MÉXICO
09/02/2018 11:32 AM CST | Actualizado 09/02/2018 11:42 AM CST

Advierten sobre una tormenta perfecta en el sector industrial

Rodrigo Alpízar, candidato para encabezar a los industriales del país, dice que Trump, los ruidos sobre el Tlcan, y el proceso electoral amenazan al sector.

Cuartoscuro
Rodrigo Alpízar, candidato para presidir la Concamin.

A unas horas de que se presente el voto de las cámaras que conforman la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), la contienda se dirimirá entre dos fuertes candidatos: Rodrigo Alpízar y Francisco Cervantes, dos figuras del sector industrial que buscan hacer crecer la economía nacional en un contexto de amenazas locales y globales.

En este sentido, Alpízar, actual tesorero de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, y quien según sondeos en diversos medios encabeza la preferencia de los miembros de Concamin para presidirla, alerta sobre una eventual "tormenta perfecta" para el país.

En este sentido, Alpízar advierte que por la reforma fiscal de Estados Unidos, que empujó el presidente Donald Trump, podría provocar un reacomodo en cómo se canaliza la inversión extranjera directa, particularmente en los estados fronterizos.

Ante ello, Alpízar propone el diseño de políticas públicas en México que permitan aprovechar los nuevos flujos y contemplar una realidad en que la inversión extranjera cambiará las reglas del juego.

Muchas empresas de EU, afirma, podrían proceder a repatriar capitales, lo que crearía en EU un "exceso en la capacidad del flujo para la inversión", sobre todo en procesos industriales muy tecnificados. "hay plantas que tienen una enorme producción de textiles, o acero, que se manejan con poco personal, pero que requieren inversión intensiva de capital".

Alpízar, quien en diversos sondeos encabeza las preferencias de la mayoría de las cámaras industriales del país (aproximadamente 50), dice que un buen manejo de esa realidad del ambiente fiscal en EU podría provocar que algunas empresas continúen en México o "que regresen con procesos muy tecnificados". Advierte que si bien esas plantas no generan muchos empleos, "generan riqueza, impuestos, innovación y crean una nueva fortaleza económica".

Otro escenario a considerar a la hora del diseño de políticas industriales en el país es lo que pasaría con una disminución de flujos en la IED. Si en 2017 entraron 28 mil millones de dólares y 39% provino de EU, el país enfrentaría un problema de flujo de capitales si ese monto disminuye. "Eso tendrá un impacto en el tipo de cambio, habrá menores exportaciones, lo que sumado a la caída en la renta petrolera creará efectos de incertidumbre no sólo a nivel internacional, sino entre los propios inversores nacionales", advierte Alpízar.

En cuanto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Alpizar no cree que Trump se salga con la suya de sacar a EU del acuerdo. Sin embargo, el industrial no lo descarta por completo. Ante un escenario electoral de medio término en EU, que podría complicarse para Trump y los republicanos, el presidente podría optar por endurecer su retórica anticomercial en una postura política.

"Si hace su cálculo y ve que políticamente le conviene endurecer su retórica para avanzar en el proceso electoral, lo va a hacer, no lo va a pensar". Los mercados, añade Alpízar, no han descartado ese escenario.

Y ello, predice, sería también un duro golpe para la actual administración de Enrique Peña Nieto. Ellos serían, dice, el gobierno que no pudo renegociar el Tlcan. De hecho, el golpe no sería económico, sino más bien político. Esto porque según Alpízar, el manejo financiero y económico del país ha sido adecuado.

En la otra cara de la moneda, Alpízar ve escenarios constructivos. Uno de ellos es que en EU la reforma fiscal no alcance a compensar las decisiones de largo plazo de las inversiones del os grandes capitales. De entrada, dice, puede ser que la saluden ya que les deja cuatro años mínimo de jauja. Pero el tener bonos o poder repatriar capital con menos penalización fiscal no les cambia la decisión a largo plazo.

"Por ejemplo, el mover una planta automotriz, o crear una planta nueva lleva un año y medio de planeación, más tres de construcción, uno más de pruebas... y si al rato llegan los demócratas y quitan las reformas de Trump y ponen otras, ya echaron a perder la ecuación", dice Alpízar. Ante ese escenario, no se irían plantas, sino que habría pequeños traslados de líneas de producción.

En cuanto a la fórmula que Alpízar propone como política industrial, dice que pasa por tres factores para "la reactivación de los motores internos del país: financiamiento, compras de gobierno y estratégica de importaciones. Con esos tres factores tendremos un buen nivel de empoderamiento".

De acuerdo con Alpízar, aunque hay unos 100 mil millones de dólares de productos sujetos de fabricarse en México y sustituir inversiones, "con hacer aquí 10% de ellos ya compensas la probable caída de IED y creas riquezas, empleos bien remunerados, y redistribución de la riqueza".

Por otro lado, afirma que la política de crear zonas económicas especiales (ZEE) debe ser muy pragmática y permitir y fomentar primero un énfasis en inversiones nacionales

"Eso es polémico porque algunos inversores mexicanos creen que las ZEE manejadas por extranjeros provocan distorsiones en el mercado por competencia desleal. Por ejemplo, se deja entrar a los chinos en Veracruz y se permite que no paguen impuestos, IMSS, Infonavit, etcétera, por 10 años y eso le pegará a México".

Así, dice que pedirá que la primera ronda de inversiones en ZEE sea para inversionistas mexicanos.

Alpízar dice que hay muchas llamadas para los candidatos presidenciales y que sus propuestas amigables con cualquier plataforma de cualquier partido. "Son nacionalistas, progresistas, no de subsidios, ni regresivas... nadie de debería oponer a esto".

Las cámaras que conforman la Concamin emitirán su voto este viernes 9 y el 22 de febrero se anunciará al ganador, quien tomará posesión el 15 de marzo.