POLÍTICA

Crónica: Los tenis de Javier Corral en su Caravana por la Dignidad

Tras el mitin que Javier Corral tuvo tras su llegada a CDMX desapareció sin dejar huella ni rastro del camino que, para muchos, es visto como su camino hacia la precandidatura del PAN para la carrera presidencial del 2024.

05/02/2018 5:00 AM CST | Actualizado 05/02/2018 5:00 AM CST
Ericka Flores.

Los tenis grises de Javier Corral marcharon desde el Ángel de la Independencia hasta el Hemiciclo a Juárez. Estaban acompañados de otros pares, como los tenis color café de Emilio Álvarez Icaza (a quien el gobernador chihuahuense llamó 'mi amigo, mi hermano') y los tenis Nike color negro del panista Gustavo Madero (coordinador político de la Caravana por la Dignidad y del gabinete de ese estado).

Ericka Flores.

Paso tras paso, sus tenis iban dentro del primer contingente que cercó su equipo de seguridad. El mandatario estatal llevaba la bandera mexicana en la mano derecha y la mano de su esposa Cinthya en la mano izquierda. Su rostro era de buen semblante más no triunfalista, pese a haber cerrado una importante negociación el sábado 3 de febrero en Bucareli. Allí, el secretario Alfonso Navarrete Prida y él habían acordado, a cambio de trasladar a un penal federal a Alejandro Gutiérrez, exsecretario general del PRI (acusado de triangular recursos federales a campañas electorales del PRI), el depósito de los 800 millones de pesos que el estado del norte reclamó en diciembre pasado, además de la extradición del exgobernador César Duarte a través de la Procuraduría General de la República.

Corral sonreía por momentos, en agradecimiento a algunos gritos de apoyo a su paso. "¡Regresa Duarte lo que te robaste!" "¡Bien gobernador, bien! ¡De esos necesitamos en México! ¡Que no le tiemblen las piernas!". Pero su expresión también denotaba seguridad al saberse respaldado de empresarios de la entidad, los politólogos Jorge Castañeda y Denise Dresser, el expresidente perredista Agustín Basave y un círculo cercano de colaboradores.

Ericka Flores.

Así culminaron dos semanas de un golpeteo político que subió de tono conforme la marcha avanzó sus 4 mil 500 kilómetros de camino, ya fuese por tramos en vehículo o a pie. Y el clímax sobrevino en ese pequeño templete instalado en el Hemiciclo a Juárez, donde la Caravana por la Dignidad (resumida en ese momento en un promedio de mil 500 personas entre chihuahuenses, panistas mexiquenses y capitalinos, perredistas, acarreados del movimiento Galileo PRD y otros más de Movimiento Ciudadano); tomó la palabra en la avenida Juárez de la CDMX.

"Este no es un triunfo de Javier Corral, sino un triunfo colectivo de Chihuahua y México", sentenció el gobernador quien no cambió su atuendo casual de traje con tenis, y solo se quitó el saco y un chaleco para leer un arrasador discurso que duró 40 minutos.

Porque ante la cerrazón, imperó la política como instrumento para solucionar el conflicto. Y el diálogo y consenso salieron adelante porque es justo decirlo, la Secretaría de Gobernación recuperó para la gobernabilidad del país, la capacidad y función de relación con los estados que prácticamente se habían trasladado a la Secretaría de Hacienda".Javier Corral.

Ericka Flores.

Corral, en términos políticos, aprovechó la comodidad en sus pies para dar algunas palmadas al sucesor mexiquense del exsecretario Osorio Chong. "Es justo decir que el secretario Navarrete Prida buscó una salida digna y honorable al conflicto entre el gobierno de Chihuahua y la federación. Y por supuesto desde aquí expreso mi confianza en que el presidente de la República honrará su palabra en los acuerdos a los que llegamos ayer".

No obstante, tras el agradecimiento, vino la cautela. Por eso adelantó que la controversia constitucional que presentarían contra el gobierno federal, a cargo del abogado Paulo Diez, se mantendrá en stand by hasta que los 800 mdp hayan sido entregados a su estado.

Miente quien haya dicho que tras la tempestad viene la calma, porque los tenis de Corral se encaminaron -en la siguiente parte de su discurso-, a pisar los callos de sus homólogos a quienes señaló de manera directa. "El federalismo se hace valer cuando los estados con dignidad demandan los recursos a los que tienen derecho y no cuando los gobernadores tienen que arrodillarse suplicando que la discrecionalidad del poder la favorezca. El presupuesto debe ser un mecanismo para lograr el bien común y no un instrumento de control político y menos un mecanismo para negociar impunidad. La corrupción debe tener un castigo ejemplar porque el que roba desde el gobierno roba la esperanza, oportunidad y derechos de la gente a una vida digna. Vamos a conquistarles también la libertad a los demás gobernadores del país", sentenció.

Ericka Flores.

Pero los tenis del gobernador querían más. Es por eso que arremetieron los pisotones dirigidos esta vez hacia un PRI en precampaña. "No tenemos nada que esconder por eso aceptamos el traslado de Alejandro Gutiérrez, previo certificado de Human Rights Watch. Gutiérrez seguirá en prisión preventiva y el sitio de reclusión es indistinto mientras se cumpla con esa condición, porque él seguirá siendo juzgado por un juez del estado y demostraremos que el argumento de la tortura es un cuento del PRI, de Meade (el aspirante del partido a la presidencia) y su abogado defensor", advirtió.

Bajo un acalorado discurso (que tuvo como contexto un sol apabullante) el gobernador permitió que su travieso calzado siguiera haciendo de las suyas en otros niveles. "El caso Chihuahua muestra cómo las redes de corrupción y los esquemas de protección incluyen a actores políticos, medios de comunicación y lo que es más grave, a las propias instituciones encargadas de convertir y perseguir a los corruptos", dijo en franca referencia a la Procuraduría General de la República.

Ericka Flores.

Denise Dresser resumió en una frase de su discurso lo que esperan de la clase política después de este día. "La cloaca destapada por Corral debería de unir a toda la oposición en vez de fragmentarla a frentistas, lópez obradoristas, perredistas y a ciudadanos en el mismo bando". Mientras que Álvarez Icaza fue el único en expresar con franqueza las palabras que Corral cuidó no salieran de sus labios: "¡Qué bien sabe ganar, chingao! ¡Qué bien sabe!".

Sí, el gobernador y sus tenis sabían lo que estaban haciendo y no era precisamente fumar la pipa de la paz con sus detractores, sino el anuncio de que la Caravana por la Dignidad había terminado para dar pie a un nuevo movimiento. "La estrategia de corrupción en Chihuahua va más allá de la captura y detención de Duarte". Y en referencia a las entidades por donde cruzó el contingente, señaló "ahora somos mexicanas y mexicanos que buscan construir un México sin impunidad, somos un nuevo sujeto social que está haciendo posible construir un nuevo México sin corrupción ni impunidad, justo, incluyente, solidario, soñador y celebrante".

Ericka Flores.

Adelantó que ahora el siguiente paso será convocar a una asamblea nacional (en su estado, con organizaciones civiles, sociales, académicas, empresariales y otras de tipo nacional) para crear un nuevo federalismo tributario. "Lo que se ha construido no lo perderemos, lo vamos a acrecentar porque deseamos de todo corazón que lo que Chihuahua ha logrado hoy, lo consiga México todo. Tenemos la razón, buscamos la justicia, no la venganza".

Paradójicamente, tras el fin del acto y la entonación del himno nacional, Corral desapareció sin dejar huella ni rastro del camino a dónde lo llevaron ahora, sus tenis grises ¿Sería un restaurante cercano para celebrar su victoria? ¿O estaba dando ya los primeros pasos (sin hablar inglés ni francés) hacia la precandidatura de su partido para la carrera presidencial del 2024?

Ericka Flores.