MÉXICO

Así se fue construyendo el desastre en Álvaro Obregón 286

El HuffPost tuvo acceso a documentos que evidencian cómo el inmueble, donde más víctimas mortales hubo a causa del #19S, presentaba irregularidades desde 1958, año en que se proyectó como “una construcción de apartamentos en tres niveles”.

07/12/2017 5:00 AM CST | Actualizado 12/12/2017 12:57 PM CST
Cuartoscuro.

Desde el expediente resguardado en la Administración de Documentos del Gobierno del Distrito Federal, la ficha catastral publicada por el gobierno capitalino, la falta de protocolos en todos los niveles de gobierno hasta la desatención a los familiares de las víctimas mortales y la falta de responsables por las perdidas económicas de las empresas que se encontraban en Álvaro Obregón 286, todo apunta a una serie de omisiones tanto de las autoridades, los responsables de obra y los dueños del inmueble.

Álvaro Obregón 286: cuando el gobierno no supo qué hacer y los ciudadanos sí.

Un reporte del predio de la Oficialía Mayor del entonces Gobierno de la Ciudad de México señala que el edificio fue construido en 1965, sin embargo, el documento para el alineamiento del predio está fechado en diciembre de 1958 para "una construcción de apartamentos en tres niveles", según constató el HuffPost en documentos a los que tuvo acceso.

En 1930, en la Ciudad de México se empezaron a hacer construcciones de dos pisos. El primer Reglamento de Construcción importante en Ciudad de México es de 1958. Fuente: Cenapred.

Al momento de colapsar, el 19 de septiembre, el edificio ubicado en el 286 de Álvaro Obregón tenía siete niveles: la planta baja donde se encontraba la recepción y el estacionamiento, y seis pisos de oficinas.

Tan sólo siete días después de la tragedia, el 26 de septiembre, Humberto Morgan, coordinador de asesores de la Secretaría de Movilidad (Semovi) --dependencia a la cual fueron asignadas las labores en AO 286 por parte del Gobierno de CDMX--, declaró que en el edificio "se hicieron dos cosas terribles"; la primera, manifestó, erigir tres nuevos pisos; la segunda, construir a partir del tercer piso con una losa cuatro veces más gruesa que las normales y, por consecuencia, más pesada.

En una solicitud de alineamiento y números oficiales fechada en marzo de 1959 se señala que se autoriza dicho procedimiento para "construcción de apartamentos seis niveles, debiendo proporcionar estacionamiento suficiente en el mismo predio", para el cual se destinaron 344 metros cuadrados en la planta baja del edificio, se lee en la licencia 1/2291/59.

Esa misma licencia concede la autorización para "construir comercio, despachos y apartamentos en seis niveles, sin volado que invada la vía pública y debiendo construir contra-barda en las colindancias con el predio número 286 de la calle Álvaro Obregón" conforme al alineamiento fechado en diciembre del 58 en el que se hablaba de "una construcción de apartamentos en tres niveles".

En las notas del citado documento se lee que la obra "queda bajo la responsabilidad del solicitante" y que "quedará inexistente" si "los planos y la obra no se ajustan a la legislación y alineamiento en vigor".

En la ficha de la Dirección General de Patrimonio Inmobiliario del Gobierno del Distrito Federal en el que se asienta que la construcción data de 1965 se señala que la superficie del terreno es de 774,966 metros cuadrados y una superficie total construida de 4,178 m2. Mientras que en un peritaje de marzo del 1959 se especifica que la superficie total construida es de 3,301 m2 y que la superficie del terreno es de 780 m2.

Gobierno del Distrito Federal.

El inmueble de Álvaro Obregón 286 pasó a ocuparse terminado como un "edificio de planta baja y cuatro pisos" para departamentos y despachos construido con techo de concreto, muros de tabique, pisos de granito y decorado de yeso, con base en una manifestación de construcción fechada el 19 de diciembre de 1960.

El mismo documento expone que la superficie construida en la planta baja, el primero, segundo, tercero y cuarto piso es de 560 metros cuadrados cada una al momento de manifestarse, y el quinto y sexto piso sólo aparecen enunciados, pero sin especificaciones, pues entonces todavía no se habían erigido.

Al momento de ocupar un inmueble, con base en el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal, el propietario se constituye en el responsable de la operación y mantenimiento de la obra a fin de satisfacer sus condiciones de seguridad e higiene.

En este sentido, Cynthia Murrieta Moreno, directora de Protección Civil en Cuauhtémoc explicó al HuffPost que el artículo 62 del Reglamento de Construcciones apela a la buena fe del propietario, el cual acude a manifestar a la delegación lo que va a hacer, a entregar su proyecto "pero es de buena fe".

"Antes era licencias de construcción, no manifestaciones, y la manifestación significa que la gente viene con sus documentos a manifestar que está en regla y que se responsabiliza por lo que construye, por lo que remodela, por lo que refuerza, y por lo que puede volver a construir, reconstruir o demoler", precisó Murrieta.

CONSTRUYENDO EL DESASTRE

Cuartoscuro.

Para Carlos Miguel Valdés González, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastre (Cenapred), en Ciudad de México se está construyendo el desastre, entre edificaciones mal hechas, diversidad constructiva y omisiones, pues al cambiar el uso de suelo también debe modificarse la estructura.

En Álvaro Obregón se conjugaron todas: se construyeron tres pisos de más con base en el documento fechado en 1958 donde se menciona "una construcción de apartamentos en tres niveles", pero dos más con base en la manifestación fechada el 19 de diciembre de 1960 en la que se consigna que pasa a ser ocupada "terminada" una edificación con planta baja y cuatro pisos.

Sin que hasta el momento ninguna autoridad pueda precisar cuándo fueron construidos los pisos extras, que en efecto aparecían citados en la licencia de construcción de 1959 –como ha argumentado la inmobiliaria propiedad de Ernesto Sota --, pero que no habían sido erigidos cuando éste fue terminado en el 60, se infiere que fueron construidos antes de 1993, pues en un análisis sísmico de ese año ya aparece un sexto nivel, se desprende de los documentos a los que el HuffPost tuvo acceso.

Dicho análisis menciona desde entonces desplazamientos "pequeños" en el sentido perpendicular que se determina no revisar y también concluye que resulta "innecesario revisar trabes y losas de cimentación".

Para 1997, como documentó Televisa, tras realizar una inspección ocular, personal técnico de la Secretaría de Obras detectó que el inmueble presentaba un asentamiento de 15 centímetros hacia el oriente, "lo que ocasiona un desplome del inmueble originando un contacto con el edificio vecino número 284 y en estas condiciones existe el peligro de que ambas estructuras choquen ante la acción de un sismo intenso".

Cortesía.

Teníamos una empresa ahí hace tiempo y quien era el director de esa empresa, cuando se enteró que el edificio se había caído me dijo 'yo le dije muchas veces a Ernesto (Sota) que el edificio estaba chueco', porque eso era un hecho, el edificio tenía una inclinación como de 15 centímetros, te sentabas en una silla y se iba sola". Sobreviviente que trabajaba en AO 286 y quien solicitó el anonimato.

El dictamen de 1997 que fue difundido por la cadena Televisa era del desconocimiento de las autoridades del gobierno central como del delegacional; al respecto, la directora de Protección Civil en Cuauhtémoc, Cynthia Murrieta Moreno, manifestó que lo funcionarios deben de ser más transparentes y responsables al entregar los archivos que dejan al abandonar un cargo, además de que en dicha demarcación hay archivos que se perdieron durante un incendio de 2006.

Es del 97 (el dictamen), yo estoy segura que si el señor que le entregó al otro señor le dice 'mira, te voy a dejar este, yo ya me voy, pero te voy a dejar este, ve lo que dice, no pueden rentarlo, te lo dejo aquí como prioridad uno y fírmame aquí, porque te lo estoy dejando', el siguiente funcionario, so riesgo de responsabilizarse, tiene que darle atención a esto.
Después del 19 de septiembre, creo que vamos a ser más sensibles los funcionarios, más ordenados, pero sobre todo más responsables a la hora de entregar una oficina. Es la única forma de que no queden los archivos enterrados y además porque la ley me obliga a mandar todo al archivo." Cynthia Murrieta, directora de Protección Civil en la delegación Cuauhtémoc.

El 8 de noviembre, tras los diversos señalamientos, la inmobiliaria Álvaro Obregón S.A de C.V emitió un comunicado en el que aseguraba que, a lo largo de los años, el inmueble tuvo "un debido mantenimiento y actualización pertinente".

Después del sismo del 7 de septiembre, arrendatarios advirtieron a Ernesto Sota (padre) que había bastantes grietas en el edificio, sobre todo en el cubo donde se encontraba el elevador, sitio en el que diversos testimonios recabados por este medio señalan que fue hallado un número importante de víctimas mortales.

Él (Ernesto Sota) tenía una actitud un poco altiva, cuando le decíamos esto está agrietado, nos decía 'es pintura, es pintura', todo era pintura para él. No hubo una grieta que el dijera 'déjame revisar'". Sobreviviente de AO 286.
Sí sabían (los dueños) que estaba mal el edificio, una chica que trabajó ahí dijo que en el sismo de marzo de 2012, se cuartearon las paredes, se les cayó el techo, y que le habían comentado a los dueños". Hermana de víctima mortal.

EL CUARTO PISO

Los documentos consultados por el HuffPost dan certeza de que el inmueble fue entregado en diciembre de 1960 con cuatro pisos más planta baja.

Es en el cuarto piso, el último construido originalmente, donde estaban las oficinas de Aguilera Contadores, sitio donde se encontraron más víctimas mortales y a donde fue más difícil acceder.

Cortesía.
Esquela que da cuenta de las personas fallecidas en las oficinas de Aguilera Contadores.

En los días del rescate, Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación aseguró, tras acudir a Álvaro Obregón 286, que no se detendrían las labores, pues contaban con información sobre que en el cuarto piso, "es donde vamos a encontrar el mayor número de personas", pero que debían enfrentarse a una construcción irregular que obligaba a los rescatistas a vencer "una pesada estructura de concreto".

Es en el quinto y sexto piso donde se presume se construyó con otro tipo de losas, las cuales -- explicó Humberto Morgan en su momento--, tenían base de concreto, una cama de arena y una segunda base de concreto y cada una tenía un espesor de 60 centímetros, cuando las losas normales tienen aproximadamente 15 cms.

Sí, nos decían (los rescatistas) que estaba complicado (el rescate en el cuarto piso) porque eran losas muy gruesas y lo estuvimos viendo, eran losas muy gruesas. El día que me iban a entregar el cuerpo de mi hijo, estuve en zona cero, y pasó un pedazo de losa, enorme, más de 60 centímetros, salió en un tráiler, y decían que ese pedazo era como de 10 toneladas, sólo ese trozo". Madre de víctima mortal de la empresa Aguilera Contadores, ubicada en el cuarto piso.

Cortesía.
Imagen captada por el familiar de una víctima de una de las losas irregulares que fue removida.

Las autoridades concluyeron en su momento que los pisos extras y el sobrepeso de las losas, provocaron que el edificio se colapsara en forma de "mordida de pastel" por la parte del medio y que las trabes se cayeran una sobre la otra, en forma de sándwich.

Lo que oímos es que habían quitado un muro de carga, el de en medio, por eso es que es fue así como en v; algunos comentan que sí había (en el piso 4) un muro y que lo quitaron porque hicieron más cubículos para que se viera más amplio".Madre de víctima mortal en A0 286.

Cortesía.
Dibujo de distribución de las oficinas de Aguilera Contadores que fue hecho con base en el testimonio de una ex trabajadora para que los familiares pudieran señalar a los rescatistas donde podrían estar las personas atrapadas.

En el mismo comunicado del 8 de noviembre, la Inmobiliaria Álvaro Obregón aseguró que el interior del edificio "no sufrió, en ningún momento, cambios que pudieran afectar su estructura" y que fue construido de tal forma que "no contaba ni requería muros de carga".

Familiares de víctimas señalaron al HuffPost que Guido Sánchez, comandante y director ejecutivo del Escuadrón de Rescate del ERUM CDMX, les informó que la base del edificio estaba bien, pero que se estaba venciendo por el peso que había arriba.

Asimismo, que no contar con trabes ni castillos en medio fue lo que provocó que las losas usadas en el quinto y sexto nivel cayeran y partieran el cuarto piso por la mitad.

Hasta ahora se carece de información técnica importante, como planos estructurales, fechas de construcción de los dos pisos nuevos, información oficial sobre los materiales utilizados en estos o actas de revisión periódica del inmueble, considerando que ya se había documentado que el edificio en Álvaro Obregón tenía problemas de desplazamiento y de desnivelación.

Había gente que sabía que había edificios en riesgo y sin embargo, no se hizo nada, y los edificios se colapsaron". Cynthia Murrieta, directora de Protección Civil en la delegación Cuauhtémoc.

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