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Los cachorros radiactivos de Chernobyl finalmente reciben la ayuda que necesitan

Estos perros son descendientes de los que quedaron después del desastre nuclear de 1986

05/10/2017 8:14 AM CDT | Actualizado 05/10/2017 8:14 AM CDT
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Esta semana se viralizó un video que saca a la luz una situación conmovedora: los cachorros radiactivos y los perros de Chernobyl.

En 1986, tras la catastrófica explosión de la planta nuclear de Chernobyl en lo que ahora es el norte de Ucrania, mucha de la gente que se vió obligada a evacuar la zona, dejó a sus mascotas, pensando que podrían regresar en algunos días. Pero lo que sucedió fue que se enviaron soldados a la zona para que le dispararan a los animales abandonados.

Pero algunos sobrevivieron. Y se cree que los cientos de perros que ahora viven en el área que rodea Chernobyl son sus descendientes.

"Los cachorros de Chernobyl", un breve documental que subió a YouTube el cineasta Drew Scanlon, presenta una serie de adorables cachorros y perros en la zona de exclusión de Chernobyl, una zona de 1,600 km2 que se encuentra alrededor de la planta nuclear y a la que se limita estrictamente el acceso.

Sólo pueden pasar los trabajadores de la planta, los turistas y una que otra persona, pero sólo bajo estricto control gubernamental. Varios cientos de personas, la mayoría antiguos residentes de cierta edad, también han ido regresando a sus pueblos con el paso del tiempo, a pesar de las disposiciones oficiales.

Scanlon dice en el video que los policías le prohibieron acariciar a los cachorros a causa de los peligros que suponen las partículas radiactivas que pueden llevar en el pelo. Es muy doloroso ver cómo se acercan los cachorritos buscando atención.

Pero se están tomando medidas para que los perros de Chernobyl reciban el cuidado que necesitan.

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El Clear Futures Fund, una asociación sin fines de lucro que se dedica a ayudar a las comunidades después de algún accidente industrial, lanzó un plan de cinco años para esterilizar a los perros y a los gatos que rondan el área, y para disponer estaciones de alimento y agua y una clínica veterinaria para ayudar a cuidar a los animales.

El plan del fondo, que comenzó este verano, incluye sociedades con los veterinarios ucranianos y con otros voluntarios, y también con organizaciones de Ucrania, EU, Reino Unido y Alemania.

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Los perros padecen la falta de agua y comida y la depredación de los animales salvajes de la zona que resurgió a causa de la ausencia de gente, explica Lucas Hixson, especialista en radiación y cofundador de Clean Futures Fund. Y aunque los perros viven tiempo suficiente para reproducirse y sobrepoblar la zona, es muy raro ver que vivan muchos años.

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Para evitar la exposición a las radiaciones, las personas tienen restringido el paso a ciertos lugares y las actividades que pueden realizar en la zona de exclusión. Pero no hay forma de hacer que los perros sigan las reglas.

"Las reglas del hombre no son nada para el mundo de los perros", dice Hixson. "Se acuestan, cavan, pasean, y beben en los charcos".

El resultado son los perros con partículas radiactivas en su piel y dentro de sus cuerpos, aunque los investigadores no saben en qué cantidad.

Los empleados de la planta técnicamente no pueden interactuar con los perros, pero muchos han establecido fuertes lazos con los animales y los alimentan y juegan con ellos.

"Muchos de estos trabajadores han adoptado casi como mascotas a estos perros", dice Hixson, pero no se les permite sacar a los perros del área.

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Hixson dice que probablemente no haya "daños inmediatos para la salud" relacionados con las caricias a los perros, aunque "sugiere que definitivamente hay que lavarse las manos después de acariciarlos".

Sin embargo, los perros suponen otro riesgo: la rabia, que pueden atrapar a causa de los enfrentamientos con los animales silvestres de la zona. La rabia, que es fatal si no se trata, es una amenaza que asusta terriblemente a los ucranianos, ya que este país depende del abastecimiento del tratamiento para la rabia humana que le proporciona Rusia. Después de años de conflicto, el abastecimiento está menguando.

Si se vacuna a los perros y se reduce la población mediante la esterilización, se reduce el riesgo de la rabia, dice Hixson.

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El trabajo del Clean Futures Fund también consiste en detectar qué tanta radiación hay en el cuerpo de los perros. Los resultados podrían abrir la posibilidad de que los funcionarios ucranianos permitan que algunos perros dejen la zona de exclusión y puedan ser adoptados.

Independientemente, Hixson dice que espera que el trabajo de su grupo ayude a mejorar la vida de los perros de la zona y la seguridad de la gente que los rodea.

"Creo que siempre habrá una población de perros en la zona", dice. "Pero creo que podemos aspirar a una población manejable que tenga una buena calidad de vida".

Puedes aprender más sobre los perros de Chernobyl o donar.