UN MUNDO MEJOR

Un fotógrafo recolectó basura durante años para mostrar la cantidad de desperdicios que generamos

Antoine Repessé quiere generar conciencia ecológica con sus imágenes.

05/10/2017 4:02 PM CDT | Actualizado 05/10/2017 4:59 PM CDT
Antoine Repesse

En 2011, el fotógrafo autodidacta Antoine Repessé dejó de tirar su basura. Junto con otros 200 amigos y colegas acumuló alrededor de 70 metros cúbicos (o 18 mil galones) de residuos reciclables. Después de atascar su departamento en Francia con rollos de papel higiénico, periódicos, botellas de agua, latas y cajas organizó una sesión de fotos.

"A menudo hablábamos acerca de la cantidad de residuos que producíamos, pero el impacto de las imágenes definitivamente puede ser más poderoso que las palabras", dijo Repessé al HuffPost.

Entonces Antoine se dio a la tarea de invitar a sus amigos a que posaran entre los montones de basura que inundaron el suelo y se extendieron en las paredes como criaturas invencibles.

La serie, titulada "Desempacado #365", muestra las secuelas 'invisibles' de nuestros hábitos de consumo, una inquietante visión de los problemas, a menudo, mantenidos fuera de nuestra vista y mente.

Antoine Repesse

Lo más shockeante del proyecto de Repesse no es la gran cantidad de residuos reciclables que él y sus amigos recolectaron. Lo verdaderamente espeluznante es que muchos de nosotros terminaríamos con mil 600 botellas de leche, cuatro mil 800 rollos de papel higiénico y 800 kilogramos de periódicos en nuestros hogares si nos tomáramos el tiempo de identificar y conservar los materiales que usamos todos los días.

"Estaba interesado en cómo un objeto podía perder su singularidad cuando dejabas de usarlo como algo único, como parte de algo masivo", dijo el artista. "Si usas el mismo molde muchas veces termina convirtiéndose en algo muy diferente de lo que era antes".

Antoine Repesse

La serie es una reminiscencia de la que creó Chris Jordan en 2004, Intolerable Beauty: Portraits of American Mass Consumption, en la que teléfonos celulares inservibles, automóviles triturados y tableros de circuitos fueron construidos para aparentar vertiginosos paisajes, tan perturbadores como hermosos.

"Como consumidor estadounidense, no estoy en posición de mover el dedo", le dijo Jordán a HuffPost.

"Pero sé que cuando reflexionamos sobre una difícil pregunta que no tiene respuesta, nuestra atención se vuelve hacia adentro, y en ese espacio interno puede existir la posibilidad de alguna evolución, en acción o pensamiento. Por lo tanto, espero que estas fotografías pueden servir como portales a una especie de auto-indagación cultural. Puede no ser el terreno más cómodo, pero he oído decir que arriesgarnos a la autoconciencia, por lo menos nos hace saber que estamos despiertos".

Si las fotos de Repessé te dejen deslumbrado, horrorizado o en algún punto intermedio, ojalá también te obliguen a hacer una pausa la próxima vez que estés por tirar una caja de cereal vacía, o una lata de refresco, y reflexiones sobre dónde acabarán y cuántos como ellos estarán esperándolos.

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Este artículo se publicó originalmente en The HuffPost EU.