UN MUNDO MEJOR

¿Qué era ese montículo de flores instalado en Bellas Artes?

(Tenemos buenas intenciones, pero pésima ortografía).

06/11/2017 6:37 PM CST | Actualizado 06/11/2017 7:10 PM CST
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No habían pasado siquiera 50 días del temblor del 19 de septiembre de 2017, cuando a México ya le correspondía recordar a sus muertos. El miércoles 1 y jueves 2 de noviembre, como cada año, los mexicanos celebrábamos nuestro ritual Día de muertos.

Miles de ofrendas se instalaron a lo largo y ancho del país. De Baja California a Yucatán, en plazas públicas, panteones, museos, oficinas y casas particulares nos disponíamos a recordar a nuestros muertos.

Ciudad de México no fue la excepción. El temblor hizo que nos adueñáramos aún más del espacio público y que instaláramos ofrendas conmemorativas en las inmediaciones de los edificios que se derrumbaron.

Pero también hubo iniciativas que buscaron ir más allá. Una de ellas fue la que se montó en la explanada de Bellas Artes. Hablamos de Hasta el último aliento, una instalación creada por la artista Betsabeé Romero, que fungía como memorial testimonial y sonoro del 19 de septiembre.

Con este homenaje, la artista dejaba claro que tras el temblor en México se había gestado un movimiento que nos había hecho cambiar y renacer por siempre.

La instalación consistía en un montículo de flores, rodeado por garrafones de agua y ollas de barro que contenían decenas de cajitas. En ellas se habían escrito mensajes de apoyo a las víctimas del sismo, no sólo a quienes perdieron la vida sino a aquellos que se quedaron sin hogar.

"Participemos escribiendo, en pequeñas cajitas, pensamientos e imágenes para nuestros deudos", decían las indicaciones, y pedían recordar cómo habíamos personalizado nuestras donaciones en aquellos momentos.

Él recordó la frase que nos hizo renacer después del sismo...

Sandra Lucario

Y él el sentimiento que nos hizo seguir adelante...

Sandra Lucario

Él escribió que aunque perdimos a muchos hermanos, el sismo también nos unió como nación...

Sandra Lucario

La esperanza y la fe nunca se pierden. El amor es grande. Nunca desistas. Siempre hay una mano amiga que estará en apoyo.

Lo importante es que hay personas que nos ayudan a seguir teniendo esperanza... Y nos apapachan...

Sandra Lucario

También hay quienes contaron cómo se sintieron ese día...

Sandra Lucario

Lo que sentí fue mucho miedo en el sismo.

Muchos aprovecharon para en serio desahogarse...

Sandra Lucario

México ante toda esta catástrofe se levantará una vez más unidos como nos caracteriza a este hermoso país.

La mayoría recordó que todos somos hermanos...

Sandra Lucario

Nada nos derrumba, dijeron...

Sandra Lucario

Y aunque hubo errores de ortografía...

Sandra Lucario

Nos quedó claro que no importa en qué creas, sino estar convencido de que la fe mueve montañas...

Sandra Lucario

Y en que si Mahoma no va a la montaña...

Sandra Lucario

Lo importante es que se sintió el grito comunal de amor (y paz)...

Sandra Lucario

La ofrenda también rindió homenaje a los jóvenes que reanimaron la ciudad "con los ojos inundados de emociones y con sus puños que supieron levantarse y callar, luchando por la vida que quedaba"

Sandra Lucario

Además de las cajitas, había una cabina en la que cualquiera podía grabarse y compartir su relato, mismo que a partir de ese momento se integró al acervo de la Fonoteca Nacional, donde los testimonios ahora están archivados.

Sandra Lucario

También hubo una muestra de 19 crónicas realizadas por damnificados y rescatistas que podían ser consultadas al escanear un código QR.

Sandra Lucario

El montículo representó el centro de la tierra, del que surgió la tragedia del 19 de septiembre, pero también la energía "para rescatarnos y remontar en la historia cómo la tradición del Día de muertos nos une y sobrevive a pesar de todo".

Sandra Lucario