POLÍTICA
15/01/2018 5:01 AM CST

Desatan ‘arrabal’ político en precampañas… y lo que falta

Aprovechan precandidatos y políticos para ponerse en la arena pública, pero no de la mejor forma.

John Eder via Getty Images

Un gobernador que llama 'loco' a un precandidato; un precandidato que le revira chorero'; otro que difunde en redes sociales el momento en que lleva a su hijo a la escuela; uno más que llama 'torturador' a un gobernador; o cosas como esta:

Esto es lo que hasta ahora ha predominado en las precampañas, en la que Mario Campos, académico del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana, denomina una "etapa de simulación", en la que al no haber un debate, como sucede en las campañas, no se discuten las propuestas y no se habla, por ejemplo, de los temas de seguridad o políticas de combate a la pobreza, lo cual sería más relevante para el país.

"El problema es que si no tenemos un debate sobre propuestas, tampoco tenemos un debate que realmente le esté sirviendo al ciudadano y lo que hay son muchas ocurrencias, muchos adjetivos y, algunos de ellos, puestos en la mesa con poca seriedad", apunta el experto en entrevista con el HuffPost.

Campos se detiene en una de esas acusaciones: las del precandidato del PRI a la presidencia de México, José Antonio Meade, al llamar mentiroso y torturador al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, al decir que engaña a la ciudadanía con sus declaraciones de que el gobierno federal lo ha castigado con la retención de los recursos por la investigación que realiza contra su antecesor, César Duarte, por el desvío de dinero a candidatos priistas en la elección del 2016.

Yo creo que el más grave es el de las acusaciones de torturador que hace el candidato del PRI contra Javier Corral, la tortura es una cosa que me parece tan seria y que debería de ser perseguida y denunciada que no debería de ser usado como un adjetivo para descalificar a un adversario político".Mario Campos.

LAS CAMPAÑAS POR VENIR

La simulación de la cotidianeidad y los ataques serán parte de los mensajes que los ciudadanos verán en las campañas.

A decir del especialista, los candidatos tratarán de mostrarse como hombres cotidianos, cercanos, hombres de familia, como un intento por cerrar la brecha entre los políticos y los ciudadanos, pero también estarán los ataques hacia la personalidad y los valores de los adversarios.

Sin embargo, señala, la sociedad debe colocar en el centro temas como el combate a la corrupción y a la pobreza, la seguridad pública, los derechos humanos para que los candidatos se vean obligados a discutir sobre ellos.

No sólo los políticos, también los medios de comunicación, las organizaciones de la sociedad civil, las universidades, deben hacer un esfuerzo para que la agenda no sólo se quede en los eslóganes, sino para que ellos (los candidatos) se vean obligados a discutir sobre los temas de fondo."Mario Campos.

INVOLUCRARSE Y SER CRÍTICO

Elevar la discusión en este proceso electoral es una responsabilidad compartida entre la clase política, ciudadanía y medios de comunicación, para ello, Campos apunta que como ciudadanos debemos ser muy críticos de la información que consumimos, involucrar a quienes no están participando en estas discusiones; y, finalmente, ejerciendo el voto.

Estamos viviendo en una época de las llamadas noticias falsas y a veces las noticias de los propios medios que, sin ser falsas, sí son piezas de propaganda que no responden a un interés periodístico (...)
Tampoco mantengamos esto como un asunto de unos cuantos, involucremos, compartamos, así como compartimos algunos memes que no tienen que ver con política, entremos a generar una conversación con esto."Mario Campos.

Asimismo, refiere el académico, los precandidatos deben evitar mostrar lo que no son, dejar a sus familias fuera del proceso electoral y hablar de lo que habla la gente, a fin de lograr meterse en las conversaciones del día a día.

¿Y hoy qué hace Juana Cuevas, esposa de Meade?

"Cuando se presenta como noticia que alguien come una torta con las manos o se sube a un avión comercial lo único que logra es destacar que es un hecho extraordinario lo que es normal para millones de personas en el país", apunta Campos.

Sé que hay una tentación de meter a hijos y esposa en el juego, pero, sobre todo, cuando se trata de menores de edad, creo que ningún puesto político debería valer el exponer a la familia a la crítica, a la vigilancia y hasta a los ataques públicos, pero ellos abren la puerta cuando los ponen allí".Mario Campos.