UN MUNDO MEJOR

¿Cuándo nos vamos a tomar en serio el tema del embarazo adolescente?

Violencia e ignorancia, los círculos viciosos que amenazan el futuro de México.

10/11/2017 3:08 PM CST | Actualizado 12/11/2017 11:16 AM CST
AFP/Getty Images

El embarazo adolescente se dispara en México por el inicio de la vida sexual a edad temprana entre jóvenes que piensan "a mí no me va a pasar", pero también por la creciente violencia contra las mujeres que incluye abuso sexual y prostitución infantil.

Con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por mil adolescentes de 15 a 19 años, México tiene la mayor incidencia en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

Pero no se limita a jóvenes, como reconoció Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, al lanzar días atrás una campaña contra el embarazo adolescente.

"Uno de cada seis embarazos en este país, casi 20%, son de menores, de niñas de entre 10 y 19 años (...). No queremos ver a una niña cuidando a otra niña", dijo al advertir que la mayoría de embarazos de menores de 15 años resulta "de algún tipo de agresión física".

El tema, convertido en problema de salud pública que amenaza con truncar el futuro de las adolescentes, fue abordado en el Women's Forum realizado esta semana en la capital mexicana.

Una encuesta nacional identificó más de 35 factores que inciden en la elevada tasa de fecundidad en adolescentes, que aumentó casi 10% de 2014 a 2016, explicó María del Carmen Juárez, directora de desarrollo humano sustentable del Inmujeres.

El 23% de la población adolescente de 12 a 19 años ha iniciado su vida sexual (contra 15% hace una década) y no utiliza métodos anticonceptivos en su primera relación (por la creencia de que no quedarán embarazadas). De ahí se explica mucho. María del Carmen Juárez, directora de desarrollo humano sustentable del Inmujeres.

El factor "comunitario de riesgo" es otra causal. Es decir, fenómenos delictivos como el comercio sexual infantil y el consumo de alcohol y drogas, que conducen a violaciones en medio de una criminalidad generalizada en México a la par de la lucha militar contra el narcotráfico lanzada en 2006.

En la colonia San Rafael de Ciudad de México está Casa de Las Mercedes, institución de asistencia privada que alberga a adolescentes embarazadas en situación de violencia, separadas legalmente de sus familias y tuteladas por autoridades.

Claudia Colimoro dirige Casa de Las Mercedes. Ella ha recibido desde hace más de 20 años a adolescentes embarazadas, a las que proporciona techo, alimentos y apoyo para estudiar.

Colimoro les ofrece varias opciones: aborto inmediato (en Ciudad de México está despenalizado hasta las 12 semanas y en caso de violación), adopción o enfrentar la responsabilidad de criarlo.

Hace unos años recibió a una chica que a los 12 años fue víctima de trata con fines sexuales en Puebla, punto rojo en prostitución infantil del país. Otro caso fue el de Teresa García, de 25 años, quien llegó a los 14 embarazada, tuvo a su hijo y actualmente viven juntos en Casa de Las Mercedes. Días atrás terminó su carrera de abogada, y hoy sonríe ante la perspectiva de una nueva vida.

Rosalba Vázquez es otro ejemplo de adolescente que debió cambiar sus juguetes por pañales. Ella es madre de un niño de cinco años y de otro de cuatro. Tiene 19. Parece menor, por su figura menuda y su abundante melena rizada. Pudo estudiar bachillerato en sistema abierto y ahora está becada por una universidad privada. Su sueño es ser una bailarina profesional, terminar su carrera, ver crecer a sus hijos y que ellos también puedan terminar sus estudios.