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El caso UNESCO o la definición de una tormenta perfecta

18/10/2016 12:00 PM CDT | Actualizado 18/10/2016 1:17 PM CDT
RODOLFO ANGULO /CUARTOSCURO.COM

Y sigue la mata dando.

Hay una maldición china que te amenaza con el deseo de "Vivir tiempos interesantes"; los últimos días indudablemente lo han sido para la política exterior mexicana, la comunidad judía en México y, obviamente, para el Dr. Andrés Roemer, el ahora ex embajador de México ante la UNESCO.

Unos días que sin duda en un futuro no muy lejano servirán como caso de ejemplo en escuelas y universidades sobre CÓMO NO MANEJAR UNA CRISIS.

Ante la oportunidad de solucionar una situación controversial de la mejor manera posible todos los involucrados quedaron como hazmerreíres.

Según los expertos (tanto en política como en negocios) toda negociación exitosa, y me queda claro que en este caso existieron decenas de ellas públicas y privadas, debe guiarse por el principio rector de ganar-ganar, o sea, se debe alcanzar una solución en donde todas las partes afectadas tengan algún provecho. En la realidad la mayor parte de las negociaciones son un ganar-perder en donde una parte gana y otra pierde #SuchIsLife.

Pero en este caso se logró alcanzar algo insólito: una solución perder-perder en la que todos los involucrados salieron mal parados. ¿Cómo le hicieron para hacer de un situación mala una peor? Hay que ser un verdadero (anti) experto para poder hacerlo.

Quizá esta es el ejemplo de lo que los marineros llaman una "tormenta perfecta". Una situación en donde la combinación de pequeños errores, que en lo individual serían leves o manejables, agravan terriblemente una situación.

La SRE cometió tres grandes errores, que no empezaron la semana pasada. Poner en este puesto al Dr. Roemer, una persona controversial y con poca adhesión a los protocolos políticos, fue un error. Un nombramiento inexplicable para muchos y que ha sido criticado en medios desde hace meses. La cancillería pensó que la embajada en la UNESCO era un hueso fácil. Sorpresa. No lo fue. Al verse entre la espada y la pared Roemer actuó como chivo en cristalería. Quiso quedar bien con dios y con el diablo por lo que dijo todo lo que no debía decir, pidió ayuda a quien no debía y publicó lo que no debía publicar.

El segundo error de la cancillería fue la calidad de sus comunicados. Se les olvidó que política es percepción. ¿Quién redacta los comunicados? ¿Qué no tienen correctores de estilo? El primer comunicado que emitieron justo después del voto, el número 458, justifican el error diciendo no haber tenido la información suficiente para la toma de la decisión. ¿En serio? El primer trabajo de la Cancillería es, por definición, tener la suficiente información para la toma de decisiones de política exterior mexicana. ¿No la tenían? ¿A qué se dedican? En el punto 5 del comunicado hablar de llamar a cuentas al embajador para que "rinda un informe detallado" ¿No sabían? ¿Tan poco control tiene la cancillería sobre lo que hacen sus embajadores en el mundo?

El tercer error fue usar a Roemer como chivo expiatorio. Sea o no adecuada la filtración de los correos que hizo alguien "muy cercano" a él, es un hecho que la Cancillería sabía del sentido del voto y dio pauta a favor de la resolución. A la hora de verse cuestionada escondió las manos llenas de chocolate detrás de la espalda y señalaron al "culpable".

Como padres educamos a nuestros hijos para jamás asignar la culpa al otro eludiendo la responsabilidad personal. Creo que es lo mínimo que podemos esperar de nuestro gobierno.

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