INTERNACIONAL

La trágica historia de la familia Poblete Hlaczik, desaparecidos por la dictadura argentina hace 39 años

El 28 de noviembre de 1978, el Estado desapareció a José Poblete, a su esposa Gertrudis Hlaczik y a la hija de ambos, Claudia Victoria.

28/11/2017 10:56 AM CST | Actualizado 28/11/2017 10:57 AM CST
Diego Giudice/MCT/MCT via Getty Images

Un día como hoy, pero de 1978, cambió la vida de la familia Poblete Hlaczik para siempre. Aquel 28 de noviembre de 1978, un grupo de hombres con uniformes de la policía secuestró en su domicilio de la localidad de Guernica, a 40 kilómetros de Buenos Aires, a Gertrudis María Hlaczik y a su hija Claudia Victoria Poblete, de ocho meses de edad.

José Liborio Poblete, un técnico tornero chileno que había perdido sus piernas en un accidente automovilístico siete años antes, desapareció el mismo día. A partir de este momento, la vida de Buscarita Roa, que había dejado su natal Chile para seguir a su hijo a Argentina, se centró en la búsqueda de José, Gertrudis y Claudia.

Se sabe, por testimonios de recogidos en el informe "Nunca más", que habla y detalla los horrores de la dictadura, que al mes siguiente de su desaparición, Gertrudis se comunicó telefónicamente con su madre y le preguntó si le habían entregado a su bebé, como le habían asegurado los militares. La madre le preguntó si se encontraba bien, o si la estaban obligando a decir algo, y antes que Gertrudis pudiera contestar, una voz masculina le dijo: "Modere sus palabras, su hija esta mejor que el resto de sus compañeras. Acá no estamos en Rusia".

Los horrores de la dictadura

Entre 1976 y 1983, la dictadura argentina secuestró y desapareció a treinta mil personas, muchos de ellos fueron llevados a centros clandestinos de detención que habilitó el terrorismo de Estado, más de 140 en el país. Como muchos de los secuestrados, José, Gertrudis y Claudia terminaron en uno.

Testimonios recogidos en el informe "Nunca más" aseguran que José, Gertrudis y Claudia fueron llevados a "El Olimpo", un centro ubicado en la calle Lacarra y Ramón L. Falcón de la Capital que comenzó a operar a partir del 16 de agosto de 1978, fecha en que numerosos prisioneros fueron trasladados desde el centro "El Banco" hacia este campo.

Tanto Gertrudis como José Liborio, a quien los represores apodaban "Cortito", burlándose de la falta de sus piernas, fueron brutalmente torturados.

José Beltrán
Buscarita Roa junto a su nieta Claudia Victoria, y su bisnieta, en la colocación de una placa en Guernica, el 7 de octubre de 2017.

De acuerdo con los relatos de algunos liberados, se conoce que Claudia "permaneció dos días en el Olimpo, al cabo de los cuales fue retirada con destino incierto".

Gertrudis Hlaczik fue vista por última vez el 28 de enero de 1979, y José salió en uno de los traslados de ese centro de detención a otro en 1979. "Dos días después vimos la silla tirada en un rincón de la playa de estacionamiento", recuerda un testimonio recogido en el informe "Nunca más".

Treinta y nueve años después de aquel día que cambió la vida de la familia Poblete Hlaczik, tanto José como Gertrudis siguen desaparecidos.

Los nietos apropiados y la búsqueda de las Abuelas

Claudia, como muchos bebés nacidos secuestrados con sus padres —más de 500— fue apropiada por un teniente del Ejército: Ceferino Landa, integrante de la estructura de inteligencia del ejército, y su esposa, Mercedes Beatriz Moreira.

Gracias a la lucha de Buscarita y de las otras Abuelas de Plaza de Mayo, cuando Claudia tenía veintidós años, pudo recuperar su verdadera identidad y conocer a su familia.

Cuando fue llamado a declarar, Landa reconoció que la bebé que había anotado como propia no era suya, pero negó estar enterado de los orígenes de Claudia.

El 7 de febrero de 2000, cuando la justicia le restituyó su verdadera identidad a Claudia Poblete Hlaczik, se le informó que sus apropiadores habían sido detenidos.