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Un monstruo sin rostro: el machismo invisible en internet

14/11/2017 8:26 AM CST | Actualizado 14/11/2017 8:27 AM CST

SIphotography via Getty Images

Hace unos días, el sitio web Reddit eliminó de su plataforma un popular foro dedicado a hombres que se autodenominaban "involuntariamente célibes". Con más de 40,000 usuarios, el foro dedicaba buena parte de su actividad no sólo a difundir todo tipo de mensajes machistas, sino también directas invitaciones a la violación de mujeres por "ignorar" a los "buenos hombres" que "intentaban conquistarlas".

Los mensajes más populares de los últimos meses incluyen tópicos titulados "Todas las mujeres son zorras"; "Una prueba de que las chicas no son más que basura que usan a los hombres" y "Razones por las cuales las mujeres son la encarnación del mal". Incluso, varios de los comentaristas y asiduos participantes, defendieron de manera encarnizada la violación y otros tipos de violencia machista.

La comunidad fue prohibida y eliminada luego que Reddit actualizó su política de participación y dejó claro que no admitiría en su plataforma contenido violento o que alentara conductas violentas o dañinas. Con todo, la popularidad de la comunidad y dejó muy claro que la violencia de género y abuso sexual, parece encontrar un lugar ideal para su difusión en el anonimato de la red.

Los PUA proporcionan reglas de manipulación que permiten al hombre no sólo conquistar a la mujer sino garantizar algo muy parecido a su sumisión.

No se trata, por supuesto, de un tema nuevo. Hace un par de años, la periodista Katie J.M Baker, tocó un tema polémico que hasta entonces, había pasado desapercibido: los hombres que odiaban a las mujeres. No hablamos, por supuesto, de los hombres que golpean, los abusadores natos, los criminales y violadores, sino de un tipo de rencor hacia lo femenino mucho más profundo, desconcertante pero sobre todo sutil.

La periodista dedicó unos cuantos meses de investigación a los llamados pick up artists (conocidos comercialmente como PUA), empresas del mundo virtual que prometen a hombres solitarios y abrumados por su incapacidad para congeniar con el sexo femenino, la posibilidad de encontrar pareja. No obstante, lo que descubrió fue no sólo una visión sobre un tipo de machismo inquietante, sino una percepción sobre lo femenino a medio camino entre la imagen de la mujer fatal y la provocadora. Una imagen cultural que no solo acentúa esa noción de la desconfianza hacia la mujer sino también la percepción del hombre como víctima del estereotipo femenino.

La periodista escribió un extenso artículo sobre el tema en la página web Jezebel, en el que analizó el agresivo comportamiento de los miembros de la comunidad de anti-pick up, que se dedican a denunciar las páginas de citas, tan en boga durante hace más de una década, que según sus propias palabras, "les han estafado económica pero también moralmente".

Pero no se trata sólo de las plataformas web, sino además descubrió la extraña subcultura de los llamados "Gurús de la Citas", un estructurado sistema que insiste puede "ayudar" a cualquier hombre a interactuar de manera exitosa — no sólo en lo social, por supuesto — con una mujer.

Claro está, la idea de los hombres tratando de encontrar un método de seducción infalible no es nada nuevo, pero los llamado PUA, llevan la idea a otro nivel, con una estructura de normas altamente estructuradas basadas en la psicología, que según prometen los miembros de PUA brindará a cualquier hombre un triunfo sexual inesperado.

Según el planteamiento de PUA la interacción entre hombres y mujeres puede resumirse a reglas básicas, primitivas y sobre todo, de manipulación que permiten al hombre no sólo conquistar a la mujer sino garantizar algo muy parecido a su sumisión.

La lógica del resentimiento crea las condiciones para una venganza abstracta, dirigida a la mujer como objeto inaccesible pero a la vez digna de menosprecio.

La cultura PUA explora la imagen de la mujer como objeto sexual, utilizando esa visión simplificada y primitiva del hombre que asume a la mujer únicamente como una presa sexual. No solo construye una imagen de un tipo de mujer manipulable sino la del hombre que puede utilizar la "debilidad" y emocionalidad de la mujer como parte del juego erótico. Una idea que no sólo asombra por su misoginia sino la implicación del planteamiento.

¿Los miembros de la cultura PUA son sólo un fenómeno de mercado o algo más inquietante? ¿Reflejan la interpretación cultural del hombre de una manera distorsionada o se trata de un visión concreta sobre la opinión masculina sobre la mujer?

Internet parece ser una visión inquietante sobre la paradoja de la interpretación masculina de la mujer basada en estereotipos y la violencia. Una noción que crea el caldo de cultivo ideal para la violencia machista, amparada detrás del anonimato y la capacidad de difusión de las redes y el miedo como forma de expresión de cierto tipo de frustración cultural.

Se trata de un pensamiento preocupante: la lógica del resentimiento crea las condiciones para una venganza abstracta, hacia la mujer como objeto inaccesible pero a la vez, digna de menosprecio.

La culpa de la imagen de la mujer predadora, que es incapaz de brindar al hombre lo que necesita — y desde esa perspectiva inquietante, lo que le pertenece por derecho — y que merece sufrir un juego perverso donde el principal trofeo es inmediata y simple satisfacción sexual. La mujer que sólo existe en la medida que complace y más allá, en su capacidad para cautivar.

¿Hasta que punto somos conscientes del peligro que algo semejante puede representar? Un pensamiento preocupante que quizás no se analiza lo suficiente en la actualidad.

*Este contenido representa la opinión del autor y no necesariamente la de HuffPost México.