UN MUNDO MEJOR

'Decepcionante', 'machista' pero también 'entendible' y 'debatible'... Mexicanas responden al manifiesto feminista francés

Nuestra realidad es muy distinta a la europea; sin embargo, conocer sus motivaciones e inclinaciones nos puede ayudar en esta batalla por los derechos de las mujeres.

14/01/2018 5:00 AM CST | Actualizado 14/01/2018 3:57 PM CST
John Springer Collection via Getty Images
Deneuve fue una de las francesas que salió esta semana a defender el derecho de los hombres a “importunar”

"La violación es un crimen. Pero el ligue insistente o torpe no es un delito, ni la galantería una agresión machista", dice el manifiesto que este 9 de enero publicó el diario Le Monde, y que incluye las firmas de 100 feministas francesas, entre las que destaca la actriz Catherine Deneuve.

Aquí el manifiesto completo (recomendamos leerlo en caso de no haberlo hecho ya).

El documento hizo eco a nivel local al día siguiente. Un sector feminista en Francia respondió, molesto, a la sentencia: "Defendemos la libertad de importunar, indispensable a la libertad sexual", lamentando que con el avance (milímétrico) de la igualdad, "las almas buenas" alertaran sobre los riesgos "de caer en el exceso".

La discusión también llegó a México. Primero, a través de notas de prensa publicadas en medios digitales (HuffPost, El País, entre otros), luego la discusión se concentró en redes sociales, y finalmente a la Televisión, Carlos Loret de Mola armó un debate con la respetada Marta Lamas y la feminista colombiana Catalina Ruiz Navarro. La polémica estaba levantada. ¿Las francesas liberales defendían acaso los peores vicios del patriarcado o lograban separar un abuso de, no solo la galantería, sino del propio impulso sexual que es, por naturaleza, ofensivo y salvaje? ¿Y qué con la creación artística en el cine o la fotografía y la libertad a exponer situaciones extremas de misoginia, por ejemplo? ¿En verdad reprochaban a las víctimas de abuso sexual o advirtieron el peligro de los extremos, y abogaron por la libertad que millones de mujeres han venido proclamando durante más de 100 años? Al final, el feminismo es uno de los movimientos más importantes del siglo XX.

En un país en que 66.1% de las mujeres mayores de 15 años ha experimentado al menos un acto de violencia en su vida, en el que 34.3% de las mujeres mayores de 15 años han sufrido violencia sexual en los espacios públicos, en el que se producen 600 mil delitos sexuales por año, en el que siete mujeres mueren al día víctimas de la violencia, la polémica era de esperarse. ¿De qué libertad sexual hablamos si en el México más popular no se ha llegado ahí siquiera?

"Cada feminicidio comenzó con alguna violencia sutil", explica al HuffPost la periodista Lydia Cacho, y agrega: "Cada violación comienza con un hombre que cree que su libertad de tomar un cuerpo a su antojo es más importante que la libertad de la dueña del cuerpo a la que ataca".

¿Te imaginas a Catherine Deneuve sintiéndose seducida en el metro con hombres cualquiera manoseándola libremente?Lydia Cacho

#MeToo

La cultura de denunciar los abusos en contra de las mujeres se gestó en Estados Unidos con el movimiento #MeToo en octubre de 2017, después de que algunas mujeres salieron a señalar acoso y abuso por parte del productor Harvey Weinstein. "Si todas las mujeres que han sido hostigadas o acosadas sexualmente escribieran 'Yo también' ('#MeToo') en un estado, podríamos darles a las personas una idea de la magnitud del problema", escribió en Twitter la actriz Alyssa Milano.

Miles de mujeres se unieron a la denuncia de agresiones sexuales sufridas en el ámbito laboral.

Lo curioso es que en el documento francés no hay una sola frase que esté a favor del abuso, por el contrario.

El movimiento #MeToo le dio a las mujeres un espacio que nunca habían tenido, les permitió reivindicar su voz, romper el silencio y abrir su confianza de participar en una denuncia pública multitudinaria, las colmó de un sentimiento de justicia, pero, sobre todo, "colocó la vergüenza del lado donde debe estar: los agresores", señaló la abogada y defensora de los derechos humanos, Karla Michelle Salas.

En ese sentido, Salas insiste en lo difícil que es para las mujeres víctimas denunciar y tener acceso a la justicia: "Quienes promovieron el movimiento #MeToo son mujeres valientes que nos inspiran a otras a no callar, que desmitifican el perfil de 'las víctimas de violencia sexual', que nos ayudan a entender cómo en realidad sin importar nuestros ingresos, color de piel, acceso a recursos, educación, nuestra apariencia, podemos ser víctimas de violencia".

Lo curioso es que en el documento francés no hay una sola frase que esté a favor del abuso, por el contrario. Y es ahí donde quizás empiece el verdadero enriquecimiento. En el entendimiento de ambas partes. En el entendimiento de la historia. En el entendimiento de los todos, del análisis de los complejos recovecos de cada punto de vista, radica el verdadero debate y el verdadero enriquecimiento.

La batalla entre la cultura norteamericana y francesa no es nueva

"Hay una historia, un contexto de por qué las francesas sacan el manifiesto, que tiene que ver con una corriente puritana con respecto a la sexualidad", explica la doctora Marta Lamas.

Lamas se refiere a la histórica batalla cultural entre Francia y Estados Unidos en torno a la sexualidad y al avance de las iglesias con respecto al tema de la sexualidad: "Los grupos religiosos han estado tratando de impedir que haya un ejercicio más libre de la sexualidad. Esa es una larga historia en Estados Unidos".

"Yo creo que el enojo que ha suscitado el manifiesto de las francesas no se entiende en el sentido de la denuncia que están haciendo, por un lado al puritanismo y por otro a una actitud de respuesta colectiva de actrices que de todas maneras hicieron sus carrera con eso. Tú aceptas unas reglas jodidas, te aprovechas, haces tu carrera y luego dices: 'híjole, soy una pobre víctima'. El tema del victimismo despertó la reacción".

Y aunque Lamas está de acuerdo con la denuncia al puritanismo y con la crítica a la victimización, lamenta que haya sido publicado como una reacción al #MeToo: "El contexto requería una explicación más amplia y creo que [las francesas] se quedan cortas también al no entrar a lo que ha sido el fondo del problema del #MeToo(...). El manifiesto no logra incluir la crítica a una realidad laboral muy dura que las mujeres están viviendo en muchos espacios".

Ximena Andión, directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, también lamentó que el manifiesto se publicara en el mismo contexto que el movimiento #MeToo, que además de visibilizar el acoso y el hostigamiento sexual, sentó las bases para empezar a desnaturalizarlos.

Torpeza, galantería, insistencia...

El mito del amor romántico sigue vigente y de ese imaginario se desprendan conceptos como seducción, galantería o caballerosidad, escenario que "considera que las mujeres son incapaces de decidir, ser autosuficientes y por ello deban aceptar el cortejo de los varones" señaló la senadora Martha Tagle al preguntársele si el manifiesto no confundía los conceptos "ligue insistente", "seducción" y "galantería".

La galantería y la seducción son acciones que "implican un juego, una danza voluntaria entre dos", dijo la periodista Lydia Cacho y agregó: "la sexualidad libre no importuna, es deliciosa e incita al juego. No es invasiva ni desigual".

Hubiera querido [que el manifiesto francés] aportara un punto de vista que iluminara las intolerancias bifocales del puritanismo anglosajón. Y que tanta falta hace ahora para que un movimiento de defensa de los indefensos no se convierta en un boomerang contra la libertad sexual...Carmen Boullosa, escritora

La crítica de cine, Fernanda Solórzano (1971), pidió ser cuidadosos con la lectura del manifiesto, que "contiene afirmaciones que pueden ser problemáticas", pues omite definiciones de palabras como "torpeza" o "galantería", cuyos significados son muy subjetivos y en el texto resultan vagos. Y ejemplificó: "Me puede parecer desagradable que alguien me importune, pero no en todos los casos me consideraría acosada. Y, en todo caso, puedo responder verbalmente a ese acto de importunación".

Sin embargo, Tamara de Anda —la tuitera que causó revuelo cuando decidió denunciar a un taxista que le lanzó un "piropo"— explicó: "En efecto, la seducción y la galantería no son delitos, pero los movimientos que a ellas les parecen "exagerados" y "totalitarios" no hablan de eso, hablan de cómo hombres se aprovechan de su posición de poder para acosar y violentar mujeres. Me impresiona que sean incapaces de distinguir una cosa de la otra, que no vean la diferencia entre ambientes: uno donde en el que tira la onda y la persona pretendida están en igualdad de condiciones y la segunda puede negarse sin problemas ni consecuencias; y otro donde la segunda está acorralada por una serie de circunstancias".

Por su parte, la directora de GIRE, Regina Tamés, destacó: "No creo que las mujeres que participan en el movimiento #MeToo tengan dudas sobre qué es una violación y qué una seducción". Explicó que "lo fundamental es el consentimiento. Y ahí radica la diferencia entre si es o no algo negativo, reprobable, y no deseado".

Por otro lado, la escritora mexicana Carmen Boullosa, dijo haber empezado a leer la carta con expectativas: "Hubiera querido aportara un punto de vista que iluminara las intolerancias bifocales del puritanismo anglosajón. Y que tanta falta hace ahora para que un movimiento de defensa de los indefensos no se convierta en un boomerang contra la libertad sexual, o simplemente la libertad. (...) La carta parece desconocer que hay una estructura social (o moral) que permite el abuso rutinario".

"Bien diferente es seducir y ser galante que abusar de una persona cuando estás en una situación de poder", señaló.

Sobre el puritanismo

Para Marta Lamas, hasta ahora quizá el personaje que le ha visto más lados positivos a la publicación francesa, "la seducción insistente o torpe no es un delito, y la galantería no es una agresión machista, pero eso no quita que haya formas de galantería que sean agresivas", según dijo en un debate con Loret de Mola.

En ese sentido, la directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, Ximena Andión, advirtió que precisamente pensar que cualquier galantería o seducción son acoso "nos hace caer en este 'puritanismo sexual', donde todo lo sexual es impropio, malo moral y socialmente, y peligroso". Por lo que es elemental actuar con cautela para no caer en la condena de manifestaciones sexuales y eróticas consentidas entre adultos.

"Al movimiento extremista religioso y conservador le viene muy bien que lo único que se hable en el debate público sobre la sexualidad sea en términos negativos y de violencia", agregó Andión. "Eso ayuda a empujar una agenda de control de la sexualidad y la reproducción". Por eso, dijo, "es necesario dialogar sobre los matices y las expresiones positivas de la sexualidad".

Lo positivo, debatir; no quedarnos callados ni calladas

Más allá de enfrascarnos en posiciones fundamentalistas y polarizadas es relevantísimo dialogar sobre el tema del acoso y la violencia sexual y escuchar diversas voces, coincidieron todas las entrevistadas.

"Es importante escuchar diversas voces para que ese boomerang no arrase con figuras que necesitamos en estos momentos siniestros", agregó Carmen Boullosa. La directora de GIRE, Regina Tamés, coincidió: "dentro del feminismo siempre han existido distintas corrientes y eso nutre la diversidad y pluralidad, lo cual creo que es muy positivo".

"Es necesario educar a las nuevas generaciones", dijo Fernanda Solórzano. Y en "este proceso de reeducación colectiva —libre de miedo e intimidación— se requerirá "la alianza y comunicación entre mujeres y hombres para determinar qué es aceptable y qué no lo es".

Marta Lamas concluyó: "Yo creo que esto requiere que de verdad nos pongamos a discutir el cambio civilizatorio que ha habido en las relaciones entre hombres y mujeres", que ayude a cambiar las cosas "no de un día para otro, y menos a chingadazos" sino "con intervenciones públicas como el #MeToo, con el manifiesto de las francesas que abre la discusión, con la Marcha Violeta que hubo en Ciudad de México el 24 de abril pasado, con cosas masivas que le muestran a la sociedad que queremos otro tipo de relaciones entre hombres y mujeres".

Y tiene razón. Empecemos por debatir para cambiar realidades.

Aquí puedes revisar las opiniones de cada entrevistada:

Martha Lamas: Yo también creo que importunar es parte de la libertad

Regina Tamés: "Las mujeres debemos atesorar y cuidar las libertades sexuales que hemos logrado"

Tamara de Anda: Las feministas francesas que firmaron el manifiesto no ven más allá de sus narices

Ximena Andión: "Es riesgoso pensar que cualquier galantería o seducción es acoso"

Fernanda Solórzano: 'Contiene afirmaciones que pueden ser problemáticas'

Karla Michelle Salas: "El abuso de poder no es natural, la violencia no es natural"

Lydia Cacho: "La galantería y la seducción implican un juego"

Martha Tagle: "Representa una oportunidad para seguir hablando de la problemática del acoso"