MÉXICO

Esta es la red de corrupción de gobernadores que 'mató' la salud en Veracruz

Hospitales abandonados o a medio construir son símbolo de la corrupción durante los sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte.

13/01/2018 7:30 AM CST | Actualizado 13/01/2018 8:08 AM CST
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Hospitales abandonados o a medio construir son símbolo de la corrupción que vivió Veracruz durante los últimos dos sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte. Los fondos fueron desviados y las comunidades se quedaron sin acceso a la salud. Con más de 2 mil 933 millones de pesos en inversión, 183 obras hospitalarias quedaron inconclusas.

En Papantla, solo hay dos hospitales en funciones que concentran la atención de 16 municipios de la sierra norte, pero están saturados y la atención es deficiente. La tercera opción, es el Hospital Regional Bicentenario, pero la obra está parada hace nueve años y aunque se invirtieron ahí más de 126 millones de pesos en construcción y equipo médico, el dinero nunca llegó a su destino.

Esta obra se suma a las 183 inconclusas en Veracruz durante los gobiernos de Fidel Herrera Beltrán (2004-2010) y Javier Duarte (2010-2016), que suman más 2 mil 933 millones de pesos, originalmente etiquetados para construcción, rehabilitación, mantenimiento y ampliación de centros de salud y hospitales. Los recursos federales llegaron a la Secretaría de Finanzas Estatal, pero no se entregaron.

La investigación se concentra en los casos más graves: 12 hospitales que en su tiempo fueron anunciados como la solución a problemas de saturación de otros sanatorios , o incluso serían Centros de Servicios Ampliados para municipios y comunidades donde el servicio público de salud más cercano está a dos horas de camino.

El desorden administrativo en estas obras es latente, tres solicitudes de información obtenidas por transparencia revelan inversiones dispares en las mismas obras.

Pero, en sus informes de gobierno, los exmandatarios anunciaron una inversión de más de 1 mil 585 millones de pesos solo para estas obras , que en la realidad , son cascarones deteriorados, con paredes cuarteadas y techos cayendo a pedazos que tienen diez años en abandono.

Para desviar los recursos utilizaron un esquema de corrupción que incluyó: empresas fantasma, simulación de licitaciones, adjudicaciones directas y la desaparición del dinero a través de la Secretaría de Finanzas Estatal.

Para el gobierno federal, quien aportó la mayor parte de los recursos, algunas de estas obras ya están concluidas, así lo revela el Plan Maestro de Infraestructura Física en Salud.

CORRUPCIÓN TRIPLICARÁ COSTO DE HOSPITALES

En México, un Centro de Salud de Servicios Ampliados de atención primaria tiene una inversión promedio de 35 millones de pesos, así lo demuestran los inaugurados en estados como Puebla, Jalisco y Tlaxcala. Pero en Veracruz, la corrupción y el desvío de recursos triplicó su costo.

Por ejemplo, en el municipio indígena de Soledad Atzompa, se construirá uno de los centros más caros del país, y aunque será austero, su inversión total es 138.6 millones de pesos de los cuales más de la mitad fueron desviados durante las pasadas administraciones.

La primera etapa de la Torre Pediátrica en el Puerto de Veracruz tendrá un costo de 627 millones de pesos. La obra abandonada desde 2013, presenta graves deterioros, con un avance del 63 % se tendrán que demoler dos pisos y reforzar la estructura de otros tres.

Con el recurso invertido en esta torre de cinco pisos, se podrían haber construido tres hospitales pediátricos, como el de León, Guanajuato que tuvo un costo de 211 millones de pesos.

Pero en Veracruz, simular licitaciones para continuar la construcción y equipamiento de hospitales inexistentes se hizo practica común para el gobierno. Aun cuando las construcciones eran obra negra, solicitaba al gobierno federal más recursos para continuar la segunda o tercera etapa, y comprar equipamiento e instrumental médico. En algunos casos no licitaba ni adjudica la obra, para evitar complicaciones con las empresas proveedoras y constructoras, adjudicaba directamente o simulaba licitaciones con empresas fachada.

El ejemplo es el municipio de Misantla, donde invirtieron 125.8 millones de pesos para la construcción de un hospital de 30 camas que es obra negra.

Su terminación es una promesa sin cumplir desde el 2009 cuando la obra fue abandonada de forma definitiva. Aún así, cuatro años después, la Secretaría de Salud de Veracruz pidió a la federación fondos por 64.3 millones de pesos para la segunda etapa, además de equipamiento médico. El contrato de equipamiento se otorgó a una persona física falsa, Andrés Mejía Rivero.

Entre 2008 y 2013, el esquema se repitió. El gobierno de Javier Duarte y Fidel Herrera usaron a Andrés Mejía y María Angélica Arellano Domínguez, cuyos domicilios fiscales no corresponden a empresas sino a casas familiares para desviar casi 130 millones de pesos destinados a dotar de equipamiento médico, mobiliario administrativo e instrumental a varios hospitales de Veracruz, algunos de los cuales eran obras abandonadas.

En las obras investigadas, están involucradas al menos 30 empresas y personas físicas con actividad empresarial, la mayoría creadas en los sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte entre 2007 y 2012.

Aun cuando la ley de Obra Pública estatal y federal, obliga a que una empresa este inscrita en el Registro Público de Comercio ( RPC) y en el Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM), para participar en licitaciones, algunas de las empresas no aparecen en el registro.

CORRUPCIÓN QUE CONTINUA CON GOBIERNO DE YUNES

El sistema de corrupción parece no acabar con el gobierno de Javier Duarte. El actual gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares adjudicó de forma directa un contrato para la construcción de un Centro de Salud con Servicios Ampliados en Soledad Atzompa, a la misma empresa que en 2015 y 2016, ganó contratos sin hacer la obra y simuló licitaciones con empresas inexistentes.

Grupo Constructor Velasco SA de CV, es la misma que entre 2015 y 2016 ganó contratos por 79.1 millones para la construcción del centro, y avanzó apenas 20%.

También para ganar una licitación pública nacional, simuló una competencia con Consorcio Constructor Inmobiliario Baipe SA de CV, empresa cuyo domicilio fiscal es una casa en una colonia popular en el Puerto de Veracruz.

A través de Baipe, el exgobernador Javier Duarte de Ochoa simuló inversiones por 52.2 millones de pesos para la construcción de cinco centros de salud y hospitales, que no se concluyeron.

Grupo Constructor Velasco SA de CV y Baipe están ligadas a su vez, a una persona física: Rubén Miguel Velasco Ocampo quien obtuvo contratos por 94.9 millones de pesos para la construcción de tres obras que también están inconclusas.

Estas dos empresas y la persona física se vinculan entre si a través de socios, representantes legales y la misma dirección oficial para recibir notificaciones.

Aun con estos antecedentes de corrupción, Yunes adjudicó de forma directa la terminación de la obra –aunque en el lugar no había más que cimientos-, del Centro de salud por 39.9 millones de pesos, cuyo avance físico actual es de 40%.

*Esta investigación fue realizada para AVC Noticias en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación de las Américas. Un programa de International Ventee for Journalists ICFJ en alianza con CONNECTAS, con cuya aprobación fue parcialmente publicado por el HuffPost.

En esta liga puedes leer la investigación completa.