MÉXICO
28/01/2018 5:00 AM CST | Actualizado 28/01/2018 9:10 AM CST

Duelen las repatriaciones: la realidad de los menores retornados

El tema es complejo porque carece de cifras oficiales pero invariablemente separa familias

Jose Luis Gonzalez / Reuters

Los migrantes retornados a México, resultado de su situación irregular en Estados Unidos, no solo son adultos sino también niños y adolescentes. En el fondo quizás no importa ya el año o nombre del presidente norteamericano cuya política migratoria los alcanzó y deportó, sino la nueva realidad que enfrentarán como la inminente separación familiar, ya sea porque solo uno de los padres fue deportado a México, o bien, porque a la larga, estos hijos de retornados serán quienes terminan dejando a su familia al no poder adaptarse a la vida en México, su país de origen.

"En general la deportación representa hoy un desafío para cualquier sector de la población, pero las condiciones no están dadas para las personas que pasaron un periodo de tiempo en Norteamérica sean adultos o niños", afirma Marco Castillo de la organización Asamblea Popular de Familias Migrantes(Apofam).

Agrega: "En los casos familiares, si deportan a ambos padres y los hijos son ciudadanos norteamericanos, se quedan allá bajo custodia del estado. Pero si solo deportan a un padre, el otro puede pedir su regreso voluntario a México y traer a sus hijos consigo porque como tal, la figura de deportación de niños no existe, sino la de niños que regresan con sus papás retornados".

El tema es complejo porque carece de cifras oficiales. No obstante el libro 'Reintegración Migrante' (resultado del trabajo de Agenda Migrante), se refiere a éste de manera general en el prólogo escrito por el sacerdote Alejandro Solalinde, defensor de derechos humanos de migrantes.

"Duelen las repatriaciones; pero las de niños, niñas y adolescentes duelen más. No menos de 10,000 de ellos son retornados anualmente a México desde hace siete años. En un país tan penetrado por el crimen organizado y el crimen autorizado, y con pocas oportunidades, se prende el foco rojo en el rango de las edades entre 12 y 17 años de los repatriados".

"Estamos hablando de niños en condiciones de retornados", precisa Solalinde a HuffPost México. "A veces llegan solo con su mamá o con la familia completa. Y los padres me dicen que sufren mucha angustia cuando ni ellos como adultos saben a dónde van a llegar aquí".

En promedio, Solalinde dice haber visto llegar a los albergues, a niños de entre 4 y 7 años con uno o ambos padres. "Y me han partido el alma porque yo nunca me podré poner en los zapatos de los papás. Lo que he podido hacer es llorar con ellos y tratar de buscar alternativas".

Problemas al llegar

Eunice Rendón, columna vertebral de los foros Agenda Migrante realizados en México y Estados Unidos, enumeró algunos de los problemas legales que ahora enfrentarán sus hijo, independientemente de aquéllos que enfrentarán los propios padres y que han sido tratados en anteriores reportajes.

"En 2017 vimos el regreso voluntario y obligado de más gente con sus niños; y es un reto mayor incluso para nosotros, porque llegan con hijos norteamericanos que nunca los hicieron mexicanos", dice refiriéndose al no registro de éstos como mexicanos en los consulados.

Apofam coincide con ella en este punto. "Los retornados tienen un alto grado de vulnerabilidad porque muchas familias no tramitaron papeles mexicanos mientras vivieron en Estados Unidos. Y sin ellos solo dependen de documentos norteamericanos para acreditar la paternidad. Hay casos en los que, por la falta de un solo requisito, viene la separación familiar", explica Marco Castillo.

Eunice Rendón aborda otro ángulo del problema. En Estados Unidos es común que los menores tengan un apellido, pero aquí son dos; y hacer ese trámite de revalidación en México -aunque ahora es más sencillo- hace que el niño deba acostumbrarse a dejar de ser, por ejemplo, Rodríguez para ahora ser Rodríguez García. El idioma también les es complejo porque al no hablar español sufren de bullying en las escuelas; o se les estigmatiza por tener una cultura híbrida.

Así que como retornados, también no la tienen fácil".

Aunque la figura de niños deportados no existe, ella citó el caso de Rosa María, la niña de once años con parálisis cerebral que el gobierno norteamericano intentó deportar en octubre. Visto desde esta perspectiva, Rendón afirma que en este momento el presidente norteamericano, Donald Trump, es el responsable de separar familias binacionales con daños para ambos países.

Jorge Cabrera / Reuters

Dos historias de muestra

Aunque su experiencia en trabajo con retornados ha sido exclusivamente con adultos, Ana Laura López del colectivo Deportados Unidos por la Lucha, narra dos experiencias cercanas a este tema.

Primera experiencia:

Una familia con sus hijos -siendo ciudadanos norteamericanos- retornaron a México y los trajeron consigo; y aunque ellos trataron de adaptarse les fue muy difícil por lo que esos niños, al crecer, decidieron regresar a Estados Unidos. Así que la familia sigue separada y los padres solo se quedaron aquí con su niño más pequeño de ocho años.

Segunda experiencia

En otro caso similar, los hijos más grandes no quisieron volver a México y se quedaron allá, por lo que los papás solo retornaron con los hijos más pequeños.

"¡Desafortunadamente esa es la realidad! porque aunque haya posibilidad de reintegración, tarde o temprano llega la separación; y los padres, con todo el dolor, dejan ir a sus hijos para que tengan mejores posibilidades".

Pese a que en el último año el tema migratorio ha sido abordado desde diferentes perspectivas por medios de comunicación y autoridades gubernamentales, la realidad es que a la fecha los programas de apoyo a los mexicanos repatriados (independientemente o no de su funcionalidad) siguen siendo dispersos porque no han sido unificados como una política pública gubernamental. De ahí que esa sea la principal conclusión del libro.

"Si bien, gracias a Trump el tema se puso de moda y los gobiernos en diferentes niveles hicieron esfuerzos, la verdad es que estos programas no se han consolidado como política de estado para poder ayudar a los retornados en su regreso y reintegración al país para así aprovechar mejor sus cualidades. Y en este momento electoral los candidatos lo único que han hecho es decir cosas genéricas como 'los queremos y los queremos defender', pero no dicen cómo", precisa Rendón.

Mientras que Ana Laura López cierra el tema con una frase contundente.

La realidad es que como retornados, si no hay programas para nosotros que somos adultos, menos para los retornados con hijos".