. Pero, en lugar de presentar en el Palacio de Bellas Artes con regularidad todas las óperas de Catán y, además, fomentar el muy nutrido número de nuevos compositores mexicanos de ópera, la Compañía Nacional de Ópera muestra un notorio desprecio por la cultura mexicana.

Afortunadamente, ha surgido una generación de músicos y cantantes que, fuera del Palacio de Bellas Artes, se empeña por resarcir tal falta. De todos ellos sobresale Rodrigo Macías, quien en los últimos años ha dirigido en el espléndido Teatro Elisa Carrillo de Texcoco las óperas Alicia, de Ibarra, y Florencia en el Amazonas, de Catán, además de dirigir la grabación de otras óperas (aún no publicadas).

El caso de Rodrigo Macías es por demás notable: se ha empeñado en forma singular en realizar una actividad musical y operística en una zona que hasta ahora no estaba en el mapa de la cultura operística. Pero, además, lo realiza con resultados por demás exitosos. A las obras mencionadas montadas en años pasados, ahora, el día 15 y 16 dirigirá el estreno en México de Salsipuedes de Daniel Catán.

Gina Ferazzi via Getty Images
El compositor Daniel Catán.

El caso es de peso y una noticia de la más alta importancia para la cultura mexicana. La ópera de Daniel Catán se ha presentado en muchos teatros, especialmente de los Estados Unidos, pero nunca se ha estrenado en México o Latinoamérica. Pero ahora, gracias a los empeños de Rodrigo Macías, finalmente se representa en México esta exitosa producción con un cuidado y selecto grupo de solistas.

Salsipuedes es una comedia de enredos que, en no pocos puntos, desde el punto de vista de la trama, recuerda al Cosi fan tutte de Lorenzo da Ponte y Wolfgang Amadeus Mozart y en la cual dos parejas que, por absurdas situaciones, tienen que probar su fidelidad. La obra se caracteriza por un amplio aparato de percusiones, y un muy diferenciado y virtuoso empleo del ritmo. Ello no la hace fácil de representar.

Esperemos que se haga una grabación de esta producción de 'Salsipuedes' y que Rodrigo Macías no ceje en sus esfuerzos por presentar ópera mexicana.

Afortunadamente Rodrigo Macías se ha decidido a dirigir su estreno en México. Esperemos que se haga una grabación de esta producción de Salsipuedes y que Rodrigo Macías no ceje en sus esfuerzos por presentar ópera mexicana. Hay mucho que hacer aún.

Del mismo Catán sería muy importante rescatar Encuentro en el ocaso, estrenar la versión de cámara de La hija de Rapaccini y hacer el estreno mundial de Meet John Doe. Pero no es lo único. El juego de los insectos de Federico Ibarra espera desde hace años su estreno al igual que Ifigenia Cruel, de Leandro Espinosa.

Como sea, Rodrigo Macías se está asegurando un lugar en la historia de la ópera mexicana. Sería correcto que se le invitase a dirigir óperas mexicanas al Palacio de Bellas Artes. Lamentablemente, la irresponsabilidad y frivolidad al respecto de la cultura operística mexicana de las autoridades del Palacio de Bellas Artes es tan grande que, con certeza, veremos quemarse hasta los cimientos el Palacio de Bellas Artes antes de que tomen la inteligente decisión de invitar a Rodrigo Macías.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.

También te puede interesar:

- Una pieza descubre la música detrás de los elementos químicos

- Un perro melómano, nueva estrella de las redes sociales en Turquía

- Todos tenemos algo de Frida