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Con reforma energética y liberalización, la gasolina no ha bajado, ¿por qué?

Crecieron los precios y el gobierno federal no tiene mucho para donde moverse.

10/01/2018 5:00 AM CST | Actualizado 10/01/2018 9:30 AM CST
Edgard Garrido / Reuters
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Tres años después de la reforma energética y a un año de la liberalización de precios, las gasolinas, luz y gas no han bajado sus costos como lo pronosticó el presidente Enrique Peña Nieto.

El día en que se promulgó la reforma en 2014, el presidente prometió que con los cambios constitucionales y la apertura del sector a la iniciativa privada bajaría el costo de los energéticos para los mexicanos.

"Es una reforma transformadora, que moderniza el marco constitucional para abrir el sector energético a la inversión, a la tecnología y a la competencia, permitiendo que el país cuente con mayor energía a menores costos"dijo EPN en agosto de 2014.

Un año después, en enero de 2015, el presidente aseguró en su cuenta de Twitter que con otra de las reformas que impulsó, la hacendaria, no habría más gasolinazos -como se llama comunmente a los incrementos en los precios de ese combustible.

Pero la realidad fue otra. En 2017, el año de la liberalización de los precios de las gasolinas, México fue el segundo país de la OCDE con más incrementos en los costos de los energéticos, con un aumento inflacionario de 16.2%, solo debajo de Turquía (con 11.9%), según datos del Índice de Precios al Consumidor de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos presentados en diciembre.

En los primeros días de 2018, los gasolineros anunciaron un alza en los precios a causa de un incremento de 6.9% al impuesto sobre producción y servicios. En el Valle de México, los precios aumentaron entre 39 centavos y un peso por litro respecto a diciembre, según un monitoreo de los diarios Reforma y El Universal.

¿Qué pasó?

Edgard Garrido / Reuters
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El Huffpost México consultó a los especialistas del sector energético Miriam Grunstein, profesora-investigadora de la Universidad Panamericana, y Enrique Cárdenas, economista y profesor de la Universidad Iberoamericana en Puebla, sobre las razones por las que no se cumplió la promesa del gobierno federal de la baja en los precios.

Ambos coinciden en que la apertura del sector energético era necesaria, pero que el gobierno federal hizo una promesa que no podía cumplir.

"No había manera de que con cambiar la constitución, cambiar las leyes y abrir a la participación privada, los precios fueran a bajar; al contrario, cuando liberas un mercado y has tenido todo un rezago e ineficiencias (en ese mercado), las cosas van a ser más caras por un tiempo"investigadora Miriam Grusntein.

Explicó que durante los años de bonanza en el precio del barril de petróleo hubo una fuerte desinversión en Pemex, que derivó en el declive del sistema de refinación y, con ello, en la dependencia por la importación de gasolinas, que está sujeta al tipo de cambio porque se comercializa en dólares.

Según los datos más recientes de Pemex, en noviembre de 2017 se importó el 78.3% de las gasolinas que se vendieron en el país, es decir, 637.2 mil barriles diarios. Esta cifra representa 14.5% más de lo que importaba en enero del mismo año.

Pemex

El crecimiento de las importaciones de gasolinas aunado a la corrupción y malos manejos en Pemex crearon en México un mercado poco eficiente y poco competitivo, que se vió afectado en 2014 por la caída de los precios del petróleo, después de promulgada la reforma.

En 2014, el precio del petróleo cayó 49.8% en solo 6 meses, al pasar de 115 dólares por barril en junio a 57.3 dólares en diciembre, debido a la alta producción y baja demanda del petróleo a nivel mundial, según datos del Departamento de Energía de Estados Unidos.

AIE

"La caída de los precios de crudo brindó muchos menos recursos fiscales a Hacienda, y el SAT nunca ha sobresalido por cobrar impuestos ni a los ricos ni al sector informal; esos impuestos se tienen que compensar", dijo Grunstein. "Una manera de tener contribuyentes cautivos es en el tanque (de gasolina). Ahí no hay evasión posible: pagas o pagas".

Para el economista Enrique Cárdenas, una de las principales razones por las que el precio de la gasolina no ha bajado es que el gobierno federal compensó la pérdida de ingresos petroleros con el alza al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en el consumo del combustible.

Entre 2010 y 2017, los ingresos petroleros tuvieron una caída del 6.8% promedio anual, al pasar de 1 billón 026 mil millones de pesos en 2010 a 835 mil 602 mdp en 2017, según datos del Centro de Estudios en Finanzas Públicas (CEFP).

CEFP

Aunque planeada para 2018, el gobierno federal envió hace dos años al Congreso una propuesta para adelantar a principios de 2017 la liberalización de los precios de las gasolinas y, con ello, eliminar el subsidio e instaurar de forma fija el IEPS.

"La promesa que se hizo por parte del gobierno federal de que iban a bajar los precios de los combustibles no se ha materializado por este impuesto, que se ha dado para sustituir la pérdida de ingresos petroleros".economista Enrique Cárdenas.

Explicó que el contexto de la alta dependencia a la importaciones y la reducción en el precio del petróleo puso a México en una situación financiera complicada por la caída de los ingresos petroleros.

"No veo mal que una reducción de los ingresos de tal magnitud se sustituya con un impuesto progresivo -paga más quien más consume- (...) pero cometieron el error de haberlo prometido y, por otro lado, la corrupción ensombrece cualquier cosa", dijo. El académico puso como ejemplo el robo de gasolina de los huachicoleros, los casos de corrupción de mexicanos con la petrolera Odebrecht y los altos pasivos en Pemex.

¿Bajarán pronto los precios?

Jose Luis Gonzalez / Reuters
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Los analistas consideran que los precios de las gasolinas no bajarán pronto, por el estado actual del mercado energético en México, la dependencia a los mercados internacionales y que el gobierno federal no podría compensar el daño a la finanzas públicas que implicaría reducir el IEPS.

"No creo que haya otra solución más que abrir el mercado a la inversión privada, pero hay que pasar por un periodo de ajuste", dijo Grusntein. "Si más particulares invierten y hay menos distorsiones (en el mercado), la competencia y la abundancia en infraestructura van a bajar los precios, pero eso va a tardar mucho (...) años".

Por su parte, Cárdenas considera que para la disminución en los precios de las gasolinas depende del mercado internacional, pues el gobierno federal no tendría forma de compensar la pérdida de ingresos por medio del impuesto a las gasolinas.

"Estamos a merced de lo que suceda afuera en el mercado, del precio del dólar con relación al peso y, la única medida que tiene el gobierno es bajar el impuesto", dijo Cárdenas. "Pero eso le hace un hoyo fuerte en las finanzas públicas".