INTERNACIONAL

Así fue como la relación entre Trump y Reino Unido se tensó aún más

El Parlamento británico exige que Trump elimine su cuenta de Twitter.

30/11/2017 3:29 PM CST | Actualizado 30/11/2017 3:34 PM CST
Christian Hartmann / Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, logró (una vez más) molestar a los británicos, incluida la primera ministra del Reino Unido, Theresa May.

El miércoles a medio día, May dijo que Trump estaba "equivocado" al retuitear videos antimusulmanes publicados inicialmente por la líder de la extrema derecha británica, Jayda Fransen de Britain First.

"Britain First busca dividir a las comunidades mediante el uso de narrativas de odio que propagan mentiras y avivan las tensiones", dijo May en un comunicado. "Causan ansiedad a las personas respetuosas de la ley".

No pasó mucho tiempo antes de que Trump contestara (de manera no tan diplomática) a los comentarios de la primera ministra:

@Theresa_May, no te enfoques en mí, enfócate en en el terrorismo islámico radical que está actuando en Reino Unido. ¡Nosotros estamos bien!

A pesar de la disputa diplomática que provocó el presidente de Estados Unidos, al ser interrogada sobre la visita de Estado de Trump a Reino Unido, la primera ministra afirmó que ésta sigue en pie.

"La invitación para una visita de Estado ha sido extendida y aceptada. Aún tenemos que definir la fecha", dijo May a los periodistas, sin embargo, reafirmó los comentarios que provocaron a Trump: "Me queda muy claro que retuitear a Britain First fue incorrecto".

Muchos otros políticos británicos coinciden con la primera ministra. Incluso, un grupo de parlamentarios británicos comentaron que May debería convencer a Trump de borrar su cuenta de Twitter y, en caso de no hacerlo, la empresa debería tomar acción.

Otros diplomáticos británicos como el secretario de Estado para Asuntos Exteriores,Boris Johnson, y el embajador de Reino Unido en Estados Unidos también condenaron las acciones del presidente Trump.

Britain First es un grupo divisivo y promotor del odio cuyas ideas no coinciden con las de nuestros valores. El Reino Unido tiene una orgullosa historia de ser una sociedad abierta, tolerante y el discurso de odio no tiene cabida aquí.

El pueblo británico rechaza de manera abrumadora la retórica prejuiciosa de la extrema derecha, que busca dividir a las comunidades y erosionar la decencia, la tolerancia y el respeto. Los musulmanes británicos son ciudadanos pacíficos y respetuosos de la ley. Yo planteé esta inquietud con la Casa Blanca el día de ayer.