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Lo que me dijo el embajador Roemer sobre el voto en la UNESCO

14/10/2016 12:31 PM CDT | Actualizado 26/07/2017 1:36 PM CDT
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Jerusalén, nuevo centro de polémica a causa del reciente voto de varios países de la UNESCO.

Dice el dicho que de todos los problemas que uno tiene, el 90% se los busca uno por meterse en lo que no le importa. Al parecer yo nací sin el gen del "valemadrismo", para mí todo lo que pasa a mi alrededor, lejano o cercano, es un asunto personal.

Es por esto que me tomo este espacio para platicar un poco lo que ha estado pasando y que ha causado cierta conmoción en mis redes sociales (cierto, no tanta conmoción como un catarro de las Kardashian, pero para mis estándares personales bastante movido).

El día de ayer se votó en la UNESCO por negar la herencia judeo-cristiana sobre los sitios sagrados de Jerusalén. Léase, los judíos y los cristianos no tienen ningún derecho histórico sobre la ciudad.

Voto que estoy segura fue de relevancia para el 0.4% de la población mexicana dado que no incluye el tipo de cambio, las manos de Trump o a Duarte.

La lista de los países que votaron a favor de la resolución fueron, básicamente, todos los países árabes y México. En una muestra más de que el gobierno mexicano tiene el tacto de política internacional de un proctólogo.

En mi opinión personal la posición de México es aberrante por tres razones. La primera porque el fondo de la resolución es absolutamente falso. Documentos milenarios (y no, no solo la Biblia) confirman la presencia judía y cristiana en Jerusalén desde antes del año 0. Negarlo es simplemente revisionismo histórico. Uno puede o no estar de acuerdo con la política israelí y el "sionismo", pero que los judíos tienen un derecho histórico a esa ciudad es innegable.

Segundo. Porque como decisión de política exterior es una basura. ¿Con quién nos queremos congraciar? ¿Con Omán? ¿Con Irán? ¿Con Sudán? ¿Con la verdad de quién?

Y por último, y quizá más importante, porque este voto no hace ABSOLUTAMENTE nada por solucionar la terrible situación en Medio Oriente que afecta tanto a Israel como a Palestina. Es una votación que solo sirve para empoderar a las élites políticas palestinas que nunca han hecho nada por preocuparse por su gente y que jamás lo harán. Este voto los va a afanar en los lugares más chic de París y Ginebra y Qatar y lo van a usar como pólvora para incitar a la violencia que solo mata al pueblo que dicen representar.

MARÍA JOSɉ MARTíNEZ /CUARTOSCURO.COM
Andrés Roemer, actual embajador de México ante la UNESCO.

Ahora, complicando la situación, el embajador de México ante la UNESCO, Andrés Roemer, es judío, al igual que yo (por si el Chelminsky no era una prueba suficientemente obvia) y 40,000 mexicanos más.

Por más que uno entienda que el estado mexicano es laico y que un embajador de cualquier índole tiene que representar a su país, y no sus intereses personales, la verdad es que sí pensé que Andrés Roemer debió haber ejercido, como judío que es después de ser mexicano, una postura. Por lo cual le mandé un twitt un poco áspero .



Gran fue mi sorpresa cuando me contestó que quería hablar personalmente conmigo y me marcó por teléfono.

Su posición, en resumen, es la siguiente: "en lo personal no está acuerdo con la decisión de México en la votación, no solo por razones religiosas sino por el contenido de la resolución y la falta de información con la que se tomó la decisión. La incomodidad que le causó la votación lo llevó a pensar en su renuncia, pero decidió no hacerlo".

Jamás me pidió una disculpa por el voto de México (como se ha manejado en las redes sociales), solo me planteó su posición personal versus el resultado del voto "corporativo".

¿Qué opino de estas palabras? No creo nunca, y de nadie, el argumento de "iba a renunciar, pero ya no". Quien quiere renunciar, renuncia y punto. Quien no está de acuerdo moralmente con un tema, no que duda su renuncia. Creo que, diga lo que diga, a Roemer le pesó más la importancia del puesto que tiene que la incomodidad moral que (dice) el voto le ocasionó.

Andrés Roemer no es, ni por mucho, mi persona favorita en el mundo. Razones personales. Pero en este caso creo que la embestida de redes sociales está mal enfocada. ¿No fue lo suficientemente fuerte como para enfrentar a la canciller y cambiar el sentido del voto? Quizá.

Pero, a fin de cuentas la culpa de este pésimo paso de México la tiene la cancillería que, una vez más, tomó una decisión estúpida, tibia y timorata.