ESTILO DE VIDA

Si no creces en la chamba, seguro es por uno de estos cuatro hábitos

Antes que todo: deja tu ego en la entrada.

02/10/2017 6:36 AM CDT | Actualizado 02/10/2017 6:36 AM CDT

¿Sientes que no avanzas en tu trabajo a pesar de tu mejor empeño? Si bien puede ser frustrante que te sientas como estancado en tu escalafón laboral (y que te sientas tentado a culpan a alguien o algo más), la respuesta bien podría estar anclada en tu propio comportamiento.

Revisa estos cuatro hábitos clave que, de acuerdo con Karen Gately, especialista en liderazgo y manejo de personal, podrían ayudar básicamente a cualquiera en sus metas profesionales.

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1. Estar demasiado ocupadx

Si bien este concepto ya lo han desarrollado otros expertos, Gately insiste en que estar demasiado ocupado (sobre todo en tareas erróneas) puede degenerar en un obstáculo masivo cuando quieres destacar.

"Ocuparse demasiado es una elección. Todos estamos siempre ocupados, sentimos que el mundo nos absorbe, y nuestro trabajo es discriminar a qué le damos nuestra atención y a que le damos prioridad", dijo Gately a HuffPost Australia.

"Si estás demasiado ocupado en lograr el objetivo básico de tu puesto, te darás cuenta de que simplemente estás gastando tus llantas en el mismo lugar del cual no vas a avanzar.

"Esto es algo que veo todo el tiempo, sobre todo con personal de alto nivel. Absolutamente cada director general que yo entreno me dice que está realmente ocupado y que estarlo en demasía es un reto clave, particularmente visto de forma cotidiana. Ellos me dicen frecuentemente que están ocupados con las tareas 'cotidianas', como dar respuesta a todas las necesidades de su equipo.

"Y si bien estas cosas son importantes, si ocuparse demasiado les impide en planear y ejecutar estrategias para el futuro de su negocio, entonces su potencial está acotado y limitado.

"Ocuparse demasiado es un hábito y un estado mental problemático".

2. Falta de valor

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Desafortunadamente, esto es algo Gately ha visto más a menudo en la fuerza de trabajo femenina.

"La falta de valor, o no atacar los temores que acotan nuestras ideas de quién somos y qué podemos hacer... eso es algo que veo todo el tiempo", dice Gately.

"Ese temor de '¿Voy a fallar?' o de '¿Me voy a ver tonta?' '¿Parecerá que me sobrepaso al levantar la mano y pedir una oportunidad?'

"Todos estos temores acotan nuestro pensamiento y nos llevan a operar dentro de un marco limitado de ideas, lo cual es exactamente lo que NO te va a dejar avanzar.

"Tristemente, el ejemplo más clásico se ve en las maneras en que las mujeres tienen que enfrentar sus pensamientos. Es común que las mujeres crean que necesitan tener más experiencia y tener mayor capacidad a fin de poder aspirar a una oportunidad. Muy seguido piensan que tendrán que esperar más tiempo para sentirse 'listas', siendo que sus actuales líderes podrían estar listos para apoyarlas si acaso demostraran el deseo y coraje de probarse".

3. Error en el manejo de la energía

Es muy fácil permitir que otros aspectos de tu vida se cuelen en tu desempeño laboral. ¿Cansada en el trabajo por pasarte horas viendo Netflix? Bueno, todos lo hemos hecho. Pero si llega el momento en que va a influir en tu trabajo, entonces deberías de modificar algunas partes en tu estilo de vida.

"En sí, necesitamos energía para prosperar", dice Gately. "La energía es el combustible que nos permitirá pensar, sentirnos y actuar con éxito.

"Mientras más energizados estemos más chance tendremos de pensar con valor y optimismo. Nos vamos a sentir más animadas y con una mayor confianza en nosotras. Además, daremos un paso adelante para lograr resultados.

"La mayoría nunca se da cuenta de las reservas energéticas que tenemos y de cómo influyen en nuestras ideas y acciones. Por eso es vital que sepamos cómo canalizar esa energía con sabiduría".

Gately señala que la elección de cómo gastar nuestra energía es un proceso que sucede varias veces al día y que a veces ni nos damos cuenta de ello.

"Cada momento de cada día nuestras experiencias nos dotan o nos quitan energía. Lo mismo sucede con nuestras relaciones, dijo. "Algunas personas absorben nuestra fuerza vital y otras energizan nuestro espíritu con sólo ser las personas que son. Las elecciones sobre cómo manejamos esas relaciones y cómo nos involucramos con esas personas para que nuestra energía funcione mejor es muy relevante.

"Seguido la gente se permite agotarse por complacerlos, por lo que no llegarán a sus metas en la forma que debieran".

4. Ego

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Quieres una fórmula simple: mantenlo a raya.

"Tenemos una serie de comportamientos que los detona la necesidad de nuestro ego de que lo alimentemos o acariciemos, lo que nos lleva a discusiones o peleas que no necesitamos, por ejemplo al querer demostrar que tenemos la razón", difo Gately.

"Proteger el ego nos va a impedir ser auténticos y comportarnos de manera que permitamos el triunfo de nuestro equipo.

"El ego puede provocar que pensemos de forma individualista y que limite nuestra colaboración y capacidad de que nos vean como entusiastas del trabajo en equipo. Eso impedirá que nos vean como la persona idónea para liderar a un grupo.

"Pero lo que más importa en esto es que el ego nos impide aprender. Un ego enfermizo trae un desequilibrio entre la autoconfianza y la humildad y bien pudiera provocar que cerremos la mente a algo en lo que podríamos destacar, o a aquello que podríamos hacer mejor".