POLÍTICA
24/01/2018 3:21 PM CST | Actualizado 24/01/2018 6:25 PM CST

De político a redentor: López Obrador con todo por su República amorosa

AMLO ya no quiere pelear: dice que perdona a Salinas.

Moisés Pablo / Cuartoscuro

Andrés Manuel López Obrador, precandidato presidencial por la alianza "Juntos Haremos Historia" (Morena, PT, PES), aseguró que está dispuesto a perdonar a Enrique Peña Nieto y al exejecutivo Carlos Salinas de Gortari.

En entrevista con Miguel Cantón Zetina, director general de Grupo Cantón, AMLO declaró que su prioridad es sacar adelante a México.

Mi fuerte no es la venganzaLópez Obrador

El político tabasqueño aseguró que espera poder entenderse con todos una vez que, en caso de que quede como presidente electo, implemente un nuevo sistema de reglas. "Cero corrupción y cero impunidad y en adelante no se va haber corrupción, impunidad, no va haber persecución, no va a usarse el Poder Ejecutivo en este caso".

Confía que no tendrá que proponer políticas públicas extravagantes o "medidas espectaculares" para legitimar su hipotético mandato.

"Cuando un presidente no tiene el respaldo del pueblo tiene que actuar de forma espectacular, tiene que buscar -con golpes publicitarios- ganar legitimidad—.

Después de que el pasado 2 de diciembre declarara en un mitín en Guerrero que ofrecer amnistía a miembros del narcotráfico, durante la entrevista con Cantón aseguró que "no se va a poner a ver cómo meter a la cárcel a personajes de la mafia del poder".

"Lo primero, hablaba yo de la austeridad, pero desde antes se estará convocando a los mexicanos a que actuemos con rectitud, con integridad para sacar adelante a nuestro querido México".

Su conciencia lo respalda

Con respecto al rechazo a la protección oficial aseguró tener la conciencia muy tranquila es la razón por la que continuará como hasta ahora.

"(Como presidente) aspiro a ser como Juárez, como Madero, como el general Lázaro Cárdenas, no quiero ser presidente para formar parte del montón, no quiero ser mediocre como presidente de la República y mucho menos quiero ser un mal presidente, no quiero ser como Santa Ana que entregó más de la mitad del territorio a los estadounidenses, que permitió ese gran zarpazo al país; no voy a ser como Porfirio Díaz, que se quedó 34 años en la Presidencia y mucho menos como el chacal, Victoriano Huerta que asesinó a Madero.

Y aunque aceptó que sus rencillas con Salinas podrían quedar en el pasado, confesó que no será como él, a quien considera 'el padre de la desigualdad moderna'.

"Él (el expresidente mexicano) fue el que produjo esta monstruosa desigualdad económica y social que padecemos", enfatizó.

Pero tampoco quiere ser como Felipe Calderón Hinojosa, "que se robó la Presidencia. No hay duda".