MÉXICO
07/02/2018 7:59 AM CST | Actualizado 07/02/2018 8:00 AM CST

"Todo Guerrero está en manos del narcotráfico": monseñor de Chilpancingo-Chilapa

"Si yo puedo poner mi granito de arena lo estoy haciendo", dijo el monseñor Salvador Rangel sobre la violencia en la región.

José Hernández/Cuartoscuro

El monseñor Salvador Rangel Mendoza de la diócesis Chilpancingo-Chilapa no solo oficia misas en uno de los estados más violentos del país, también es un intermediario que busca la paz entre distintos grupos del crimen organizado, "conciliando los intereses de unos con los de otro".

A raíz del asesinato de los sacerdotes Iván Añorve Jaimes, de 40 años, y Germaín Muñiz García, de 39 años, cometido el lunes en la madrugada cuando regresaban de Juliantla, el monseñor Salvador Rangel habló con los medios sobre la violencia en la región.

En entrevista con Carlos Loret de Mola en Radio Fórmula, Rangel descartó la versión del asesinato que manejó el fiscal de Guerrero, Xavier Olea, sobre que los sacerdotes asesinados habían acudido a un baile en Juliantla donde estaban integrantes de diversos grupos delictivos y que los confundieron.

"He platicado con una de las mujeres (que se encontraban en la reunión). Salieron en paz, no hubo riñas. Lo que me cuentan es que los sacerdotes rebasaron un carro rojo, el carro rojo los rebasó y se paró adelante. El padre Germaín paró su camioneta y fue cuando recibieron las ráfagas de fuego", dijo el monseñor Rangel en entrevista con Loret de Mola.

Encuentro con los capos

El monseñor de Chilpancingo-Chilapa contó que hace dos años recibió una llamada en la que le avisaron que la vida de un sacerdote corría peligro, así que fue a la sierra para hablar con un capo del narcotráfico que es "uno de los famosos". "Lo encontré y dialogamos. Yo le explicaba que no valía la pena que asesinaran al sacerdote, más bien (le pedí) que me diera oportunidad de sacarlo de ese lugar y le dije que si asesinaba al sacerdote se iban a echar encima al gobierno y a los cristianos. Y gracias a dios se pudo salvar", dijo el monseñor Rangel.

Aunque con los crímenes de Iván Añorve y Germaín Muñíz ya son seis miembros de la Iglesia asesinados en los últimos cinco años en Guerrero, según datos del vocero diocesano de Chilpancingo-Chilapa, Benito Cuenca, el monseñor Salvador Rangel reconoció que mantiene contacto con los jefes de tres cárteles en Guerrero. "Se están peleando ciertos lugares. Para que haya un arreglo entre ellos tienen que ceder ciertas cosas", contó el monseñor de Chilpancingo-Chilapa.

"Estoy tratando de sendar la paz y que no haya más asesinatos".-Salvador Rangel, monseñor de Chilpancingo-Chilapa,

El monseñor reconoció que no tiene el teléfono de los jefes del crimen organizado, sino que lo buscan y lo recogen las personas y él va. "Si yo puedo poner mi granito de arena lo estoy haciendo", dijo Salvador Rangel.

Sobre la amnistía general a los cárteles del narcotráfico, planteada por el precandidato Andrés Manuel López Obrador, el monseñor Rangel está de acuerdo, aunque reconoce que no puede ser una amnistía general para todos, porque hay de cárteles a cárteles, unos más sanguinarios que otros.

"Los de Guerrero todavía tienen respeto al sacerdote, al obispo, al evangelio", dijo el monseñor Salvador Rangel en entrevista con Loret de Mola.

Chilapa está entre los 50 municipios más violentos de México y Guerrero es la entidad que presenta la cifra más alta de homicidios con 2,876; 2,318 de ellos, dolosos, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

"Todo Guerrero está en manos del narcotráfico. Hay un gobierno oficial, pero orden las cosas otras personas. Esas personas me hablan de una super mafia arriba", cuenta el monseñor Rangel Mendoza de la diócesis Chilpancingo-Chilapa.