NEGOCIOS
27/01/2018 5:00 AM CST

Trump aún amenaza con dar fin al TLCAN, excepto que tal vez no podrá

Ahora que las negociaciones ponen en riesgo las demandas de EU, parece que Trump puede no tener la autoridad legal para cumplir su promesa.

YURI CORTEZ via Getty Images

Desde hace dos años, primero como candidato y luego como presidente, Donald Trump prometió desmantelar el pacto comercial que Estados Unidos tiene con México y Canadá si no logra negociar un mejor TLCAN.

Ahora que las negociaciones ponen en riesgo las demandas de Estados Unidos, parece que Trump puede no tener la autoridad legal para cumplir su promesa.

Debido a que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte fue aprobado por ambas cámaras legislativas de Estados Unidos en 1993, se necesitaría una nueva ley del Congreso para poner fin a la participación de EU en el acuerdo comercial.

Al menos esa es la opinión que están tomando algunos defensores del TLCAN. Otros están en desacuerdo y creen que Trump, en virtud de una ley de 1974, tiene la capacidad de retirarse, aunque es casi seguro que esto traería problemas legales.

Jon Johnson, quien ayudó a negociar el TLCAN original para el gobierno de Canadá, dijo que personalmente cree que Trump carece de la autoridad para solo retirarse, pero de todos modos es cierto que el presidente estadounidense dará ese paso y generará una desagradable disputa por la separación de poderes en EU. "A menos que tenga la aprobación del Congreso, sería un verdadero desastre", dijo.

Wendy Cutler, quien trabajó durante 30 años en la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), dijo que el presidente Trump tiene la capacidad de retirarse, pero que no está claro qué pasaría con el cronograma de aranceles que se aprobaron en virtud del acuerdo. "Distintos abogados tienen puntos de vista diferentes sobre esto", dijo Cutler, quien terminó su mandato en la oficina como representante comercial adjunta en la administración del expresidente Barack Obama.

Trump ha dicho que tiene la autoridad para sacar a EU del acuerdo comercial firmado hace dos décadas. "No tengo que ir al Congreso o al Senado", dijo Trump al presidente de México Enrique Peña Nieto, según una transcripción filtrada el año pasado sobre una llamada telefónica entre los mandatarios. "No necesito el voto de 400 personas. Tengo los poderes para hacer todo esto".

El tema de la autoridad de Trump está saliendo a la superficie ahora porque la sexta ronda de renegociaciones se estará llevando a cabo este fin de semana en Montreal. Estados Unidos ha hecho enojar a México y a Canadá con lo que las naciones llaman demandas en forma de "píldoras venenosas", que parecen estar más diseñadas para sabotear las conversaciones que para lograr una resolución equitativa.

Estados Unidos, por ejemplo, insiste en que el TLCAN debe caducar automáticamente después de cinco años a menos que se vuelva a autorizar, una propuesta que Canadá y México no respaldan. Los dos países tampoco respaldan la demanda estadounidense de que los automóviles deben tener el 50% de su contenido fabricado en EU para pasar sin aranceles. Actualmente, los automóviles deben tener el 62.5% de su contenido fabricado en el bloque comercial de los tres países para evitar los aranceles aduaneros, pero no existe un requisito de contenido específico por país.

Trump ha argumentado que quiere que el intercambio sea "justo" y "recíproco", aunque ninguno de los adjetivos parece aplicar a la demanda sobre los automóviles.

"No creo que estén discutiendo con nadie algo que sea justo", dijo Johnson. "Creo que están argumentando en favor de lo quieren".

Dijo que algunos artículos en disputa, como los elevados aranceles aplicados por Canadá a los productos lácteos, se habían abordado en las largas negociaciones sobre la Asociación Trans-Pacífico, un acuerdo entre 12 países que incluía a los tres miembros del TLCAN además de países de Asia oriental y América del Sur. Trump se retiró de ese acuerdo poco después de asumir el cargo hace un año, pero esta decisión nunca fue aprobada por el Congreso. (Las 11 naciones restantes ahora están avanzando con el acuerdo sin EU). A pesar de eso, Canadá podría aceptar términos similares a los aceptados en los productos lácteos en las nuevas conversaciones del TLCAN, dijo Johnson.

El mayor obstáculo en las negociaciones, agregó, fueron los reiterados ataques de Trump al acuerdo en sí. "Hizo un gran negocio a pesar de lo horrible que fue el TLCAN", dijo Johnson. "Fue el peor acuerdo de la historia. Fue terrible. Escoge tu adjetivo. Él los usó a todos".

Tanto los intereses agrícolas como la comunidad empresarial se han alineado sólidamente a favor de mantener el TLCAN, argumentando que se perderán millones de puestos de trabajo en EU si las cadenas de suministro que cruzan dos fronteras repentinamente son interrumpidas.

Tal vez respondiendo a esas advertencias, el mensaje de Trump sobre el TLCAN ahora se ha vuelto más diverso, a veces sugiriendo que de las nuevas negociaciones surgirá un buen trato mientras ocasionalmente continúa con el viejo descrédito.

"¡El NAFTA es un mal chiste!" Trump escribió en su cuenta de Twitter la semana pasada.

"No sé qué posición tiene. Y no creo que sepa dónde está", dijo Johnson. "Creo que Trump cambia de opinión día con día".

Como en tantas otras áreas, la causa raíz del problema parece ser la ignorancia fundamental de Trump sobre los detalles de las políticas.

Trump dijo tener experiencia en el asunto porque su marca de ropa fue fabricada en el extranjero y porque los extranjeros a menudo compran condominios en sus lujos edificios. A pesar de esto, Trump como candidato y luego como presidente ha seguido haciendo afirmaciones confusas e infundadas sobre el comercio. En reuniones con la canciller alemana, Angela Merkel, Trump insinuó que Estados Unidos tenía un acuerdo comercial por separado con Alemania, pero no es así. Ha acusado a Corea del Sur, que también tiene un acuerdo de libre comercio con EU, de aprovecharse de los contribuyentes estadounidenses. Y, el dicho más famoso es que ha confundido repetidamente el déficit comercial de EU con la deuda acumulada de ese país.

"El hecho de que siga insistiendo con que el déficit comercial es sinónimo de que nos están estafando es una clara señal, muy clara, de que no entiende nada sobre comercio", dijo Monica de Bolle, una macroeconomista y experta en comercio del Instituto Peterson. "No te están timando. Los países tienen déficits comerciales cuando consumen más de lo que producen".

Trump, cree la economista, está siendo impulsado por la delgada franja de seguidores que ven el comercio internacional como la razón de sus problemas. "Trump está tratando de apaciguar a todos los que piensan que perdieron su trabajo en el sector manufacturero debido al comercio", dijo. "Por eso suena tan a 'Alicia en el país de las maravillas' '.

Christopher Wilson, un experto en comercio mexicano del Centro Wilson, dijo que la clave para resolver las negociaciones será encontrar algo relativamente inocuo para Canadá y México que Trump pueda reclamar como una victoria.

"Algo que la administración Trump puede llamar una victoria, algo que le de al trabajador estadounidense, que no dañe las economías de América del Norte", dijo Wilson, pero luego agregó: "No creo que haya una visión clara de cómo presentar un triunfo sin que este involucre salirse del acuerdo".