INTERNACIONAL

EU anunció silenciosamente plan para monitorear cuentas de redes sociales de inmigrantes

Esto incluye a los estadounidenses por naturalización.

29/09/2017 12:04 PM CDT | Actualizado 29/09/2017 12:07 PM CDT

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos planea monitorear las cuentas de redes sociales y búsquedas por internet de inmigrantes legales como parte de un nuevo sistema de monitoreo para ejecutar el próximo mes.

La política aplica no solamente para los solicitantes de inmigración, sino también a ciudadanos estadounidenses naturalizados y residentes legales. Entrará en vigor el 18 de octubre, el mismo día en que la más reciente reiteración del veto migratorio de Donald Trump inicie.

La nueva norma se publicó sigilosamente en el Registro Federal de Estados Unidos la semana pasada, reportó BuzzFeed. Es una actualización para los llamados Alien Files, también conocidos como A-File, un sistema de registro oficial de un individuo cuando entra a un sistema de inmigración. Hasta ahora, los A-Files podían guardarse tanto en formato electrónico como impreso, o una combinación de ambos.

La información que ahora conservarán los A-Files incluyen la nacionalidad, el país de residencia, el número de cuenta del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de EU, perfiles de redes sociales, alias, información no identificable asociada y resultados de búsquedas.

No queda claro cómo el Departamento de Seguridad Nacional de EU planea recabar los perfiles de redes sociales y las búsquedas de las personas, aunque la regla sí dice que planea "expandir los elementos de información que se utiliza para recopilar los registros".

La nueva regla "aclara que el gobierno intenta retener la información de redes sociales de las personas que han inmigrado al país, distinguiendo a un grupo de personas que mantienen información sobre lo que dicen", dijo el director de política nacional de American Civil Liberties Union en un comunicado el jueves. "Este enfoque de recabarlo todo es inefectivo para proteger la seguridad nacional y es otro ejemplo de la agenda antiinmigrante de la administración Trump".

Esta no es la primera vez que la administración ha utilizado las redes sociales para prohibirle la entrada a viajeros e inmigrantes. En febrero, el entonces secretario de Seguridad Nacional, John Kelly —ahora jefe de Gabinete de la Casa Blanca— anunció que la agencia estaba considerando pedirle a los visitantes las cuentas y contraseñas de sus redes sociales. En junio, la administración silenciosamente incluyó un nuevo cuestionario que solicita los perfiles de todas las redes sociales de los últimos cinco años.

Y, seguramente, la agencia dice que ya ha estado seleccionando los perfiles de redes sociales.

"El Departamento de Seguridad Nacional en su capacidad de orden público y procedimientos de inmigración ha monitoreado, y lo continúa haciendo, las redes sociales disponibles para proteger la patria", le dijo Joanne Talbot, vocera de la agencia, a Bloomberg el miércoles.

Los grupos de derechos humanos continúan expresando su preocupación por las implicaciones que esta política podría tener en la libertad de expresión.

"Hay una tendencia en el Departamento de Seguridad Nacional de estar husmeando en las redes sociales de los inmigrantes y extranjeros y creemos que es una invasión a la privacidad y que afecta a la libertad de expresión", el abogado Adam Schwartz de Electronic Frontier Foundation el dijo a BuzzFeed.

La política es parte de un esfuerzo aún mayor por parte de la administración Trump de abatir tanto la inmigración ilegal, como la legal. Incluido el anuncio que dio EU el miércoles de que bajaría la cuota de admisión de refugiados a un nivel histórico.

Trump también apoyó el mes pasado un proyecto de ley que recortaría dramáticamente el número de personas que llegan cada año a EU, reduciendo el número de green cards que emiten, así como recortando el programa de refugiados.

A principios de este año, el presidente amenazó con acabar con el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que le otorgaba un permiso de trabajo de dos año y prevenía de la deportación a los inmigrantes indocumentados que llegaron a EU de niños.

Este artículo se publicó originalmente en The HuffPost.