ESTILO DE VIDA
09/02/2018 6:28 AM CST | Actualizado 09/02/2018 9:22 AM CST

Bacterias en la vagina: para qué sirven y todo lo que necesitas saber

Los microbiomas no sólo están en el intestino

Seguramente sabes que tienes un microbioma en el intestino que se, se espera, se junta con las bacterias buenas y te ayudan a todo, desde la prevención de la obesidad y de enfermedades digestivas hasta hasta la reducción de los riesgos de padecer ansiedad o la enfermedad de Parkinson, y también de algunos cánceres. Pero hay bacterias en otras partes del cuerpo.

Las comunidades de bacterias, normalmente conocidas como microbiota o microbioma, están en todo el cuerpo, incluyendo la vagina, según Jaques Ravel, profesor y director asociado de genómica del Instituto de Ciencias Genómicas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland.

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En la vagina habitan bacterias que protegen al cuerpo, pero también puede haber bacterias dañinas.

"Están en todas las áreas que se exponen al medio ambiente", o en cosas que vienen del exterior, como el intestino, explicó Ravel al HuffPost.

Y al igual que las bacterias saludables del intestino, también tenemos que tener las bacterias adecuadas en la vagina para cuidar la salud. Aunque los estudios sobre los microbiomas de la vagina están en etapas iniciales, he aquí algunos puntos importantes que los expertos quieren que los pacientes entiendan.

1. Algunas vaginas tienen bacterias relacionadas con las bacterias del yogurt, y esas bacterias se consideran "buenas".

Un tipo de bacteria que se encuentra en algunas vaginas tiene el mismo género que las bacterias del yogurt que guardas en el refrigerador: los lactobacilos. Cada género tiene muchas especies dentro del él. Y las especies específicas de lactobacilos que pueden encontrarse en la vagina son diferentes de los que se encuentran en el intestino, el tracto urinario y algunos yogurts, explica Ravel.

Existen muchos tipos de bacterias que pueden vivir en la vagina, pero si tienes lactobacilos, te sacaste la lotería de los microbiomas vaginales, según Ravel.

2. Las bacterias saludables pueden reducir los riesgos de padecer infecciones transmitidas sexualmente

Los lactobacilos están relacionados con un menor riesgo de padecer infecciones transmitidas por vía sexual como clamidia, gonorrea, y VIH, y menos problemas de otro tipo como la enfermedad inflamatoria de la pelvis.

Científicos como Ravel piensan que como los lactobacilos producen mucho ácido láctico, lo que reduce el pH de la vagina a 3.5 ó 4 (lo cual es muy ácido). Ese ambiente ácido es un ambiente hostil para las infecciones, explica Ravel. Y eso es algo muy bueno.

"La vagina es un espacio abierto, al igual que la boca, lo cual significa que la pueden invadir muchas bacterias", dice. Pero los lactobacilos, que producen el ambiente ácido de la vagina, la protegen.

Otra infección que previenen los lactobacilos son las vaginosis bacterianas. Son muy comunes y provocan dolor o comezón en la vagina, o cierto olor y una descarga blanca o gris, lo que puede producir otras infecciones o algunas complicaciones si no se trata. Los antibióticos ayudan, pero si una mujer pesca esta infección, es muy probable que la sufra recurrentemente, dice Ravel.

Muchas mujeres no prestan atención a los síntomas o no se dan cuenta de que hay que visitar al doctor. (La mayoría de los ginecólogos no buscan rutinariamente una infección, así es que si sospechas de algo, dícelo)

3. Las bacterias buenas pueden evitar que se adelante el parto

Varios estudios sugieren que las mujeres embarazadas que tienen lactobacilos en su vagina tienen menos probabilidades de sufrir un parto prematuro. Según un estudio realizado a 49 mujeres embarazadas, se relacionó a los lactobacilos con un menor riesgo de parto prematuro y demostró que las mujeres con dos tipos de bacterias, gardnerella y ureaplasma, tiene más probabilidades de tener un parto prematuro.

Pero otros estudios contradicen estos resultados, dice Ravel. Y otros indican que la raza podría ser una de las razones por la que los lactobacilos pueden ayudar a prevenir nacimientos prematuros para algunas mujeres , pero no para todas.

"Creo que la asociación es más complicada de lo que pensamos", explica Ravel, "lo prematuro es algo que tiene que ver con muchos factores y muchas causas".

4. Muchas mujeres no necesariamente tienen bacterias buenas en la vagina

Muchas mujeres no tienen lactobacilos en la vagina. TIenen microbiomas muy diferentes que cuentan con una gran variedad de bacterias y menos protección acídica, agrega RIchard Cone, profesor de biología y biofísica del departamento de biofísica de la Universidad de Johns Hopkins.

"Todas esas mujeres tienen más riesgo de padecer enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH y cuando se embarazan tienen más riesgo de tener partos prematuros o infecciones perinatales", explicó al HuffPost.

La información que han recabado Ravel y sus colegas muestran que 25% de las mujeres no tienen, o tienen un bajo nivel, de lactobacilos en la vagina, y esa cifra aumenta a más de 40% en las latinas y apenas a menos de 40% en las mujeres afroamericanas.

Eso no quiere decir que sus vaginas no sean sanas, agrega Ravel, simplemente tienen más riesgo de padecer todos esos problemas que se evitan con los lactobacilos.

5. Tal vez tu mamá sea la culpable del aspecto del microbioma de tu vagina

Existen evidencias de que las bacterias vaginales sanas se pasan de madre a hija. No porque hayas nacido con cierta genética sino porque una bebita nace por la vagina y se expone a las bacterias de la vagina cuando nace. Si la madre tiene buenas bacterias lo más probable es que la bebé tenga buenas bacterias más adelante porque las bacterias se empiezan a acumular hasta la pubertad, dice Ravel.

El problema es que las niñas que nazcan por cesárea o si su madre no tiene lactobacilos, ya que entonces sería más difícil producir buenas bacterias.

Algunas de la bebés que nacen por cesárea sí pueden tener lactobacilos en la vagina, señala Ravel. Así ese que aunque la relación tiene sentido, es muy difícil saber qué tan determinante es este lazo. Sería necesario hacer más estudios, pero éticamente resultan difíciles de hacer.

6. El control natal puede cambiar las bacterias de tu vagina

Ciertos tipos de estrógenos que se utilizan para el control natal, como en la píldora, pueden hacer que se formen lactobacilos en la vagina, dice Ravel. Eso pasa porque el estrógeno hace que se formen bacterias en la vagina, y también explica la razón de por qué las mujeres tienen bacterias hasta la pubertad.

Otro tipo de progesterona, como Depo-Provera, está asociada con mayor riesgo de infecciones, según Ravel. Los investigadores están realizando estudios para probar si eso pasa porque esos métodos de control natal detienen la formación de bacterias sanas que dan protección.

7. El sexo puede alterar las bacterias de la vagina

Los hombres tienen bacterias en el pene, y estos microbios son muy parecidos a las comunidades de bacterias que tienen las mujeres que no tienen lactobacilos. Pueden pasar con las relaciones sexuales, y si eso pasa, tienden a acabar con cualquier buena bacteria que exista.

Se han realizado estudios con varias semanas de duración, durante las cuales se toman muestras de la vagina de varias mujeres y se analiza la microbiota de estas mujeres que reportaron relaciones sexuales y limpieza. Se encontró que las bacterias que no son de lactobacilos pueden acabar con la microbiota de la vagina en muy poco tiempo, eliminando los lactobacilos, en algunos casos, en menos de un día.

Eso no quiere decir que el sexo va a acabar con la bacteria buena, pero podría pasar, dice Ravel. Los condones ayudan a prevenir el contagio de esas bacterias.

8. Las duchas vaginales también acaban con las bacterias buenas

No es necesario limpiar la vagina. Un jabón suave y agua en la parte exterior es suficiente, lo más interno se limpia solo.

Un estudio dio seguimiento a 3,620 mujeres durante un año, con exámenes trimestrales buscando infecciones por bacterias vaginales. La mujeres que realizaban duchas vaginales tenían más probabilidades de estar entre el 40.2 de las mujeres que tuvieron infecciones durante el estudio.

9. Los científicos están buscando probióticos para la vagina

El laboratorio de Ravel, y otras compañías de California, están desarrollando tratamientos de probióticos (un compuesto desarrollado a partir de los lactobacilos de mujeres sanas) que se administrarían directamente a la vagina para ayudar a que las bacterias de lactobacilos sanas colonicen y se establezcan en cualquier vagina.

El reto sería encontrar el tipo de lactobacilo que pueda lograr eso, ya que algunas cepas son muy débiles. También existe la duda de que funciones para todas las mujeres.

Otras compañías están desarrollando un tratamiento similar pero con píldoras. NInguno de estos tratamientos está listo aún, dice Ravel, pero tiene esperanzas. "Creo que la solución se acerca".