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09/01/2018 12:33 PM CST | Actualizado 09/01/2018 12:33 PM CST

La problemática de las fiestas sexuales en Silicon Valley será expuesta en nuevo libro

"Si participas en estas fiestas sexuales, nunca pienses en emprender una nueva empresa o que alguien invierta en ti".

olaser via Getty Images
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No es ningún secreto que las mujeres que quieren sobresalir en la industria tecnológica seguido se enfrentan a sacrificios y riesgos a los que sus colegas hombres no, pero un nuevo libro ofrecerá un vistazo a un elemento menos conocido que está en juego: fiestas sexuales exclusivas, llenas de drogas, en las que el clamor por la liberación carnal enmascara una problemática dinámica de poder.

El próximo libro de la periodista veterana de Bloomberg Emily Chang, Brotopia: Breaking Up the Boys' Club of Silicon Valley (Brotopia: descubriendo el club de los chico de Silicon Valley) denuncia estas reuniones. Una adaptación del título apareció en Vanity Fair la semana pasada.

Chang entrevistó a casi dos docenas de personas familiarizadas con estas fiestas, en las que los hombres -generalmente inversores de primera ronda, empresarios prominentes y ejecutivos de alto rango- se relacionan con mujeres jóvenes y atractivas que trabajan en la industria tecnológica u otras relacionadas.

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Fuentes anónimas describieron reuniones secretas y que a menudo involucran drogas, Chang relata:

Así es como transcurre la noche, según los que han asistido. Los invitados llegan antes de la cena y son evaluados por guardias de seguridad privada, quienes lo rechazarán si no está en la lista. ... El alcohol lubrica la conversación hasta que, después de la última ronda, se lanzan las drogas. Alguna forma de MDMA, mejor conocido como Éxtasis o Molly, (droga) conocida por transformar extraños en amigos extremadamente afectuosos, es de rigor, incluidas las tabletas de Molly que tienen los logos de algunas de las compañías tecnológicas más importantes. Algunos se refieren a estas fiestas como "E-parties".

Las fuentes dijeron que se alienta a los asistentes a intimar con otros invitados. A menudo, los anfitriones imponen a una mayor proporción de mujeres sobre hombres y se inclinan "fuertemente hacia las fantasías heterosexuales masculinas", observó Chang. "A menudo se espera que las mujeres participen en tríos que incluyen a otras mujeres, el comportamiento gay y bisexual masculino brilla por su ausencia".

Mientras que muchos de los hombres con los que habló Chang ven estas reuniones como otra forma de ser disruptivos en el mundo, las mujeres se enfrentan a un dilema: saltarse la fiesta significa perderse los negocios y las redes que ahí ocurren, pero la asistencia puede tener su propio conjunto de consecuencias.

"Si participas en estas fiestas sexuales, nunca pienses en emprender una nueva empresa o que alguien invierta en ti", le dijo una empresaria a Chang. "Esas puertas se cierran. Pero si no participas, estás excluido. Estás condenado si participas, y maldito si no lo haces".

Otras mujeres que hablaron con Chang dijeron que sus colegas hombres se abalanzaron agresivamente y las hostigaron sexualmente después de enterarse de que habían asistido a alguna de las reuniones.

Este comportamiento no sorprende, dada la historia de discriminación de género en Silicon Valley: a las mujeres en la industria tecnológica se les paga menos, se las mantiene fuera de los puestos de alto rango y se enfrentan al acoso sexual desenfrenado. El mayor escándalo de mala conducta sexual en el sector que se desarrolló el año pasado fue en Uber, que despidió a 20 empleados después de que las acusaciones de acoso explotaron.

El libro de Chang se publicará el próximo mes. Puedes leer la adaptación completa aquí.