ESTILO DE VIDA

A Isabel II le gusta comer de 'tupper' y otras curiosidades culinarias de los 'royals'

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09/10/2017 9:11 AM CDT | Actualizado 09/10/2017 10:16 AM CDT
The Queen At A Luncheon In Paris, France. (Photo by Tim Graham/Getty Images)
Tim Graham via Getty Images

Se podría pensar que los hábitos alimenticios de la familia real británica no tienen nada que ver con los del común de los mortales. Y, en parte, es así. Sin embargo, su antiguo chef ha contado en una entrevista en Marie Claire cómo es realmente comer con la reina Isabel II y, sorprendentemente, cualquiera se puede reconocer en algunas de sus costumbres.

Darren McGrady, que cocinó para la reina, el príncipe Felipe, la princesa Diana y los príncipes William y Harry entre 1982 y 1993, desveló algunas de sus peculiaridades y antojos culinarios, como el amor de los dos últimos por McDonald's.

Empecemos por las principales diferencias que se producen cuando toca cenar con la familia real. Para empezar, como informó Stylist en 2014, hay que asegurarse de comer el faisán (es lo que comen, ¿no?) rápidamente porque una vez que la reina ha terminado de comer, también lo debe hacer todo el mundo. Esta regla se remonta varios siglos en la monarquía británica.

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The Queen reading the menu before dinner is served at a banquet, (Photo by Tim Graham/Getty Images)

Y si hay un plato en particular que ansías, haz lo posible para colarlo en el libro de menús que se entrega a Su Majestad cada día. "En el Palacio de Buckingham elaboramos un libro de menús que se envía a la Reina para que elija los platos que le apetezcan", contó McGrady. "El libro se devuelve a la cocina y allí se preparan. Los menús de la reina se preparan con tres o más días de antelación y se ciñe a ellos religiosamente".

En los tiempos en los que la Reina Madre estaba viva, era probable tener que esperar para cenar, porque al parecer llegaba siempre tarde. Por ese motivo, el personal le decía una hora falsa.

"La cena era a las 20:30 en Balmoral cuando estaba Su Majestad la Reina Madre", apuntó McGrady. "Solían decirle que era a las 20:15 y ella era la última en llegar. A todos los demás se les decía a las 20:30 porque se sabía que ella llegaría tarde".

Si alguna vez tienes la oportunidad de cenar en Buckingham, prepárate para vestirte a lo Downton Abbey. "Aparecían en el té de la tarde junto a la chimenea con ropa de estar al aire libre y luego se cambiaban para la cena. Bajaban con vestidos de noche y se sentaban a la mesa como en una cena de Downton Abbey. Se sacaba toda la porcelana fina. Tras la cena un gaitero tocaba caminando alrededor de la mesa", contó McGrady a Marie Claire.

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A table at the State Banquet, part of the Summer Opening exhibition at Buckingham Palace, London.

Las reglas se relajaban un poco cuando estaban en el castillo de Balmoral, su residencia en Escocia. "Balmoral es donde la familia real se desmelena. Se relajan y se divierten... Felipe cocinaba en una parrilla. Venía a las cocinas y nos preguntaba por la comida que había: '¿Tenemos salmón pescado por alguien de la familia? La reina ha estado cogiendo fresas con la princesa Margarita, pongámoslas en la cena".

Y claro, la reina de cuando en cuando come fruta en un plato con diamantes incrustados (valorado en 500.000 libras —657.000 dólares— hace 30 años) pero, según McGrady, le encanta comer de tupper.

"La gente siempre dice 'oh, la reina comerá en platos de oro con cubiertos de oro'. Algunas veces sí... pero en Balmoral come fruta de un tupperware de plástico amarillo", afirmó.

Y, como a cualquier otra persona, también le gusta desayunar cereales: "El desayuno era muy simple para Su Majestad. Unos cereales Kellogg's de un recipiente de plástico del que se servía ella misma. Y un poco de té Darjeeling".

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Balmoral Castle.

Según The Guardian, a Isabel II también le gustan las tostadas con mermelada y los huevos revueltos con salmón ahumado y trufa. Sin embargo, sus nietos William y Harry no siempre disfrutaban con la comida casera. De hecho fue la princesa Diana quien les dio a probar la de McDonald's.

"Recuerdo que la princesa vino a la cocina un día y dijo: 'cancelad el almuerzo de los chicos, los voy a llevar fuera. Nos vamos al McDonald's", rememoró McGrady.

"A los chicos les encantaba el McDonald's, salir a por pizza y comer pieles de patata, un tipo de comida americana. Eran príncipes pero tenían paladares de niños".

En cuanto a la reina Victoria, se sabe que era rapidísima comiendo. De hecho, podía comerse siete platos en media hora. "Para mucha gente comer con ella era el purgatorio", señala Etiquipedia. "A todo el mundo se le servía después que a la reina y cuando ella había terminado se quitaban todos los platos para el siguiente plato. Si eras la última persona en ser servida era muy posible que no pudieras comer nada antes de que se llevaran el plato"

Al menos eso era más agradable que cenar con Enrique VIII, de quien se ha escrito que lanzaba dulces de ciruela a sus invitados cuando la conversación le aburría.

Este artículo fue originalmente publicado en la edición canadiense del 'HuffPost' y ha sido traducido del inglés por El HuffPost.