INTERNACIONAL

Las inmigrantes mexicanas acosadas en EU también tienen rostro en 'Persona del Año'

Isabel Pascual representa a este grupo que además de sufrir persecución inmigratoria, también padece hostigamiento sexual en los campos de cultivo.

06/12/2017 11:44 AM CST | Actualizado 06/12/2017 2:27 PM CST

Time

Isabel Pascual trabaja en California. Como miles que deciden perseguir el "sueño americano", esta mexicana encontró trabajo en un campo de cultivo recogiendo fresas. Pero su sueño se convirtió en pesadilla cuando alguien creyó que por ser mujer, podía violentarla.

Su lugar de trabajo fue el primero en ser vulnerado; después en su casa, cuando su acosador aparecía cerca. No podía decir nada, el acosador amenazó con ir y lastimar a sus hijos.

Pero se atrevió a hablar en noviembre pasado. Pascual, junto a decenas de trabajadoras agrícolas de California, marchó por las calles de Hollywood para expresar su solidaridad, primero, con todas las famosas que hablaron pública y masivamente por el acoso sexual sufrido; segundo, por ella y las minorías que padecen lo mismo.

Esta mexicana inmigrante es una de las cinco mujeres que aparecen en la portada de Time dedicada a la legendaria edición Persona del Año. Pascual es una representante de las mujeres y hombres que se atrevieron a romper el silencio, los silence breakers, sobre el acoso sexual en sus lugares de trabajo.

Junto a ella aparece Ashley Judd, la actriz que con su confesión a The New York Times sobre el acoso del productor Harvey Weinstein desató el movimiento #MeToo. Están también la cantante Taylor Swift; Susan Fowler, exingeniera de Uber, embarazada de ocho meses; Adama Iwu, una cabildera corporativa en Sacramento.

Y el codo de una mujer, una trabajadora de un hospital, la voz anónima, que representa a todos aquellos que aún no han podido hablar.

"Casi todas las personas entrevistadas por Time acerca de sus experiencias expresaron un miedo aplastante sobre lo que les sucedería a ellos personalmente, a sus familias o a sus trabajos si hablaban", se lee en la introduccion de la edición.

Isabel Pascual sabe de estos riesgos. Su rostro es público, no su nombre real, Time lo cambió por su seguridad. "Me sentía desesperada. Pero gracias a Dios, mis amigos en los campos de cultivo me apoyaron. Entonces, me dije que era suficiente. Perdí el miedo. No me importa si me critican. Puedo ayudar a otras personas que pasan por lo mismo".

El mensaje es claro: no las ni los silenciarán.