ESTILO DE VIDA

Cómo ser un buen tipo en la oficina sin acosar o molestar a las mujeres

No te preocupes, es bastante fácil.

06/12/2017 8:55 AM CST | Actualizado 06/12/2017 9:50 AM CST

La oleada de casos de alto perfil de acoso sexual en Hollywood, en los medios, la política, tecnología y todas partes ha hecho que muchos hombres se hagan algunas preguntas: ¿Habré hecho en el trabajo algo que pueda considerarse acoso?, ¿tengo que tratar todo con pinzas ahora cuando trabaje con mujeres?

Las respuestas a esas preguntas no son tan complicadas. Como lo dijo un usuario de Twitter, sólo sé una persona decente que respeta a todos los seres humanos.

No, los hombres no tienen que tener miedo en el lugar de trabajo. No tienes que tratar todo con pinzas. No tienes que aislarte. Esto es bastante fácil. Sólo no ataques, acoses o violes a nadie.

Además, puedes hacer "La prueba de la Roca". La bloguera Anne Victoria Clark sugirió recientemente que los hombres hagan como que están tratando con el luchador y actor La Roca cuando estén en una reunión o mientras toman un café con una colega mujer.

Es una sugerencia ingeniosa, pero ¿de qué manera real y concreta puedes ser aliado de las mujeres en tu oficina? A continuación, algunos expertos en acoso sexual comparten consejos.

1. ¿Te preocupa hacer comentarios incorrectos? Usa esta prueba de fuego.

Relájate. No tienes que ponerte nervioso por hablar con una colega. No dejes de bromear, siempre y cuando tus chistes no sean pícaros o sexuales. Sé listo y no hagas sentir incómodas a tus colegas con chistes sexuales o inadecuados.

Puedes usar la prueba de fuego que sugiere Lynn Taylor, experta en relaciones en los lugares de trabajo y autora de Doma a tu terrible tirano de la oficina. Cómo manejar el comportamiento infantil del jefe y sobrevivir en el trabajo:

"Cuando tengas dudas, pregúntate: '¿Lo que voy a decir afecta la productividad de la oficina?' Siempre hay que ser amistoso pero no hay que poner a prueba los límites".

"Un cumplido aparentemente inocuo puede tomarse de la forma equivocada, así es que ¿para qué arriesgar?", dijo al HuffPost. "Si se combina con otros comentarios o acciones halagadoras, te puedes resbalar".

2. No temas que las quejas por acoso interfieran con tu asesoría a las mujeres en el lugar de trabajo.

Algunos hombres están dejando de asesorar a las mujeres por temor a que la interacción uno a uno con las subordinadas se malinterprete y cause habladurías.

Como dijo un cirujano ortopédico en una entrevista reciente con el New York Times: "Tengo mucho cuidado porque mi modo de vida está en la línea. Si alguien del hospital dice que tuviste contacto inapropiado con alguna mujer, te suspenden para hacer una investigación, y tu vida se acaba. ¿Esa sensación terminará alguna vez?".

Esas dudas que presentó el NYT en un artículo sobre los hombres en la tecnología, las finanzas y otras áreas dominadas por ellos, indican que las mujeres pueden perder el tipo de asesoría y entrenamiento que hace avanzar las carreras, dice Susan Strauss, una consultora que asesora a las empresas sobre la forma de evitar el acoso sexual y el bullying.

"Las mujeres están subiendo por las escaleras para romper el techo de cristal, pero es una escalera difícil de trepar", dijo. "Necesitan aliados en los hombres porque con frecuencia ellos son los que están en los niveles más altos de la organización. Si conoces las reglas que ayudan a avanzar a las mujeres en cuanto a ascensos y mejoras, debes compartirlas".

3. Tu lugar de trabajo no es Tinder. No busques a tu pareja en la oficina.

Las relaciones consensuales entre dos compañeros de trabajo que se gustan mucho simplemente suceden. Dicho esto, no estés al acecho en el lugar de trabajo, dijo Michael Gold, psicólogo empresarial y consultor que da terapia a acusados de delitos sexuales en el Departamento de Correcciones del Illinois.

"Hay millones de parejas potenciales disponibles para ti. No tienes que salir con las pocas personas que trabajan contigo", agregó. "Salir con alguien del trabajo puede convertirse en un campo minado de decisiones éticas relacionadas con diferencias de poder, consentimiento, cultura, comunicación. Deja que tu trabajo quede libre de subtextos y situaciones incómodas, y sal con personas que no trabajan contigo".

4. Conserva tu lado profesional en las fiestas de la oficina y en los eventos fuera de horas de trabajo.

El acoso sexual no queda dentro de las paredes de la oficina. Las mismas reglas se aplican en una fiesta de Navidad, en la hora feliz, el almuerzo de despedida, en viajes de trabajo, dice Taylor.

"Muestra siempre a tu yo profesional", dice. "Eso hay que recordarlo especialmente en las fiestas decembrinas cuando todo el mundo se suelta el pelo en aras de la "amistad".

5. Si ves que un compañero se comporta inadecuadamente, haz algo al respecto.

Si ves que un compañero se salta los límites, tal vez no tengas una obligación legal, pero tienes una obligación ética de decir algo, dice Strauss. Habla con el acosador sobre lo que viste y si el comportamiento es muy notorio, tal vez puedas considerar reportarlo con recursos humanos o la gerencia.

¿Tienes que preguntar primero a la víctima si reportar a una persona? Strauss no lo considera necesario.

"Algunos dirían que las mujeres deciden si dan permiso de reportar, y aunque entiendo esta lógica, considero que permite que la víctima mantenga cierto control sobre su víctima", dijo. "Si no se reportan los incidentes, se da aprobación tácita para que el acosador siga atacando".

6. Sé empático, especialmente si eres el supervisor.

Estudios sugieren que mientras más poderosa es la gente en el trabajo, menos empática es con los demás, especialmente con los subordinados. Mantener viva la empatía es uan gran forma de evitar el acoso sexual, dice Sheela Raja, psicóloga y autora del libro El libro de trabajo de traumas sexuales para adolescentes: una guía para la recuperación del ataque sexual y el abuso.

Pregúntate: ¿Te gustaría que alguien te presionara para salir cuando estás tratando de terminar un trabajo a tiempo? ¿Cómo te sentirías si fueras el subordinado y tu jefe te hiciera una petición o un comentario sexual?

"O en lugar de pensar en términos de sexo, piensa en términos de dinero", sugiere Raja. "Presionarías todo el tiempo a un amigo o a un compañero para que te prestara dinero? Hacer estas preguntas es una gran forma de mantener tu empatía en forma, lo cual es muy importante en las industrias en donde la diferencia de poder entre los supervisores y la gente que supervisan".